Rolando Gallego
08/10/2015 15:21

Para Germán Palacios y Sabrina Garciarena, Baires (2015) es el regreso a la pantalla grande luego de un paréntesis, en el caso de uno profesional y en el caso de otro personal. En la película de Marcelo Paez Cubells la trama girará en torno a un secuestro y un intento de tráfico de drogas hacia España, pero que termina en una relación de amistad que intentará desenmascarar a una banda de narcotraficantes. EscribiendoCine dialogó con ambos para conocer más del proceso de filmación y de sus próximos proyectos.

Baires

(2015)

¿Sienten que Baires sale con un timming exacto en relación con el tema de la droga y el narcotráfico?
Germán Palacios: Nunca fue la intención poner el acento ahí, la realidad siempre supera a la ficción, nos hemos preguntado si la visión era light, pero tampoco era la intención hacer un documental sobre un tema, es el vehículo para contar la historia de acción y la amistad, esto simplifica mucho más el relato para esto.

¿En qué películas buscaron referencias para construir sus personajes?
Germán: Me influyó mucho el trabajo que hice con la policía, tenía algunas suposiciones, pero no quería que sea todo liviano sobre todo por la violencia y el uso de armas, no me gusta, era un compromiso personal, y al caminar con esos policías que se ofrecieron muy generosamente a mostrarme su mundo pude sacar el “carozo” y luego sabíamos que había que lograr la dupla con Benjamín Vicuña, porque no se trataba de tocar solo, sino con el otro, esto lo tuvimos presente y estábamos siempre atentos para influenciarnos mutuamente. Sí, algo más quirúrgico. Esto fue una aventura basada en especulaciones y cuando hacés el trabajo previo, que Mauricio Kartun en la escritura habla de acopio, acá sale en el rodaje, si no lo tenés, bueno quedarás pegado a las palabras del guión.

Sabrina Garciarena: Me encanta investigar, pero en este personaje todo el trabajo fue con el director, hubo algunos cambios, pero fue muy abierto y por cómo empieza el film, me enfoqué en la relación de amor, nos importaba crear un vínculo creíble, y el arco siempre estuvo claro de en dónde terminaba. Con Benjamín nos conocemos hace años, nunca habíamos trabajado, pero es una persona muy cálida, y trabajar en una atmósfera cómoda favorece el personaje.

¿Qué es lo que buscás en los guiones para aceptar los papeles?
Sabrina: Ricardo Darín una vez me dijo que si el guion es bueno hay que ir para adelante con la propuesta, y eso es algo que me quedó, porque si el guion está bien escrito, lo otro se da, principalmente en cine, que es como un libro, porque es algo que queda, y tenés tiempo para trabajarlo. Baires tiene eso, que está bien escrita, y tuve mucho tiempo para prepararlo porque lo leí cuando estaba embarazada, y fue mi primer papel para volver, y estuvimos muchos meses dialogando con el director y los actores para encontrar el tono y qué queríamos contar.

¿Te sentiste identificada?
Identificada no, porque lo que le pasa al personaje no me ha pasado, pero Trini me parecía un desafío, porque empieza de una manera y termina de otra.

¿Qué le sumaste a Trini?
Primero que sea luminoso, cariñoso, dulce, con proyectos, soñando y luego metiéndose en la historia que la termina oscureciendo y acercando a los bajos de la ciudad.

Germán, ¿Por qué esperás tanto entre proyecto y proyecto?
A mí me gusta primero trabajar poco, me aburro de mí mismo, entonces intercalo teatro, películas y me aburro menos. Cuando hacés teatro el esfuerzo es terrible, no estás en tu casa, no dormís, es muy sacrificado, y a mí me gusta estar a pleno con el proyecto, por ejemplo si hago teatro me gusta dormir la siesta para estar bien, tengo ahora varios proyectos en cine, pero ya extraño el teatro.

¿Cómo te sentís con el estreno simultáneo de la película y la serie Cromo?
Germán: La sensación es rara, porque justamente se habla de mi distancia entre trabajos pero acá se dará esta particularidad. Cromo es cine, voy a trabajar con Nicolás Puenzo de nuevo en un film, pero la serie es como si hubiéramos hecho tres películas en una, es un policial científico, con tres compañeros de la facultad y un triángulo amoroso en medio del contexto de una investigación. Está desarrollada en 12 capítulos como una gran película, nos fuimos a vivir al sur en condiciones extremas, rescato que cuando hay motivación un equipo puede sacar adelante una historia con pasión, las condiciones no eran climáticamente las mejores y nadie se enfermó porque sabíamos que lo que estábamos haciendo tenía mucho de batalla y me gustó mucho hacerlo. He trabajado en las peores condiciones y me encanta.

