Rolando Gallego
22/06/2015 12:22

Los del suelo (2015) cuarto largometraje de Juan Baldana trabaja con la historia real de Irmina Kleiner y Remo Vénica, dos miembros de la resistencia rural de los años setenta que vieron como su vida cambió completamente al tener que permanecer clandestinamente durante cuatro años en el campo para evitar ser asesinados. En una charla intimista EscribiendoCine charló con el director y los protagonistas.

Los del suelo

(2015)

¿Cómo se sintieron cuando Juan les propuso llevar su historia al cine?
Irmina: Nuestros hijos nos fueron preparando desde hacía muchos años. Cada vez que les contábamos anécdotas ellos nos pedían y decían tienen que pedir un libro. De alguna manera en el interior nuestro veíamos que iba a llegar la propuesta y primero llegó el libro Monte Madre, y más gente nos decía lo mismo era sólo dejar esperar.

Remo: Yo nunca pensé que iba a llegar a ser una película de ficción, imaginaba algo más documental, como tantas veces vinieron a ver la experiencia de la granja y la agroecología, nunca imaginé una exposición así. Todo esto empezó con el libro, y con nuestros hijos hablábamos que si no estábamos los dos esto no se iba a poder hacer. Micelli vino a Naturaleza Viva y comenzó grabándonos y esto fue durante mucho tiempo y luego a medida que armaba el libro pudimos también rearmar nuestra historia. Hubo otras opciones antes que Juan viniera pero las descartamos y aceptamos.

¿Y cómo fue la propuesta?
Remo: con Micelli veníamos hace tiempo hablando esto.

¿Cómo te llegó a vos la historia?
Juan: Estaba haciendo otra película, sobre la naturaleza y un anarquista, y un amigo me acercó Monte Madre como para seguir nutriendo mi proyecto y cuando estaba a la mitad del libro ya quería ir a Santa Fé. Quedé cautivado por su sabiduría de cómo sobrevivir de ellos y también lo que venía haciendo decidimos vernos. Ambos queríamos estar seguros sobre cómo hacer todo esto y cuando comencé lo hice inspirado en el libro pero también hablar del presente y unir las tres generaciones de mujeres al hoy. Fue difícil, porque cuando adaptas un libro, que yo no había hecho nunca esto, en un punto sentís que no tenés las riendas totales hasta que la sentís tuya. Por suerte Micelli me dejó trabajar.

¿Influyó que ellos estaban presentes?
Juan: Hubo una sabiduría de tiempo, yo iba o ellos venían acá, y había un conocimiento, la ventaja es que no estoy haciendo una película sobre desaparecidos, conocerlos en el hoy me permite hacer una caracterización humana y aplicarla a la estructura narrativa del guión. Una película no es un libro, por eso es muy difícil generar una tensión y escalonarla hacia arriba. Cada uno en su lugar fue aprendiendo y hoy se puede ver el resultado.

Irmina: Para nosotros también fue un aprendizaje, llevar al cine muchas cosas y transmitir sentimientos de situaciones y respetar el abanico de imágenes cinematográficas es difícil en dos horas transmitir cuatro años es difícil.

¿Eligieron juntos a los protagonistas?
Juan: No, no trabajamos juntos. Con el guión me pasó que la historia era inabarcable y de 50 pasé a 10, hablaba con ellos para pulirlo. Cuando la terminé hicimos una especie de avant familiar porque para mí era importante y no tenía ganas que la vieran en el cine.

¿Cómo seleccionaste a los actores?
Remo: Para mí los eligió metodológicamente y los invitó a comer un asadito con nosotros en dos oportunidades, eso fue un impacto para nosotros dos, los acercó, y eran personajes que conocían por sus familias o la propia historia el tema. Además estuvieron unos días en nuestra granja que fue muy bueno para que puedan absorber como hablábamos y demás.

Juan: Remo habla de Lautaro Delgado Tymruk y Maria Canale, el resto los fui eligiendo de a uno, no hubo casting, excepto la nena, hablaba con los actores y veía cómo encajaban. Yo nunca hice adaptación de época y no quería hacerlo mal. Todo fue muy estudiado porque tenían que tener química con el proyecto.

¿Por qué creen que recién ahora se pueden hacer este tipo de películas?
Remo: Yo creo que ahora la gente las recibe y también se pueden exponer las historias con seguridad, sin riesgos, ayudando a la memoria. Esto no sólo para los que no la vivieron, sino también para los que la vivimos desde dentro.

Irmina: Creo que además hay mucho sobre la resistencia urbana, y no tanto sobre la resistencia rural, esta película hace un gran a porte en este sentido.

¿Qué les pareció el film?
Irmina: Aún no podemos dimensionar el impacto que generará en nosotros y en la comunicación. Estamos a la expectativa.

Remo: Todavía no se ha visto masivamente, después del 19 de noviembre habrá una exposición y veremos cómo canalizaremos esto. Yo con el estreno me enteraré parte de esto. Acá se une algo importante, y que es que el problema de los derechos humanos debe trasladarse a los sistemas productivos, para mí esto traerá una turbulencia que exigirá la modificación de esto, algo sin precedentes en la historia.

Juan: Por eso era importante no quedarse sólo con la historia del pasado y ver de qué manera hacerlo, porque si no quedaba en el guión esto me daba la cabeza contra la pared. Igual en el filme es una insinuación, pero es fundamental para dejar el interrogante.

¿Y la familia de ustedes qué dijo?
Remo: No profundizamos mucho pero me dio la impresión, o nos dio la impresión, que no han visto la diferencia entre ellos y nosotros, nos vieron a ambos.

¿Ustedes se vieron?
Remo: Si, pero Juan fue muy atrevido.

Juan: Yo tengo una sensación muy linda que es de todos preguntando y para mí el desafío primero estaba cumplido, vuelvo a decir, cuando haces un film sobre gente y que está viva el punto de vista puede ser erróneo, ¿entonces cómo hacés? uno no escribe para que todos estén contentos.

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