Rolando Gallego
27/08/2016 14:16

Luego de su paso por el 40 Toronto International Film Festival y la Competencia Internacional del 30 Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, entre otros festivales, el realizador Ariel Rotter estrena La luz incidente (2015), protagonizada por Erica Rivas y Marcelo Subiotto, donde bucea sobre las experiencias de una mujer que intenta sobrevivir a una tragedia personal. “Tenía la sensación de que esta es la película que a nadie le iba a interesar”, afirma luego de casi un año de recorrer el mundo con una propuesta filmada en blanco y negro.

La luz incidente

(2015)

¿Cómo surgió el proyecto de La luz incidente?
Fue mutando, al principio mi abuela estaba muriendo y fui con una cámara para capturar algo de ella que se iba y fui todos los días a la casa y en esos momentos empecé a escuchar historias y temas que nunca habíamos hablado que me sorprendieron y se me armó un ñoqui mental, con el que dije “ah, por eso no funcionó”. Fue un proceso de indagación familiar con cosas que nadie me quería contar, fotos con gente que nadie reía y mobiliarios que cambiaban de casa y de tiempo y se fue armando así un mundo muy inquietante con fotos de fantasmas personales, gente que hubiese tenido vínculo pero que no estaban. Era todo muy doloroso y en algún momento tuve la necesidad de indagar sobre esto.

¿El film te ayudó a descubrir más sobre ese pasado?
Me permitió elaborar una hipótesis, no quería hacer una biopic, si reconocer elementos que se puedan trasladar a otros, con una manera de ser y pensar de una familia y época.

¿Y cómo fue el proceso para reconstruir ese momento histórico?
En la escritura siempre pensé que todo acontecía en el departamento de mi abuela, un espacio que conocía mucho y con un mobiliario al que quería remitir. Hacer un film es complicado, más con bajo presupuesto, y después buscábamos con Aili Chen, la directora de arte, objetos durante cinco años, porque siempre antes de filmar uno planea y piensa qué hacer.

Hay escenas muy minuciosas en la reconstrucción de época, como cuando están con la Pastalinda preparando los fideos...
Sí, o la escena de la tintura, yo viví y me crie con muchas mujeres, y el proceso de la tintura me parecía fascinante, muy arraigado en mí, y cuando rodé olí, apelando a mí memoria emotiva, pero al mismo modo no había un hábito de la pasta, es algo que propuso Aili, que ayudó también porque la idea original era que ellas lavaran platos, pero por los ruidos era más complicado, y a veces surgen cosas que se cambian.

¿Cómo fue el trabajo con los actores, en un film tan sutil, que no permite excesos y vicios?
La verdad es que yo no soy una persona que pueda decir que tenga un modo de trabajo específico para con los actores, es mas intuitivo y se va haciendo un camino sin necesariamente saber cuál es el mejor modo de recorrerlos. Como director generalmente ejercés menos tu profesión, que por ejemplo un actor que pasa su vida ejercitando, el director trabaja mucho para sólo seis semanas de rodaje en la que se lidia con muchas circunstancias. Me encantaría tener otra gimnasia, pero de a poco adquirís otro tipo de herramientas para trabajar, como por ejemplo estar mucho en contacto con tu intuición o energía de aquello que acontece en el momento y te hace tomar decisiones, y en el trabajo con los actores. Yo en esta oportunidad escribí pensando en Erica Rivas, hace cinco años atrás y eran en el primer guion escenas sueltas, porque surgió de un ejercicio, y el material era tan cercano que tuve que trabajar con algunas premisas, por ejemplo ver qué pasaba con la ropa, y así despegarme de la proximidad. A ella le di un conglomerado de escenas mucho tiempo antes, pero a el candidato (Marcelo Subiotto) me costó, porque terminó siendo algo completamente diferente ala referencia de galán que tenía, alguien irresistible.

Pero él termina siendo alguien irresistible...
Sí, y estuve mucho tiempo en el casting diciendo a Subiotto no, porque no era lo que pensaba, nada que ver, pelado con chapas largas, gordo, y vino una vez bien arreglado y con pelo corto y lo pensé, y abrí la puerta con todo lo que traía, el personaje en el proyecto es la energía vital.

¿Cómo fue el proceso de transmisión del guion a los actores siendo que tiene tan pocas palabras?
Hay pocos diálogos, y estuvieron reescritos muchas veces, durante cinco años, pero no por obsesión, sino porque es lo único que podés hacer mientras esperas.

