Juan Pablo Russo
15/05/2016 14:49

Después de la elogiada Invierno (2015), una mega obra de cinco horas de duración que se encuentra disponible para su visualización en Cinépata.com, el chileno Alberto Fuguet se despacha con No ficción (2015, RHM) y Sudor (2016, RHM), dos novelas que completan esta especie de trilogía en donde el escritor y cineasta explora sobre el la amistad, la literatura y principalmente el mundo gay. "Siento que tengo la oportunidad de hacer películas por escrito y hacer una literatura que no es condescendiente pero sin embargo pueda ser popular", dice Fuguet en una entrevista exclusiva con EscribiendoCine.

Invierno

(2015)

Vertiginoso y salvaje, Sudor Fuguet narra, con desparpajo y humor corrosivo, la historia de un escritor, su hijo y la noche gay en la ciudad de Santiago. Un retrato donde se mezclan las vanidades de la escena literaria, el mundo gay y los conflictos de los hijos de padres célebres.

Suerte de despiadada sátira a la feria de vanidades que pueden ser las giras de prensa de escritores y sus egos desatados, esta novela es también una indagación sin anestesia en un submundo gay donde los afectos quedan relegados a un segundo plano por el despliegue de una serie de relaciones carnales, efímeras y extremas, propiciadas por Grindr, la exitosa red social de contactos homosexuales que Alf, el protagonista de la novela, usa con la misma frecuencia con que sus autores lo utilizan a él como consejero, asesor o cómplice.

Cuándo uno lee Sudor no puede dejar de ver entre sus páginas una película. ¿Pensás que puede llegar a convertirse en un largo como Invierno?
Si yo tengo un sueño es que Andrew Haigh, el director de Weekend (2010) y Locking (2014-15) haga de Sudor una miniserie.

¿Ves Sudor como una serie más que como un largometraje?
Hay cuentos y novelas y eso no se discute en el mundo literario. En cine me parece que la mayoría de las películas son cuentos. Marvel son cuentos alargados. Si un chico conoce a una chica es un cuento. Ahora si yo veo que hay una novela que podría ser llevada al cine creo que lo mejor es hacer una película larga de 5 o 6 horas o una miniserie de 6 u 8 capítulos. El tema es el que manda, no el deseo de filmar por filmar.

¿Pero Sudor podría ser llevada al cine de esa forma?
Hablando fantasiosamente yo más que en cine la veo en diez capítulos para HBO o Netflix con escenas de sexo explícito pero elegantes, que es un tema que en un futuro me gustaría explorar. Si yo llegara hacer otra película sería porno romántica con diálogo.

Estuviste cerca de diez años alejado de la literatura y dedicado al cine, ¿este regreso se dio como algo natural o te cansaste del cine?
Lo que pasa es que hice muchas películas y libros raros. Pero considero que estos también son raros. Lo cierto es que estaba haciendo películas pero no me había alejado. Ahora decidí parar con el cine e ir a los libros. También fue por una causa bastante pedestre. La producción de Invierno me dejó enfermo, destrozado. Yo llegué a Buenos Aires a presentarla al 17 BAFICI un año después de haberla filmado. El proceso fue muy complejo más que nada porque la hice solo, sin dinero, sin apoyo, no tuve apoyo de nada ni de nadie. Todo lo que no tengo en literatura de celos y ganas de asesinar gente me pasa en el cine.

¿El entorno literario te contiene más que el cinematográfico?
En el mundo literario sí tengo un apoyo y siento que puedo hacer cine con la literatura. Realmente siento eso. Puedo ser más popular y llegar a más gente escribiendo que haciendo cine. El motivo por el cual yo hice cine es porque pensaba que de esa manera iba a llegar a mucha más gente, que era un arte masivo. Pero el cine ha cambiado tanto que es muy probable que Sudor se lea más que lo que se vieron cualquiera de mis películas. Yo amo al cine y creo que lo puedo hacer bien, pero me cansé por un tiempo. Yo no ando buscando el príncipe azul pero si aparece el productor azul yo salto. Pero hasta que no aparezca ese productor azul siento que tengo la oportunidad de hacer películas por escrito y hacer una literatura que no es condescendiente pero sin embargo pueda ser popular. Hoy en Chile todo el mundo está hablando de Sudor. Creo que podés hacer cosas raras y sin embargo que te lean. Y si te leen por la razón equivocada también vale. Algunos lo quieren leer porque dicen que es caliente, otros por escandaloso...

Vos también hacés crítica cinematográfica, ¿cómo te llevás con la literaria?
Me llevo mejor con la crítica cinematográfica que con la literaria porque todavía ejerzo la crítica de cine. Igual acepto la crítica, me llevo bien. Tampoco corresponde que todo el mundo me quiera y si me van a tratar mal me gusta que sea con altura. Es parte del juego y lo acepto. El que pueda hacer lo que quiero hacer compensa todo.

Un largo diálogo entre Renzo y Alex, revisando la historia de una relación de casi diez años, es el núcleo de No ficción, novela donde Fuguet aborda de manera cruda y descarnada la intimidad de una amistad ambigua.

