Rolando Gallego
16/09/2015 13:17

Recién llegada a Canadá para presentar dentro de la Sección Series Prime Time del 40 Toronto International Film Festival, Lucía Puenzo dialogó con EscribiendoCine sobre Cromo, la ficción que dirigió junto a su hermano Nicolás Puenzo y Pablo Fendrik, centrada en un triángulo amoroso y una trama policial/científica llena de atmósferas y climas sugestivos. Cromo es el único producto televisivo de América Latina seleccionado para la sección y la directora de Wakolda (2013) se mostró muy entusiasmada con el producto que en octubre se verá por la TV Pública. Además, adelanta detalles de Barbazul, la nueva película que filmará en París.

Wakolda

(2013)

El pasado domingo (19.15 hs de Argentina), tres capítulos de la serie fueron presentados en la 40 Toronto International Film Festival. Cromo tiene el privilegio de ser la única serie latinoamericana en ser seleccionada para este célebre festival.

Los episodios 1, 2 y 8 de Cromo fueron los elegidos porque, a pesar de ser no consecutivos, encierran lo trascendental de la historia. El 15 y 18 de septiembre se proyectarán nuevamente.

Además de Germán Palacios, Emilia Attias, Guillermo Pfening y Alberto Ajaka la producción está protagonizada por Moro Anghileri, Luis Machín, Daniel Veronese, Malena Sanchez, Valentina Bassi, María Ucedo y Esteban Bigliardi.

La serie se centra en la historia de una científica (Valentina) que muere en extrañas circunstancias mientras realiza una investigación en torno a una curtiembre en Corrientes y el uso de cromo que contamina las aguas.

Su marido (Diego) y su mejor amigo (Simón, que era amante de la mujer) viajan al lugar para descubrir qué fue lo que pasó, y terminan metiéndose en un asunto que pone en riesgo sus propias vidas.

¿Cómo surgió la idea de trabajar con el “policial científico”?
Para decirte la verdad, que esto era eso nos fuimos dando cuenta a medida que escribíamos, no fue partir de la idea de hacer un policial científico, como casi siempre escribimos historias con Sergio Bizzio y Leonel D’Agostino partimos de una idea minúscula, en este caso era sobre tres amigos estudiantes de ciencias naturales que habían tomado diferentes direcciones, que tenían un secreto, y era que uno de ellos (Germán Palacios) estaba teniendo un romance con la mujer de uno de ellos (Emilia Attias) desde hacía dos años y estaba confesándoselo al tercero (Guillermo Pfening. Era la idea de un triángulo fuerte enmarcado en un contexto ajeno a nosotros, que de repente están 30 años estudiando algo, y esas profundidades en las que se sumergen pueden llegar a lugares casi lisérgicos. Nos pasa mucho de ponernos a dialogar con amigos biólogos que con sus investigaciones a lo largo de los años llegan a lugares fascinantes, toda una vida dedicados a algo, y la idea de contar cómo un trío que estaba llegando a algo podía eclosionar por un secreto era interesante. Curiosamente llegó a nuestro equipo un investigador, un biólogo del CONICET, con una cabeza muy creativa y que trajo pequeñas ideas, como la del personaje de Alberto Ajaka, con el conocimiento que antes los guardaparques eran cazadores furtivos, y trajo textos con materiales alucinantes para comenzar a pensar en una trama, no tanto pensando en qué íbamos a contar, sino en cómo, como una idea de capas interrelacionadas, con el pasado y presente de un trío que empieza a entender un secreto que los atraviesa a lo largo de 20 años, que todo el tiempo dialogan para lograr eclosionar.

¿Cómo te sentís volviendo a la TV?
Yo siento a Cromo como tremendamente cinematográfica, los codirectores provienen del cine, el equipo también, filmamos sin saber dónde se iba a pasar, pensándolo como un rodaje, con el doble de tiempo, con una organización enorme, y nunca tuvo componentes televisivos más allá de los cierres de bloques.