¿Esperaste mucho poder filmar?
Si, mucho, porque fue un proceso de despegarme fuerte, estuve mucho tiempo sin ganas de hacerla y mi mujer y familia me decían dejála y me metía en otros proyectos, hice dos guiones que ahora están esperando para filmar.

¿Qué pensás ahora con las devoluciones que te hacen si no la filmabas?
Me impresiona mucho, es muy flashero, yo no siento, veo en la película todo lo que está mal.

¿Qué está mal para vos en el film?
Todo, todo lo que podría haber hecho y no hice. Yo con los años puedo llegar a rescatar algo, hace poco ví algo de mi película anterior y pensé como la arruiné, porque tiene que ver con que esperás cinco años y filmas en seis semanas.

¿Cómo aparecieron las nenas?
El hacer cine es un proceso azaroso, porque cuando todo comienza a ser realidad muta hacia un lugar en el que nunca más es sólo tuyo con el dominio del delete y reescribir. Es un proceso de duelo en el que pensabas algo o lo imaginabas y después es otra cosa. Estaba más preparado para esta película que iba a mutar y Aili me ayudó mucho, espiritualmente, diciéndome que deje que las cosas fluyan y me pueda volver lo que está sucediendo. Originalmente había una nena más grande que al otra y luego me di cuenta que iba a tener que tematizar la ausencia del padre e iba a tener que destinar mucho tiempo a eso y sabía que no iba a ahondar, quizás me voy dando cuenta que mi función es dejar afuera cosas y quedarme con pocos elementos que son los que quiero contar, porque también hay muchas cosas contenidas pero que no son centrales al relato.

Y te ayudó la aparición de estas pequeñas actrices....
Sï, son como mini personistas, adultitas, desconfiadas, que me conmovieron al verlo doble y decidí dejar eso de la doble edad y me dejé seducir por esto.

¿Fue difícil rodar con las nenas?
El que te diga que es fácil para mi no, porque tenés que esperar momentos para hacerlo, yo quería que haya la menor cantidad de gente posible y les decía esperen que y les aviso cuándo necesito cámara, y se quedaban dormidas y era impresionante, o cuando Erica las cambia y la nena conecta con ella es impresionante y justo estábamos filmando, pero tenés que esperar cuatro horas quieto para que las cosas pasen, lloraban mucho además.

Hacia el final hay un momento que uno piensa que es el cierre y luego no...
La película termina con el plano que termina desde el guion, originalmente había un embarazo además, y la grabé con y sin esa información, pero para mí siempre tenía que cerrarse con ella y sus hijas, había una frase en el guion que también tenía esa idea, decía: esperando que llegue la noche mirando ese cielo incierto que se niega a oscurecerse del todo.

¿Por qué no le reclama nada al socio del marido?
Porque él es honesto, le explica cómo trabajaba su marido, y ella lo entiende, y también inducís a que no pasará rápidamente a una situación de indigencia y ella no reclama nada por esto. Hubo algunas escenas en las que se hablaba más de la economía, pero yo las eliminé, y dejé sólo esta porque había que definir algo, pero no quería que la aceptación del candidato venga por lo económico, sino más desde lo formal, no me interesaba que ella pareciera una mujer interesada, mi intuición es que nunca lo fue. Para mí tiene que ver con que no puede procesar nada después de la muerte, se tomó tres pastas y cerró todo, ella no pudo recorrer ese camino y con la plata es lo mismo, y por eso no reclama, es una imposibilidad la de lidiar con eso también. No quiere que le hablen del tema, por eso no vuelve a la quinta, va al cementerio, y dejé indefinido el paso del tiempo, y para mí había cierto anclaje que le da fortaleza al guion, que aunque sea caprichoso aporta al verosímil.

En un principio, ¿pensabás que iba a pasar todo lo que sucedió con la película?
No puedo creer lo que pasa, yenía la sensación de que esta es la película que a nadie le iba a interesar, pero veo que se conectan, y eso para mí es una lección, porque en el cine termina todo sucediendo con algo que planeaste, en El otro (2007) había una atmósfera específica desde el guión que sólo o logré luego en el montaje en el total, como el traslado del cuento a la novela, y ese todo tenía que ver con lo que quería, no lo logré en cada escena pero si en el total, y está bueno que sea así.

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