Rolando Gallego
14/06/2015 17:46

Para narrar uno de los hechos policiales más impactantes de la década del ochenta del siglo pasado la productora Underground decidió que Luis Ortega y Pablo Ramos junto a Javier Van de Couter y Martín Méndez, con el asesoramiento de Rodolfo Palacios, serían los guionistas ideales para contar la historia del clan Puccio. La ambiciosa miniserie está llegando a la pantalla de Telefe con un elenco encabezado por Cecilia Roth, Alejandro Awada y Chino Darín, bajo la dirección de Luis Ortega. En un diálogo exclusivo con EscribiendoCine, los autores revelan cómo es el trabajo de llevar a la pantalla un hecho real, las licencias y también la elección de qué contar y qué no.

¿Por qué contar la historia de Los Puccio?
Porque si repasamos la historia criminal de nuestro país los Puccio están indudablemente en el hall de la fama. Es un caso emblemático para su época porque además este clan operó en la vuelta de la democracia utilizando una operativa heredada del terrorismo de estado y del proceso. Además lo más atractivo, en términos dramáticos y narrativos, es que debe ser único en la historia criminal encontrar a una familia que convivía con el horror de esa manera en su propia casa. Allí reside lo siniestro que tanto nos atrajo de esta historia.

¿Cómo llegar a la gente con una historia que, para las nuevas generaciones, es desconocida?
La historia en sí es tan terrible como atractiva que no necesita venderse como un caso célebre. Nosotros vamos a contar una historia que ocurrió en una época determinada, con una coyuntura determinada que posibilitó que Arquímedes Puccio encontrara los medios y la impunidad para desarrollar esa empresa tan nefasta. Alguien que además no respetó ningún tipo de códigos en lo que respecta a los secuestros extorsivos porque él cobraba lo que negociaba y las víctimas encima eran asesinadas. Todos estos condimentos llegan en sí mismos al público actual más allá del plus que puede tener aquel que conoció y siguió la historia en su momento.

¿Cuál es el trabajo previo de investigación para conformar el marco histórico de la serie?
Mucha lectura de material de la época y lectura de expedientes. Los testimonios de algunos familiares de las víctimas también ayudaron mucho para que pudiéramos construir el verosímil de muchas situaciones y por supuesto el permanente asesoramiento de un periodista, de la talla de Rodolfo Palacios, especializado en casos policiales. Nos empapamos e indagamos todo lo que había a mano para poder, a partir de ahí, adaptar y crear personajes y eventos funcionales a lo que queríamos contar.

¿Qué tipo de proceso se realiza en la escritura de un guión para adaptar el lenguaje de la época al actual?
Cuando uno aborda una historia de época depura modismos de actualidad y formas o conceptos que inclusive pueden no ser tan contemporáneos pero dan la sensación de serlo. Como autores, nosotros, más que obligados a ser cien por ciento fieles a lo que era la época sentimos que tenemos que enfocarnos en la construcción de una verdad que el público compre.

No es muy frecuente que la TV argentina arme contenidos inspirada en hechos reales, ¿cómo abordaron esto y que sienten al respecto?
Tal cual lo formula tu pregunta, Historia de un Clan, está “inspirada” en hechos reales, no son los sucesos reales en sí mismos ni documentales. Hay muchas situaciones que hemos adaptado y reformulado en función de la tensión y del interés dramático, además de la progresión que toda serie debe tener. Pero desde ya que esta escritura particularmente se abordó con muchísima responsabilidad, sobre todo y únicamente por las víctimas, por los familiares que van a ver la historia cuando se estrene. Porque más allá de nuestra adaptación estamos contando aquello que de una forma u otra sí sucedió y que causó tanto dolor irreparable en tanta gente.

