Juan Pablo Russo
20/08/2015 12:54

La polémica historia de amor entre América Scarfó y Severino Di Giovanni, la figura más importante del anarquismo y el hombre más buscado del país, es retratada por Daiana Rosenfeld y Anibal Garisto en Los ojos de América (2014), documental estrenado en el 29 Festival Internacional de Cine de Mar del Plata y ganador del concurso DocTV Latinoamérica que deste este jueves puede verse en el cine Gaumont. "Las cartas constituyen uno de los ejes centrales de la narración porque a partir de ellas pudimos conocer la relación entre ambos y una de las multifacetas de Severino: un Severino romántico en el sentido más amplio del término", dicen en una charla con EscribiendoCine.

Los ojos de América

(2014)

¿Cuál fue el disparador que motivó plasmar esta historia en una película?
Hace algunos años que comenzamos a investigar el rol de las mujeres anarquistas de fines de siglo XIX y principios del XX en Argentina. A partir de la investigación, comenzamos a trabajar particularmente en la historia de América Scarfó, y su relación con Severino Di Giovanni, uno de los anarquistas más polémicos, revolucionarios y mal vistos del país por sus métodos de acción directa. Una de las cuestiones que más nos llamó la atención es pensar en qué había pasado con América luego del fusilamiento de su compañero, Severino y de su hermano, Paulino Scarfó, durante la primera dictadura militar de 1930, cómo había seguido su vida. A partir de ese precepto, nos encontramos con una de las historias de amor más apasionantes de nuestro país, en un contexto político de lucha obrera, inmigrantes e ideales libertarios.

La película está narrada a partir de las cartas, ¿cómo fue esa selección?
Las cartas constituyen uno de los ejes centrales de la narración porque a partir de ellas pudimos conocer la relación entre ambos y una de las multifacetas de Severino: un Severino romántico en el sentido más amplio del término. Hay más de 40 cartas encontradas que él le enviaba a América, las cuales ella debía quemarlas y nunca las destruyó. Así, se convirtieron en nuestro documento central para ahondar en la relación. Y la selección de ciertos fragmentos está relacionada con los momentos más emblemáticos y representativos de la relación y de los momentos históricos que estaban atravesando como el fusilamiento de Sacco y Vanzetti, por ejemplo.

¿Fue complicado hallar ese material?
La investigación fue intensa. Llevó mucho tiempo y encontrar las personas justos que nos brinden el material también. Tanto familiares como amigos de América nos brindaron mucha información y documentos. Y el libro de Osvaldo Bayer acerca de Severino fue vital también.

La historia de ese amor polémico, ¿tenía relación directa con la militancia anarquista?
La historia de amor estaba relacionada con su modo de ver la vida y relacionarse, consecuente con sus ideas. En ese sentido, nada es más importante que lo otro, sino que iban acompañadas tanto el  amor como la anarquía. Ellos se jugaban todo por todo.

¿La construcción estética como la pensaron? Sobre todo porque no hay imágenes cinematográficas de esa época.
Uno de los desafíos de esta película fue encontrar la forma, teniendo un archivo audiovisual de la época casi inexistente. Desde que comenzamos a trabajar nos planteamos un eje central en relación a la estética: llegar a la intimidad del personaje, que su relato sea en primera persona, hacer dialogar su mundo interno con el contexto histórico. Por esa razón, decidimos hacer una suerte de reconstrucción desde la subjetividad del personaje, con un tinte más poético que puramente realista.

¿A lo largo de la investigación se encontraron con algún hecho histórico puntual que los sorprendió y que cambió el punto de vista?
Hay ciertos hechos que marcaron el rumbo de sus vidas: el fusilamiento de Sacco y Vanzetti, un hecho que impactó a la vida obrera a nivel mundial y que generó en Severino un cambio fuerte hacia la acción directa, además de la ya conocida sangrienta dictadura militar de José Félix de Uriburu en 1930, que arrasó con la vida de los anarquistas e intentó destruir un pueblo.

Si bien la película fue hecha para el DocTV es más cinematográfica que televisiva. ¿Fue una decisión pensada de antemano para que también llegue a los cines?
Si, la película siempre la pensamos para cine y adaptamos ciertas cuestiones en relación al ritmo, la gráfica, los tiempos y la música para la televisión.

Esta es la segunda película que dirigen en conjunto ¿Se viene la tercera?
En este momento estamos dirigiendo dos películas por separado: uno está con un documental en etapa de posproducción llamado Kombit (Hacer algo juntos) (Anibal Garisto), realizado en Haití y el otro con un documental, Salvadora (Daiana Rosenfeld), acerca de la vida de Salvadora Medina Onrubia de Botana, que sigue con una linea similar a Los ojos de América.

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