Rolando Gallego
18/11/2015 12:07

Luego de presentarla en el 30 Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, el realizador Diego Lublinsky estrena Hortensia (2015), film que codirigió con Álvaro Urtizberea donde se mete de lleno con la historia de una joven que debe ingresar sola en el mundo de la adultez. Con una estética y propuesta particular, la película avanza con una impronta muy icónica en la que los detalles y la atemporalidad de las escenas son uno de los puntos más altos de la historia. "A mí del cine me interesa encontrar universos particulares, mundos extraños que no tengan que ver con la realidad y que los personajes no tengan filtros entre lo que piensan, dicen y hacen", dice en diálogo con EscribiendoCine.

Hortensia

(2015)

¿Cómo surgió la historia de Hortensia?
Con Álvaro Urtizberea estábamos buscando un guión para filmar, y nos asociamos, porque hasta esta película él sólo era productor y al ser una codirección tuvimos que buscar puntos de coincidencia, más allá que hace 10 años que nos conocemos y la experiencia para mí, y para él también, fue muy buena. Leímos muchos guiones y apareció esta historia de Alicia Giménez Guspí, con una primera etapa en la que trabajé con ella en una reescritura, con devoluciones permanentes de Álvaro, que llevó todo hasta el punto de confluencia de los tres.

¿Qué encontraste en la historia?
A mí del cine me interesa encontrar universos particulares, mundos extraños que no tengan que ver con la realidad y que los personajes no tengan filtros entre lo que piensan, dicen y hacen.

¿En qué cambió la historia original de la que vemos en la película?
El perro era un gato, los zapatos que fabricaba Hortensia eran coloridos, las cosas de los medios de comunicación son en idioma suajili, a esta altura tendría que revisar la primera versión. Alicia está muy contenta, y fue lo suficientemente permeable en una primera instancia con ella y luego solos, en las que se generó una simbiosis.

¿Cómo fue el scouting de objetos y espacios?
Álvaro tiene muchos objetos, la película se filmó en su casa, y creo que hay algo en muchas películas donde la tecnología no irrumpe, y nosotros queríamos eso, a mí me cuesta escribir y pensar con celulares, altavoces y pantallas touch. Cuando la escribimos pensamos en un tiempo que no sabemos exactamente cuál es, puede ser entre los cincuenta y ochenta, y llegamos a acuerdos. Con respecto a los espacios, como la cámara es fija, no se mueve mucho, íbamos a lugares, por ejemplo Bella Vista, y encontramos cosas. La casa de Hortensia está ahí y los lugares aparecieron a partir de fotos que sacábamos a partir de la charla previa con una negociación con Álvaro.

¿Te imaginas la película con otra protagonista que no sea Camila Romagnolo?
Habíamos trabajado con ella en Nosilatiaj, la belleza (2012) donde ella hacía de hija menor, y ahí hice coaching actoral, era una de las opciones más fuerte y teníamos que encontrar actores que entendieran el código de Hortensia, con la mínima gestualidad, hicimos un casting cerrado pensando en actores muy sintéticos para el film y Camila respondía a eso.

¿Cuánto duró el rodaje y en qué etapa se detuvieron más?
Fue breve, alrededor de cuatro semanas y media. Yo hice una primera versión del story actuada por nosotros con todos los movimientos y le mostrábamos al equipo técnico qué había que hacer.

¿Se estila esto?
No, y a nivel producción es maravilloso y para esta película con pocos movimientos fue ideal, otras películas no creo que se puedan hacer, hubo mucho ensayo y prácticamente no tuvimos horas extras.

¿Fue filmada de manera cronológica?
No, y lo hicimos como nos convenía, porque no había algo que era necesario hacer antes.

Dicen que es muy difícil rodar con chicos y animales, ¿este fue también?
La única que nos costó es cuando el perro está dentro de la heladera, hicimos nueve tomas, pero no fue complicado. Lo del perro me parecía importante, si bien en la primera versión había un gato, para mí no se quedaba sola al tenerlo.

En algunos comentarios se compara Hortensia con Amelie, ¿qué les parece?
Nunca la tomamos, pero me parece un halago.

¿Qué influencias tuvieron?
Creo que cada uno tiene sus referencias, pero para mí nos pusimos de acuerdo en algunos códigos de actuación y sentido del humor como el de Aki Kaurismäki, también Martín Rejtman, que buscan humor sin carcajada. En las proyecciones la gente se ríe mucho.

¿Cómo fue el trabajo con los actores?
No queríamos una parodia, así que trabajamos con el trío protagónico mucho para que manejen un código mínimo, y hubo cosas que surgieron en el rodaje.

¿Cómo pensaron la idea de la lista de objetivos de Hortensia?
Ella está ingresando en la adultez con algo tan infantil como una lista en una carta perfumada, es muy curioso.

¿Cuáles son tus expectativas ante el estreno del film?
Salimos con otras películas argentinas y tanques, pero queríamos hacerlo, no esperar. Al no tener actores conocidos nuestra estrategia fue hasta ahora presentarla en festivales de clase A, y estuvimos a punto de entrar en Venecia y ya pasamos por Mar del Plata, pero los distribuidores no la quisieron y no me parecía justo tenerla guardada dos años. Me pasó con mi primera película tenerla guardada durante tres años sin poder estrenarla y no quería pasar de nuevo por lo mismo. Para mí los ciclos tienen un tiempo y mientras se pueda estrenar está buenísimo.

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