José C. Donayre Guerrero
05/11/2015 20:38

La documentalista Carmen Guarini estrena al unísono en el Cine Gaumont y por Canal Encuentro (sábado 19 hs) Walsh entre todos (2015), film presentado en el 17 BAFICI donde explora las acciones que llevan a la realización de cada obra de un proyecto colectivo que el artista plástico Jorge González Perrin desarrolló junto al colectivo Arte Memoria sobre los crímenes perpetrados por la última dictadura cívico militar.

Walsh entre todos

(2015)

¿Cómo aparece la idea del proyecto, sobre todo el tema de la memoria de los desaparecidos?
Mientras estaba finalizando Calles de la memoria me entero de la existencia del Colectivo Arte Memoria coordinado por Jorge González Perrin y la actividad de pintura participativa que venían haciendo a partir de las fotos de desaparecidos. Perrin es uno de mis personajes en Gorri. Todo confluía.

¿Se tuvo un guion o diseño de producción para el rodaje?
Comienzo filmando si guion y luego de una primera etapa de acercamiento y de entender que con esta nueva experiencia de Memoria podía yo decir algo, comencé la escritura de un guion que me permitió un mínimo financiamiento. Como todo guion documental se fue reelaborando con el tiempo. El rodaje se realizó entre el 2011 y el 2013, durante el 2014 se realizó el montaje y también se filmaron algunas escenas como la de Estela Carlotto en Abuelas y la entrega del cuadro de la campaña “Devuelvan a los chicos”.

¿Por qué se toma y cómo funciona la figura de Rodolfo Walsh? El título lo menciona también, aunque no es retomado en la película
En realidad la figura de Rodolfo Walsh es emblemática y de alguna manera resume todas las demás. No se podía nombrar a cada persona que se pintaba ya que la lista siempre será incompleta. Tenemos 30.000 desaparecidos. Quienes fueron retratados por diversas elecciones, son muchos menos. De ahí que el título es sobre todo una metáfora. Aun así me interesa que los jóvenes que vean esta película o extranjeros sepan quién fue Rodolfo Walsh y la importancia de su acción y denuncia del Terrorismo de Estado que estábamos padeciendo. Por eso el cartel de inicio clarifica este tema para que nadie se pase durante el film preguntándose quién era Rodolfo Walsh y por qué la película lleva por título su nombre. La valentía de su acto lo vuelve paradigmático.

¿Cómo se diseñó el montaje y la manera de contar el evento, dado que la pintura siempre es difícil de adaptarse?
El proceso de montaje llevo mucho tiempo, más de un año, con diversas versiones y estructuras posibles. Se filmó mucho durante los tres años de rodaje siguiendo algunas acciones del Colectivo Arte Memoria. Es difícil explicar este proceso ya que es un proceso creativo intenso que no tiene reglas prefijadas. Muchas veces es el mismo material rodado quién va permitiéndonos establecer un tipo de relato, siempre digo que es materia viva. Es una relación intensa y dialéctica que establecemos con nuestro material y muchas veces debemos escuchar y poder ver que nos está diciendo. Es una tensión entre nuestras ideas y lo que luego hiciste en el momento del rodaje. Mientras las ideas de base persistan y uno tenga claridad de lo que desea comunicar, la coherencia está asegurada por más que las escenas cambien. Por eso es muy importante el momento de la escritura, porque es allí donde se esclarece una parte de las intenciones del film.

¿Por qué no se entrevistó a Perrin o se lo hizo más participe de la película, desde una posición de narrador?
Si lo entrevisté a Perrin. Los textos que aparecen a lo largo de la película son sus palabras y producto de una larga entrevista donde le pregunte por cosas que fui conociendo durante los años que duró el rodaje. Un pensamiento que le permitió articular y sostener este grupo humano artístico y militante. Es él quien narra la película. Solo que su voz, que aparece a través de estos carteles, adopta el carácter de “imagen”.

¿Cómo se espera que tome el público al ver el documental?
Es un film que se propone acercar a los espectadores a estas acciones que acompañan los reclamos de Memoria, Verdad y Justicia y reflexionar acerca de que todos podemos ser partícipes y hacedores de memoria, no es necesario ser un esclarecido ni un especialista en nada. Muchas de las personas que pintaron estos cuadros no sabían pintar, y sin embargo fueron actores de un acto de memoria a través del Arte. Lo que importa es el gesto, por eso mi película persigue los cuerpos y detalla sus acciones, yo digo que es una película-performa. Los cuerpos delimitan el sentido de nuestras acciones. Hacer Memoria es poner el cuerpo.

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