¿Cómo es trabajar en equipo para una producción así?
Es muy interesante, complejo e intenso. Estamos hablando de una súper producción para lo que implica una serie nacional. Si uno aborda un trabajo que transcurre en la actualidad desde el guión puede “pedir” con más facilidad y holgura. En este caso las áreas de arte están acotadas a la construcción de una época y eso hace que desde el guión también se deba aprovechar y sacarle el jugo al máximo a lo que hay y que esto no suceda al revés pretendiendo desde la escritura pedir algo que luego hecho queda a medias. En ese sentido hubo una sinergia y una coordinación constante en todas las áreas coordinados desde una dirección que también tenía claro lo que quería contar y cómo.

¿En qué aspectos de esta macabra familia se enfocaron?
Es tanto lo que hay para contar de esta familia que hasta se podría haber pensado esta historia en varias temporadas. Básicamente como dijimos antes, la conjunción y la convivencia de lo criminal y lo doméstico fue un rasgo distintivo de este clan. Y por supuesto, como toda familia, había roles que también se trasladaban al ámbito de lo delictivo. Arquímedes, padre y jefe del clan fue una ser sin escrúpulos, malísimo al borde de lo demoníaco. Sus hijos varones fueron además de cómplices en parte también rehenes desde lo psicológico y las mujeres, madre e hijas, en apariencia inocentes, también jugaron un rol de negación muy notorio que hacen que de alguna forma se haya construido alrededor de ellos un hermetismo alrededor de lo que sabía cada uno y cómo convivía con los secuestros en su propia casa. Todos estos son abordajes que están presentes en todo momento porque nos metimos de lleno en esa casa y en las relaciones vinculares que existían entre los miembros de esta familia.

Paralelamente a la serie hay otro proyecto, pero cinematográfico, que se estrenará coincidiendo con la emisión en TV, ¿pudieron ver algo? ¿En qué se diferenciarán de éste?
Por ser tan coincidentes en tiempo de pre producción preferimos no saber demasiado. Para cuando salieron las primeras imágenes de la película, la miniserie ya llevaba más del 50 por ciento de su realización concretada. Así que ni vimos ni tuvimos acceso al guión. Entendemos que la gran diferencia va a estar en el tiempo del relato de cada uno. La película cuenta con noventa o cien minutos para contar una historia que a nuestro entender da para mucho más y en ese sentido nosotros sí dispusimos del tiempo, de muchas horas, al ser varios capítulos, para desarrollar a cada personaje, sus recorridos, su relación con los otros, con las víctimas, esas transformaciones. Seguramente el film también tendrá su atractivo y los valores agregados que los responsables le hayan encontrado.

¿Cuáles son sus influencias para Historia de un Clan?
Muchas. Audiovisuales y Literarias. Norman Mailer, Truman Capote, The Sopranos, Las vírgenes suicidas de Sofia Coppola, Abel Ferrara, Gus Van Sant, Martin Scorsese, Breaking Bad, David Lynch, Tesis de Alejandro Amenábar y Paris Texas de Wim Wenders.

Si tuvieran que realizar otro producto también basado en hechos reales de la historia/sociedad/policiales del país, ¿qué les gustaría contar?
Javier
: Soy oriundo de Carmen de Patagones, allí, en el año 2004 ocurrió una tragedia escolar, la más grande de Latinoamérica, y junto a Anahí Berneri estamos trabajando en el guión del caso. El proyecto está en marcha desde hace un tiempo, y será mi segunda película. Mía, mi ópera prima, si bien es ficción en su totalidad, está inspirada en hechos reales ocurridos en el año 95 en la llamada Villa/Aldea Rosa habitada únicamente por mujeres trans.

Martín: Tenemos listo un guión de largometraje sobre Carlos Robledo Puch basado en el libro “El ángel negro” que escribió Rodolfo Palacios. La producción se está armando de a poco y esperamos poder rodarla a más tardar en 2016. La va a dirigir Marcelo Camaño. También en lo particular algún día me gustaría abordar desde el género policial el caso de las gemelas de Pico Truncado. Y desde lo testimonial la historia de la tragedia de Cromañón, no tengo claro si en serie o película.

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