Rolando Gallego
31/10/2015 12:33

El 2015 es un gran año para el actor Alejandro Awada. Mientra disfruta del éxito y acompañamiento de la crítica especializada y público a Historia de un Clan, suma el estreno de El almuerzo (2015) de Javier Torre, en la que compone a Jorge Rafael Videla. Además espera ansioso la participación de Mecánica popular (2015) de Alejandro Agresti en el 30 Festival Internacional de Cine de Mar del Plata y el comienzo de rodaje de Resentimental (2016), de Leo Damario. EscribiendoCine pudo charlar con el actor para dilucidar aspectos en la creación de dos personajes siniestros como Videla y Arquímedes Puccio.

El almuerzo

(2015)

¿Cómo te llega la propuesta de interpretar a Jorge Rafael Videla?
Me convocó directamente Javier Torre, hace un año atrás y recibí gustoso, me pareció un excelente guion, muy bien trabajado, luego me enteré que estuvo mucho tiempo desarrollándolo, me gustó la historia, como la contó, principalmente por lo que pasa primero con Haroldo Conti y luego con cada uno de la mesa, un poco para comprender qué pasaba en ese momento, en ese momento en relación a cada uno y la sociedad y también como un pequeño homenaje para Haroldo, uno de los grandes escritores desaparecidos.

¿De qué manera trabajaste la composición del personaje?
Es una persona que conocí y padecí, tengo una opinión muy formada en mí para interpretarlo y sí vi algunos videos de conferencias, con la mirada en su modo de expresar y esa especie de tensión sórdida que tenía el tipo, en relación a lo interno ya sabía que iba interpretar en relación a este señor.

¿Cómo colaboraron entre todos para la escena del almuerzo en cuestión, más allá del guión que les dio Javier Torre?
Desde el primer día Javier nos invitó a debatir el rol de cada uno de ellos ante el dictador, tuvimos mucha discusión sobre esto pero no llegamos a ninguna conclusión, algo que me gusta de la película es que no juzga, muestra, y en ese sentido conversamos mucho, y ahí intentamos ofrecer lo más limpio posible para que el espectador haga la conclusión sobre lo que le pasó a cada uno de los comensales. Recuerdo que conversamos mucho pero intentamos ser lo menos prejuicioso posible para que el espectador vea el cuento.

Hay una relación particular que se plantea en el filme entre Videla y Borges, cómo fue esto?
Claramente él tiene empatía con Borges, cierto desprecio por Ratti, distancia con Sábato y antipatía profunda con Castelani, pero eso ya estaba en el guion, sólo lo expresamos.

¿Por qué crees que este año el cine nacional vuelve a mirar hacia el pasado?
A mí me gusta mucho cuando nuestro cine mira la historia para intentar comprender lo q ue nos pasó, no tengo en claro por qué, porque es algo permanente esto de narrar momentos de nuestra historia, y la década del setenta fue una tragedia y todavía hay mucha tela para cortar, en ese sentido bienvenida la revisión, y en este caso en particular es muy contundente, por el peso de los personajes de la cultura, sospecho que tiene que ver esto con el hecho de la desaparición de Haroldo y sus compañeros tratando de hacer lo posible para que aparezca en la casa del terror.

Estás además este año en Historia de un Clan con otro personaje siniestro, ¿cómo fue también el armado y composición de Puccio?
Uno tan siniestro como el otro, uno tenía un poder descomunal y el otro tenía un poder pequeño, y es muy loco que un privado haga lo que hacía el estado, con secuestros y asesinatos de personas, unos durante los setenta y el privado en los ochenta, aunque se sabe que anteriormente por su cercanía a la Triple A seguramente algo hizo, hay casos que no figuran en el expediente y que se los adjudican a Puccio. En lo que a mi respecta es una alegría poder estar en historias que permitan ver qué paso con la sociedad, observarlas y tenerles mucho respeto, en lo que tiene que ver con ponerle el cuerpo es una satisfacción porque el unitario está maravillosamente realizado desde todo punto de vista, sólido, con una dirección de actores y estética increíbles, inmensamente feliz y agradecido. Durante la realización, solo durante, entre toma y toma, interpretando las zonas oscuras, una sensación física poco agradable me quedaba, y al ratito se me iba, y era eso.

¿Apelaste a recuerdos para componerlo?
No, sólo tenía el recuerdo del acontecimiento y las circunstancias, pero no los contenidos ni quien eran los Puccio, así que me dediqué a leer reportajes, ví los que ofreció en la tele, vi el expediente del caso, muy cerca de Luis Ortega estuvo Rodolfo Palacios que lo entrevistó los últimos días de su vida y recibí esa información también y a partir de allí empecé a ver cómo funcionaba su cabeza, igual yo trabajo muy cerca del guión y del director, y por eso sucedió lo que sucedió, pero con Puccio si me tuve que poner a estudiar.

¿Cómo fue el trabajo con los compañeros de Historia de un clan?
Hay un gran nivel de actores, y es un placer y una dicha porer trabajar con ellos en Historia de un clan y también en El almuerzo, y hacerlo con ellos es muy satisfactorio. A mí me enriquece profundamente, y trabajar con este nivel de actores me hace crecer a mí.

Volviendo a Historia... hay un gran trabajo de frases y diálogos que luego circulan en las redes...
Eso se lo debemos a Luis Ortega, hay tres guionistas más él, con una elaboración muy dedicada del guion, yo trabajo muy cerca del guion, y si es bueno, todo sucede, además una dirección maravillosa, estética y actoral, y por eso todo sucede.

¿Hay escenas en las que se ve mucho disfrute en el unitario y detalles, cómo surgen?
También es obra de Luis, con su poética, que siempre se ofrece, el mundo narrativo da la posibilidad que surjan del mundo lineal, y Luis estaba atento y creando todo el tiempo para que todo suceda, no solo lo lineal.

¿Cómo sigue tu año, con esta exposición tan fuerte?
Lo que pasa con Historia de un clan es muy fuerte, me está dando muchas satisfacciones, y entiendo que cuando pasa algo asi es muy fuerte y van a sucederse ofrecimientos muy concretos, próximamente estaré en el 30 Festival Internacional de Cine de Mar del Plata presentando Mecánica popular (2015), de Alejandro Agresti, una película que a mí me encanta y comienzo a filmar los primeros días de noviembre Resentimental deLeo Damario.

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