Juan Pablo Russo
13/02/2016 13:20

Un periodista de investigación se vuelve loco al sufir la repentina desaparición de su hija a la que todos dan por muerta, pero a la que él aún cree con vida. La investigación del caso lo llevará a atravesar límites inimaginables, poniendo en juego su propia cordura. Luego de los éxitos de Kryptonita (2015) y Resurrección (2015) llega a los cines argentinos Expediente Santiso (2015), incursión de Brian Maya en el cine fantástico, con las actuaciones de Carlos Belloso, Leonora Balcarce y Viviana Saccone.

Expediente Santiso

(2015)

¿Cómo aparece la idea para filmar Expediente Santiso?
Después de mi primera experiencia en cine con Palermo Hollywood (2004), habiendo producido un guion propio, casi autobiográfico, quería generar un proyecto en el que no necesariamente sea una historia personal. Sino un producto de calidad, con la intención de entretener. Cuando descubrí el libro de cuentos de Eduardo Marando “Santiso y los Cuervos”, me pareció que había un personaje espectacular, muy cinematográfico, lleno de defectos, y sobre todo muy humano. Desarrollamos una serie para TV con este personaje, y hasta llegamos a filmar un piloto que nunca llego al aire. Sin bajar los brazos, lo seguimos desarrollando y elaboramos una película con la intención de hacer una trilogía. Donde antes teníamos tres temporadas ahora serían tres películas, y en cada entrega habría una historia distinta, con el mismo personaje y el mismo universo. Siempre trabajo con Omar Quiroga, que es mi Obi Wan Kenobi, y la idea de armar un equipo entre Eduardo y Omar me seducía mucho. Así fue cómo se gestó el proyecto.

¿De qué manera trabajaste la idea del superhéroe terrenal que interpreta Carlos Belloso?
Apoyado en los cómics de DC cómics o Marvel donde los héroes son humanos, me parecía que este personaje versión libro de cuentos, versión serie, o versión película era muy híper-humano. Era un desastre de persona y a la vez brillante. Muy culto, pero muy torpe. Y lo que lo llevaba a resolver los casos era un superpoder que tenía. Ese superpoder es el de ser muy buen periodista. Tiene el don de la investigación. No puede faltar a la verdad. Es algo que no lo deja dormir a la noche, lo desvela. De alguna manera, además de un superpoder, es una cruz que lleva, una carga muy pesada. Al igual que Tony Stark, que es muy buen ingeniero, Salvador Santiso es muy buen periodista. Es obsesivo y es compulsivo, y eso lo lleva a convertirse en un héroe culposo. Preferiría no tener este poder.

¿Por qué la relación con el nazismo, temática un poco ausente en este tipo de films?
La película hace homenaje a la época del cine dorado argentino, o el clásico Cine “B” hollywoodense de los años 30 y 40. Al igual que Indiana Jones es un homenaje a los seriales de Errol Flynn de esos años, donde hay personajes que son superhéroes pero toda la película se filma con bajo presupuesto, y casi siempre en interiores, ésta película retoma este concepto. Plantea grandes cuestiones de trama, temáticas históricas y universales de forma descarada, en cuanto al presupuesto. Cuánto dinero hay en el presupuesto no incide en lo que pretendemos contar. Este tipo de gran ambición es lo que hace a las “B-movies” de antaño. Roger Corman, o incluso Narciso Ibáñez Menta, Arturo García Bur. Esto, sumado a que en Argentina hubo nazis, y se planteaban en la época temas muy esotéricos, nos pareció que daba. Planteamos a los seguidores de nazis como villanos desde un punto de vista real. Nos parecía interesante en este tipo de película porque genera miedo, parecido a lo relacionado a Franco en la película El Laberinto del Fauno (2006). Son casos reales históricos que ya tienen mucho background establecido en la cultura popular, en la mente del espectador. Sienten que ya conocen del tema. Lo interesante era sorprender el espectador. Encontrar algo real de la historia esotérica de los nazis y combinarla con una trama fantástica. El Vril y todos esos elementos son que tiene Expediente Santiso son reales. Existieron. Los nazis buscaron el Vril, existía la Sociedad Thule y la Sociedad Vril. Vivieron en Argentina. Lo que hicimos fue simplemente hilvanar este tema y estos personajes con la trama de la película.

¿Qué te llevó a incursionar en el cine fantástico?
Soy fan, siempre quise hacer películas de género. Consumo mucho cine y soy muy fan de Alfred Hitchcock, Steven Spielberg, Wes Craven, Roger Corman Creo que es una muy buena forma de empezar. Usar el género para jugar, probar, aprender.

¿Y argentinos?
Sin duda. Mario Soffici, Narciso Ibáñez Menta, José Martínez Suárez...

Este género formó parte de una época del cine argentino pero luego se dejó de hacer, ¿qué creés que pasó?
Cine de autor. Crisis económicas. Hollywood. Quién sabe? Pero está volviendo, se está ganando un lugar entre la gente. Kryptonita (2015) y Resurrección (2015) fueron claros ejemplos de que el público consume este tipo de cine. Lo pide. Es una prueba fehaciente de que se pueden hacer películas de buena factura técnica que sean entretenidas y comerciales.

La película tiene un gran trabajo visual, ¿cómo lo trabajaron?
Es una colaboración, primero entre los guionistas para definir la temática y el universo, que lleva directamente a la estética. Luego trabajar muy de cerca con Sergio Hernández, y Natalia Costa que fueron Director de Arte y Production Designer respectivamente. Mauricio Riccio, Director de Fotografía, iluminando de forma oscura, sin miedo a las sombras, eso tiene mucho que ver con la estética, de todo lo visual, y estaba relacionado a la narrativa, contado desde el punto de vista de Santiso. Matías Córdoba como supervisor de VFX fue el responsable de trabajar los looks de los distintos efectos visuales que tiene la película. Siempre con referencias y alguna bajada de línea, obviamente. Pero es un trabajo en equipo. Con Mauricio veíamos muchas películas y tomamos referencias. Lo mismo con Matías (FX).

Me llamó la atención la forma de encuadrar y de colocar la cámara para la construcción de cada plano, ¿hubo una búsqueda estética personal para diferenciarte de otros directores y/o películas?
Todo tiene que ver con la narrativa. En qué situación se encuentra el personaje, o qué esta flasheando en su cabeza, y como se puede expresar visualmente. Eso por un lado, pero la verdad es que mucho de esto tiene que ver con el poco tiempo para filmar. Teníamos una cámara principal con el director de fotografía y su equipo, y yo hacía segunda cámara con una más pequeña, maleable, que de alguna manera proponía cosas más jugadas. No sabía si esos planos iban a terminar en la película o si se iban a poder empatar con el material de la primera cámara. Por suerte se pudo, (gracias a Gaby Lahaye que se encargó de la post de la peli). Pero no fue muy consciente en el momento de rodaje. Había poco tiempo y muchos planos para hacer. A veces me metía donde había un lugar. Si sale así es porque de algún lugar viene, pero es el inconsciente el que nos domina. Sí había referencias en cuanto a este tipo de género en particular.

¿Vas a seguir con este tipo de cine?
Sí, me enamoré. El género tendría que romperme el corazón para desenamorarme, espero que no suceda.

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