¿Qué te gusta ver en cine?<
Soy un buen espectador, pero quiero metáforas, me gusta el cine de autor, tengo debilidad por Federico Fellini, no soy prejuicioso, no veo mucho cine norteamericano o ver todas las películas del Oscar.

En muchos de tus trabajos tu principal arma es la palabra ¿Cómo fue acá tener más demanda física que verbal?
Yo tenía un gran acopio de datos, y no quería ser violento todo el tiempo ni sacar el arma desde el minuto uno, por eso me sirvió ver el trabajo real de los policías y salir de situaciones esquemáticas, por ejemplo en una escena no encontrábamos la frescura y hubo un “golpe” que sirvió para evitar caer en lugares comunes. Hay muchas cosas que salieron en el momento y sabíamos que no había que lastimarse, era un acuerdo actoral, y la verdad está ahí.

¿Improvisaron mucho en Baires?
Germán: Nos pasó en la película que algo que, el cine es una actividad en la que trabajás codo a codo con 60 personas y todos somos importantes, había muchos “bolos”, importantes, venían por un día y se iban, y a los actores los recibíamos de manera muy buena y creativa, con todo lo que traían, y cuando repasábamos las escenas surgía cierta improvisación. Me asombró el nivel de los actores, por eso estoy seguro que quiero ser director, no sé cuándo, pero me gusta mucho reconocer la capacidad de los actores argentinos, y me sorprende cuando cambian el registro. Me gustan los trabajos, actores puestos en un rol en el que se ven los resultados, los que no chapean, y por ejemplo, eso nos pasó en España, una admiración mutua, algo lindo de ver, y en esta película, que hay tantos te das cuenta.

¿Hubo alguna escena les llamó más la atención?
Sabrina:
El desenlace, me pareció genial y después la primera parte de víctima/rehén que le toca transitar, que fue más de atravesarlo para encontrar veracidad, sin bajar línea de nada, por ejemplo del narcotráfico, porque esta es una historia de ficción que se le ocurrió al director de una noticia y que le sirvió de disparador para ver qué pasa con las mulas. Cuando te dan un personaje uno lo comienza a transitar y le coloca su impronta.

¿Cómo te preparaste para la escena de sexo?
Sabrina: Estuvo bueno que fue al final del rodaje, la última escena que se hizo, empecé en marzo de 2014 con el proyecto y esto fue en febrero de 2015, y veníamos charlando, no me da lo mismo mostrar y creo que acá fue fácil, Benja también está acostumbrado a este tipo de escena que no son las más fáciles ni las más cómodas, buscamos que se nos vea lindos y creíbles sin caer en un lugar vulgar, y para mí quedó bien.

¿Qué recordás de tus experiencias en producciones de época en Europa?
Fue de mucho esfuerzo, pero muy interesante.

¿Estás con algún proyecto?
Si, voy a hacer Los ricos no piden permiso, la nueva tira de Pol-Ka, que será una vuelta a la tele diaria, con un gran elenco coral, voy a hacer de una de las hermanas, es un desafío porque el personaje será alguien con un retraso madurativo, no desde lo motriz, sino desde el comportamiento más aniñado, alguien sin tabú, y me parece que hasta ahora no pude hacer nada así.

¿Qué te seduce de la tele?
Suelo verla, pero creo que está yendo hacia otro lugar, no sé en cuánto tiempo. Hago zapping, sé que las redes explotan y ahí podés ver qué tiene impacto, veo Esperanza Mía, Historia de un Clan, no ví Signos, pero me gusta la TV de acá, hace mucho que no hago, pero me siento como pez en el agua.

¿Te asusta el canibalismo del rating?
No, cuando sos cabeza sí, me pasó hace tiempo, pero me fui a Europa y los programas los siguen pasando, acá la tira no perdura, si te da mucho entrenamiento. Igual tuve la suerte de hacer series y cine y ahora vuelvo. Estoy motivada. Igual hay que ver qué pasa. A mí me motiva la parte artística y uno quiere que a lo que hace le vaya bien.

¿Te molesta que se interesen más en vos por tu vida personal que profesional?
Uno termina naturalizándolo, no me incomodan las preguntas pero si hay que recordar que uno está por ejemplo como ahora presentando la película, mi novio también es del medio, y sabemos las reglas.

¿Por qué la gente tiene que ver Baires?
Germán: La veo como un entretenimiento, que invita a un gran público y a no defraudar, es algo digno, que puede resultar novedoso o que cumple con el género, y me encantaría que le vaya bien en este punto por todo lo que se puso, por eso también hay que protegerla en la exhibición, muchas películas se lanzan y hacen un recorrido muy corto, Baires no vende algo que no es.

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