¿Por qué decidía llamar a No ficción de esa manera? ¿Cuánto hay de ficción y cuanto de verdad?
Primero porque me estaban empezando a aburrir lo libros de autoficción. Aunque todavía no entiendo muy bien esa palabra. Missing era un libro bastante personal, más sobre un tío mío que sobre mí, y me decían que era autoficción. Y realmente me di cuenta que la autoficción era como un engaño, era gente que se ponía su nombre y contaba una historia falsa. No ficción, más allá de lo personal y de lo erótico es un libro literario sobre alguien que escribe un libro. Uno nunca lee el libro de No ficción, el libro que Alex fue a negociar esa tarde nunca se ha publicado ni nunca se va a publicar. Entonces al ser un libro sobre libros y tan literario me pareció que era adecuado darle un título ultra literario como No ficción. Si la pregunta es si la ficción es verdad, la respuesta es que tiene mucho de verdad pero a la vez nada, porque esa reunión nunca ocurrió. Qué yo tuve un lazo como ese, sí.

Tengo la idea de que Invierno, No ficción y Sudor conforman una especie de trilogía.
Completamente. No ficción se alimentó de Invierno. Invierno es acerca de cómo una novela une a un grupo, cómo una amistad que es amor entre hombres debe ser consumada a pesar de que uno de ellos no está. José es un hetero que descubre que ama a Alejo cuando ya no está. Invierno da No ficción y No ficción da a Sudor aunque la idea de Sudor lleva como 20 años desde que encontré una vez a Carlos Fuentes con su hijo en una feria. Y No ficción surge cuando estaba escribiendo Sudor. Sí creo que estoy en una trilogía y sí, no siempre se compone de cine. Esta es la trilogía íntima de los amigos, con roces o sin ellos.

Hablando del mundo literario. ¿Cómo tomó la editorial el hecho de que sacarás los trapitos al sol de ese mundillo?
Depende. A algunos les pareció divertidísimo y a otros que se me había pasado la mano. Cambié algunos nombres para no herir susceptibilidades de algunas personas que me caen bien, pero los de escritores los mantuve (risas). Pero la mayor gracia es que al final la editorial me apoyó. Estoy publicando en la misma editorial, en un sello más cool como Ramdon House, pero me estoy riendo de Alfaguara, de autores de la casa. Carlos Fuentes, quien notoriamente está en el libro, prácticó este arte. Escribió sobre María Félix, Dolores del Río, sobre gente muerta, sobre generales. En general la gente ha escrito sobre gente verdadera. Mario Vargas Llosa ha confesado que escribió sobre su ex mujer. Yo nunca había querido escribir sobre literatura pero con esta trilogía se dio de manera natural.

Claramente en No ficción uno de los personajes funciona como tu alter ego. Alex escribió y dirigió los mismos libros y películas que vos. ¿No te sentís demasiado expuesto?
Mw divirtió hacerlo. No me siente expuesto porque creo que es lo que corresponde. Es como ir al sauna y ponerse un sobretodo. Me siento más expuesto en Invierno porque es material, es carne, hay cosas mías como la ropa que usa Alejo. En Invierno me siento expuesto pero puedo hablar tercera persona, en los libros uno es uno.

Si aparece un productor, ¿adaptarías una novela tuya al cine?
Yo no quiero adaptar nada mío. Nunca lo hice y no quiero hacerlo. Ahora que otra persona lo haga, feliz. Y si fuera extranjero mejor aún. Si alguien quiere filmar un libro mío en otro país no tiene más que comunicarse conmigo. Pasa que muchas veces la gente piensa que mis libros no están disponibles porque también soy cineasta Yo puedo participar, no participar, ir a la premiere, no ir, me da lo mismo. Una de mis fantasías es encontrar un productor azul, como le digo yo, para hacer cosas más experimentales, un corto, porno, porque no me veo haciendo un largo de inmediato. Lo que si me gustaría hacer es adaptar a otros. Una fantasía que tengo es adaptar a Manuel Puig a nuestros días. O el día de mañana hablar con alguien para juntarse a escribir o adaptar un libro o un cuento y transformarlo en algo. Después de sacar tres grandes obras me gustaría juguetear un poco.

Sos amigo de Ezequiel Acuña, ¿a él nunca se le cruzó adaptarte?
No, pero si tenemos la idea de unir fuerzas un día y escribir un guion a medias.

¿Y con algún otro director argentino?
Me gustaría poder hacer algo con Marco Berger.

Hiciste un libro sobre cine que se llamó Cinépata, ¿volverías a incursionar en ese tipo de literatura?
Claramente que sí. A partir de Cinépata quiero armar una serie nueva donde Cinépata sería el antecesor. Quiero que se llame VHS y reunir textos de cine, escritos, publicados, remixados, revisados, también hacerme cargo de las películas que hice y escribir sobre ellas. La idea sería sacarlo el próximo año, ya tengo material de sobra, y que sea un volumen 1, y después en dos años más sacar un volumen 2 y así sucesivamente. Me gustaría a partir de ahora sacar un volumen cada dos años.

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