¿Pero hubo diferencias con tus películas y complicaciones? pensando más que nada los exteriores…
Una diferencia que te podría marcar es que al ser una serie tenía muchas subtramas, directivas similar a lo que sería la escritura de una novela, no había como en una película una flecha que iba para adelante, las subtramas tenían mucho potencial que además jugaba con qué se nos planteaba en las locaciones, y todo el tiempo nos pasaban cosas, como estar filmando arriba de una lancha en los esteros del Iberá y que todo el tiempo ocurrían cosas, aparecían caimanes y había que esperar una hora para retomar el rodaje, o que nos agarre una tormenta y esperar. Tuvimos siempre la sensación de que había que aprovechar todo, ser flexibles, estar livianos, con equipos pequeños de no más de 15 personas, y siempre levantábamos material de paisajes, animales, detalles, personajes, que nos abrió una unidad de misceláneas, y que hoy para la serie es fundamental. Eso nos gustó, el ser flexibles y lúdicos, algo que no pasa en las películas, y que tiene que ver con la improvisación, la exploración y salir a ver qué pasa, está lloviendo, bueno, salgamos y probemos hasta dónde podemos y hasta dónde no, y es algo que mejoró a la serie desde que la pensamos en el guion, ganó mucho.

¿Cómo fue crear entre tres directores el universo que conforma a Cromo?
Cromo desde el principio al fin fue una experiencia muy feliz de trabajo, todos te van a decir que nos divertimos muchísimo, yo lo disfruté desde el primer día al último y la postproducción también y eso que en edición es todo muy “elige tu propia aventura” porque estamos rearmando los libros, y ese espíritu lúdico, que en algunos films también estuvo, pero había más rigidez, fue lo mejor. Si tengo que repetir la experiencia lo haría con el mismo equipo, del primero al último, con los directores nos complementamos muy bien, fue un equipó de un ensamblaje increíble.

¿Cómo fue el casting? ¿Lo pensaron también entre los tres?
No, porque Pablo Fendrik se sumó después, con el resto trabajamos hace tiempo en Historias Cinematográficas, y cuando lo llamé era lógico que se sumara porque somos amigos y ya hemos trabajado anteriormente. Se incorporó muy bien al equipo ya ensamblado, de hecho había gente que ya había trabajado con él. Siempre todos sumaron, gente con muchísima experiencia, y hubo un equipo de dirección más grande que ayudó en un rol que no teníamos pero que necesitamos de “coordinación de producción” que lo requeríamos, porque si bien había un asistente de dirección él estaba en la trinchera, preparando el rodaje en los esteros del Iberá, con una célula de producción en la productora con un esquema muy aceitado. Cromo fue de mucho aprendizaje para todos y diversión, crecimos haciéndola con experimentación y juego y para mí fue mucho más aceitada que en las películas.

¿Cómo crees que será recibida? ¿Cuáles son tus expectativas?
A mí me gusta mucho que se pase en la TV Pública, porque está teniendo muy buenas series con muy buen contenido en general y que se ve en todo el país y Cromo tiene algo de federal, por hasta como fue filmada, yo viajé muchos años por el concurso Raymundo Gleyzer y nos hicimos muy amigos de la gente, y ahora pudimos llamarlos y que participen de la serie.

¿Se creo una red?
Totalmente, y por eso me gusta que sea así, para mí la vida de las series no terminan con el estreno en octubre, recién empieza, está teniendo mucho interés desde afuera, los vendedores de películas la están mirando, y además también nos han ofertado la posibilidad de hacer la versión cinematográfica, en vez de capítulos, presentarla como largometraje y es una idea que nos divierte con Pablo y Nico, porque potencialmente hay una muy buena película.

¿Esto para cuándo sería?
Sería posterior a terminar de editar la serie, por eso creo que Cromo es algo que recién empieza.

¿Cómo te sentís al llevar la serie al 40 Toronto International Film Festival?
Por suerte es una sección no competitiva, es una muestra de seis series, que incluye estrenos de Netflix, algo de Francia e Islandia y por Latinoamérica Cromo, así que es como algo amistoso, y ya hemos tenido repercusiones de gente que la han visto por diferentes cuestiones en diversos países muy positivas, así que la proyección va a ser buena, a mí me gusta ver con gente en el cine los productos, creo que es una buena manera de estrenar, algo que queremos hacer acá antes del lanzamiento en la TV.

Después de Cromo ¿volvés al cine?
Sí, en marzo filmo en París, la adaptación de una novela de Amelie Nothomb, que me gusta mucho, y es la antepenúltima que escribió, porque saca dos por años, se llama Barbazul, que toma al mito de Barbazul en el París moderno y es la historia de un agorafóbico con una chica jovencita que trabaja en el Louvre , la escribí con Sergio Bizzio también, y acabo de volver de un scouting allá en el que vimos elenco y locaciones, vamos a filmar en el Louvre, así que va a estar muy bueno.

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