Rolando Gallego
02/09/2015 00:48

Luego de dirigir varios cortometrajes, el director Matias Lucchesi se embarcó en la arriesgada tarea de filmar Ciencias Naturales (2014), una película que desde la intimidad del vínculo entre una maestra y una niña trabaja sobre tópicos como la identidad y la necesidad de ayudar al otro para encontrar un sentido a la vida. "Creo que la distancia hace que cuando veo de nuevo la película me sienta contento, porque más allá de todas las dificultades valió muchísimo el esfuerzo", dice en una charla con EscribiemdoCine.

Ciencias Naturales

(2014)

¿Cómo te sentís ante el estreno finalmente de Ciencias Naturales?
Es un poco raro hablar de la película porque pasó mucho tiempo desde el rodaje hasta el estreno y me tengo que ubicar. Decidí hacerla mientras esperaba hacer otra historia con el INCAA, la escribimos con Gonzalo Salama y básicamente lo hice porque estaba cansado de esperar.

¿Cómo fue el paso del corto al largometraje?
Yo filmé un corto por fuera de lo que estaba estudiando, por mi lado, en un baño de un club evangelista y filmábamos en las pausas, hice varios y después de ir a estudiar con José Martínez Suárez me decidí a escribir un largo con Pablo Solarz pero en realidad presenté otro que quedó seleccionado al INCAA. El paso es como hacer lo mismo pero más largo, y en el corto hay una práctica con los mismos problemas que se presentan en el largo. Yo necesitaba dar el paso. Después de mi último corto decidí hacer un largo. Lo bueno de los cortos es que es como una forma simple de organización, mientras que un largo demanda mucho. A mí los cortos me generaron mucha gimnasia de hacer.

¿Y en la práctica, cuándo terminaste el largometraje qué se cumplió y qué no de tu idea sobre esto?
Básicamente cuando hacía los cortos creía que fallaba en no poder darle al actor darle las condiciones necesarias para que arme todo. Lo técnico se comía a lo importante que era esto, hacía todo apurado y cambiando planes sobre la hora, y si bien uno tiene que ceder mi principal error para mí era esto, como que terminaba haciendo todo rápido y me perdía lo bueno. En el último corto traté de armar y organizar todo para poder tener más tiempo, así me comprometí a hacer todo con el tiempo necesario y estipulado. Con Ciencias Naturales igualmente sentí que me pasaba de nuevo esto, pero más que nada por las condiciones naturales que no eran para nada benévolas, pero mientras filmaba sentía que estaba contando la historia con lo mínimo. En vez de usar ocho planos lo tenía que hacer con tres. Fue fundamental para mí la experiencia previa para acomodar todo. Una de las cosas que me facilitó esto fue el casting y  la gente que me ayudó a elegir los actores indicados, porque cuando el apuro surgía y yo ponía la cámara y el actor hacía que suceda todo me sorprendió.

¿Cómo fue el trabajo con Paola Barrientos para lograr un tono completamente diferente a sus trabajos anteriores, principalmente los televisivos?
Yo la admiro como actriz y como persona, por cómo se maneja, porque es muy simple, directa y no confrontativa y siempre tratando de colaborar, con propuestas que coincidían con el imaginario y la unidad del relato. Me di cuenta que ella entendió qué quería contar y logró una comunión con Paula Hertzog]. El trabajo fue de encuentros entre todos, charlas, ejercicios puntuales entre ellas, no algo directamente del film, sino algo que evocaba y lo poníamos en práctica. Con Paola fue muy fácil el trabajo porque estábamos siempre conectados entendiendo hacia dónde íbamos. Sobre la actuación hubo cosas mínimas que corregimos, mucho de la mirada, que ella traía de la tele y cuando aparecía se lo marcaba, algunos gestitos, cosas mínimas, muletillas, que por estar en la tele se repetían, y seguíamos adelante. Nunca hubo dudas y comprendió el vínculo que tenía que lograr con la nena. Vivimos en Córdoba todos juntos un mes, cosa que también ayudó.

