Rolando Gallego
09/05/2016 13:24

En su tercer largometraje como director, Caída del cielo (2016), el también productor Néstor Sánchez Sotelo (Testigos ocultos, Los nadies), se anima a una comedia romántica disparada por una situación un tanto ridícula. Julia (Muriel Santa Ana), cae en el patio de Alejandro (Peto Menahem) de imprevisto y a partir de ahí el enredo los llevarán por un camino de amor/odio hasta la develación de las reales situaciones de cada uno. "El plot en sí de la película es ridículo y eso es lo que te hace reír de la historia como está planteada", dice el cineasta en diálogo con EscribiendoCine.

Caída del cielo

(2016)

¿Por qué decidiste encarar un film romántico siendo que venís trabajando con el género de terror como productor?
Mi trabajo como productor es variado, y con Caída del cielo doy un giro, no tanto por el género en sí, sino porque cuando me llegó el guion me resultó atractivo y decidí meterme a dirigirlo. El guion es lo que me atrajo.

Dicen que la comedia es más difícil que otro género, ¿cómo fue animarte a él y más que parte el filme de una situación ridícula?
El plot en sí de la película es ridículo y eso es lo que te hace reír de la historia como está planteada. Para mí es un género difícil y respetable y nunca me hubiese imaginado hacer algo así si no era con esta historia. Fueron muchos años de trabajo, con la idea, digerirla, ver el cómo, asesorarme, rodearme de gente que sabe y eso me dio más seguridad para lanzarme.

¿Buscaste referencias externas? El film tiene impregnado mucho del cine clásico romántico…
No tengo muchas referencias concretas, simplemente fue el trabajo alrededor de esta historia misma, meterse con los personajes, comprometerse con ellos, buscarles un estilo, y también trabajar con la imagen y los decorados, quizás por eso le dimos una estética vintage, relacionada al personaje de Peto Menahem, que vive ahí por casualidad, con su madre internada y por ahí se ve allí la vida del personaje inmerso en la casa de su madre, fue más que nada una decisión en cómo ubicar ese personaje.

¿Cómo fue el proceso de casting para encontrar a la Julia y el Alejandro ideal?
Es un proyecto que llevó muchos años, y trabajamos en otros momentos con otros castings, de elencos diferentes y que cuando levantó vuelo comenzamos a hablar con Muriel Santa Ana, y una vez que ella aceptó ella nos propuso a Peto Menahem, y él en un principio, yo lo admiro mucho como exponente del stand up, pero no sabía mucho de él hasta que lo ví un protagónico en cine y me pareció fabuloso. Ahí nos subimos con él, fue el gran hallazgo, un porcentaje altísimo de lo que es la película hoy nos ayudó y a partir de ahí aparecieron nombres como el de Sebastián Wainraich, como un juego, porque eran amigos, y a Héctor Díaz lo ví en teatro luego que me invitara Carlos Portaluppi y decidí sumarlo como el director de teatro que necesitábamos.

Además del romance, el film trabaja con la idea de la gente que viene del interior a probar suerte a la capital, ¿estaba en el guion esto?
No, se le dio al personaje para justificar en una parte su soledad en Buenos Aires, es una chica del interior que viene siguiendo al novio, que la abandona, y sigue aquí. Fue para acentuar la soledad de ella y la del personaje de Peto, que se mueven en el mundo pero sin relaciones humanas fuertes.

La intervención de Karina K es muy importante ¿cómo fue el trabajo con ella?
Karina nos hizo divertir mucho, el asistente de dirección la propuso cuando estábamos haciendo el casting, es un personaje muy pequeño pero que está muy bien en la película.

¿Cuánto duró el rodaje y el proceso para luego estrenar?
Fue largo, porque era una película pequeña que no apuramos, esperamos otro casting durante un tiempo para empezar a rodar, luego aceleramos con otro casting, el guion se trabajó periódicamente y hubo muchas versiones, lo hicimos con tres guionistas, que solucionaron cabos sueltos hasta llegar a algo más conciso y con ideas que sumaran carnadura a los personajes más allá de lo que dicen o que hacen.

¿El film tiene un buen timming cómo se logró?
Eso tengo que agradecérselo a Guillermo Gatti, quien trabajó mucho editando TV, además de cine, y tiene un ritmo de trabajo impresionante que conoce mucho a los actores sin conocerlos realmente, esto por editarlos, y tiene mucho incorporado sobre ellos y mucha información, fue otro aspecto que ayudó a mover la película, y a sacar cosas que uno como director no quería dejar, y eso ayudó mucho.

¿Qué expectativas tenés ante el estreno comercial?
Van creciendo a medida que la mostramos al público cercano y que nos da respuestas muy alentadoras para la película. En cuanto a público y taquilla eso nos excede, porque estás en mano primero de exhibidores, de que responda la gente y de ver cómo esto también pasa en otros países.

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