Cuándo hoy ves el film, ¿crees que el casting refleja lo que imaginaste desde el guión? ¿Cómo te encontrás con los personajes? ¿Representan tus ideas?
Más que representar, yo quería que agregaran. De lo que me imaginé al verlos me sorprende, todos sumaron a lo que me imaginé, en esa misma línea y tono. Por eso la importancia de la elección de los actores es esencial. Yo siento que si te equivocás en esto, perdés. En Ciencias Naturales es algo a lo que le dí mucha importancia, de hecho Sergio Boris era alguien que siempre quise pero me complicaba el plan de rodaje y el equipo no entendía porque no trabajaba con otro, que estaba bien, pero yo lo quería a él. Para mí esa decisión y ponerme firme hizo que hoy el film sea lo que es, no sé si sin él sería igual, por cómo interpreta ese personaje es todo. Esto también fue un aprendizaje. Con Paola hubo que ceder en el plan porque ella tenía mil cosas, y más allá que se quedó más tiempo, su predisposición siempre fue al ciento por ciento.

¿Cómo elegiste las locaciones? ¿Ya las conocías?
Ya las tenía, conocía otra escuela en la base del cerro Champaquí, que era un delirio hacerla ahí porque no se podía llegar, sólo en caballo, vi que no podía filmar y me acordé de esta otra que usamos, que se podía acceder en camioneta. El escenario era fundamental para que la historia tenga potencia, el planteo en la primera escena no hubiese tenido la fuerza que tiene si lo hubiésemos hecho en otro lugar.

¿La naturaleza les jugó en contra?
No, teníamos nueve días para filmar en la escuela y 18 en los pueblos, y todo lo que nos jugó en contra en el rodaje nos favoreció. Por ejemplo había mucha niebla, no nos dejaba hacer nada, nos sentamos a esperar y se me ocurrió hacer la escena igual sin seguir el plan, cambié noche por niebla y es lo mejor que pudo suceder. Porque filmar noche es caro y no teníamos los elementos. La idea que se me ocurrió fue ideal y yo estoy muy contento con cómo quedó. También nos pasó de que nos agarraran dos olas polares fuertes y todos se la bancaron, Paola se quedó, más allá que ni se podía bañar porque los caños se congelaban. Creo que la incomodidad ayudó mucho al film.

¿Cómo te sentís acompañando ahora la película después de tanto tiempo y estando con otro proyecto?
A mí me hubiera gustado estrenar mucho tiempo antes, pero con mi otro proyecto no podía hacerlo.

¿La distancia te cuesta?
Creo que la distancia hace que cuando veo de nuevo la película me sienta contento, porque más allá de todas las dificultades valió muchísimo el esfuerzo. Estoy agradecido de contar con la gente que me ayudó y tener el coraje de mandarme a hacerla. También me encantó lo que pasó con los festivales, haber ganado en Berlinale la sección en la que estábamos es hermoso. Con el tiempo también siento que madura la experiencia, porque creo que la película superó mucho más las expectativas que tenía y el estreno es como el cierre de una etapa, pero también una de las más esperadas. Yo trato de ser lo más realista posible, porque los gustos y las capacidades de lanzamiento son limitadas. Si bien no es un film contemplativo no creo que convoque mucho público y tengo mis temores reales de ver qué pasará. Igual con tal que se estrene y la vea la mayor cantidad de gente posible será un cierre también para todos los que participaron de ella que sienten que falta algo. El tiempo me hizo madurar a mí las sensaciones.

¿Sabés que es una película muy positiva más allá de que en la base tiene algo negativo verdad?
Tengo expectativas que el boca a boca funcione y nos dé la posibilidad para cumplir la media para que siga en cines y empiece a funcionar, ahí veremos qué pasa con el público real y no el festivalero.

¿Te sentís parte del “nuevo cine cordobés” más allá que tu film tome una distancia de esas películas?
No sé si forma parte de esto, más allá que este buenísimo de que se filme tanto en la provincia. Yo me empecé a formar allá, después no lo hice en ningún lugar, pero no creo que yo forme parte. Conozco a los que pertenecen al grupo pero no he hecho nada con ellos y esto no lo digo de manera despreciativa. Yo sólo escribí un guión y busqué gente que me ayudara. La capacidad técnica y la producción me demostraron el buen nivel que hay en Córdoba. Pero no he compartido otra cosa. No me puse a discutir con la producción de la provincia el guión. Los chicos son geniales, pero nada más. Mi film creo que es diferente porque sí. No sé si ellos son un movimiento o si está bien y suma la categorización. Soy cordobés, la película la escribí en Buenos Aires, filmé con equipo de allá y los actores son de varios lugares, así que no sé. Para mí Ciencias Naturales es una colada en la categoría. No me siento tan parte de eso porque mi experiencia fue por fuera.

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