Ezequiel Obregón
04/06/2015 12:53

Luciano Juncos, realizador cordobés, que co-dirigió junto a Gastón Bottaro el film La Laguna (2013), está en pleno rodaje de un film que mixtura el documental y la ficción. Su nuevo trabajo ingresa en el mundo del reggae. El cineasta dialogó con EscribiendoCine sobre este proyecto que lo ha llevado a viajar por diversas latitudes.

Kameleba fue una banda reggae que tuvo sus años. Darío Alturria se separó y formó una banda solista llamada BlackDali. Fue a Jamaica y logró grabar singles en el estudio de Alborosie y ahí le dieron un empujón y una fuerza inicial a su carrera. Entonces vino con este proyecto, y surgió la idea de unir la música con el cine y hacer la primera ópera reggae de Argentina”, sintetiza Juncos sobre el puntapié para sumergirse en el universo de este género que tiene muchos adeptos en el país, pero que –paradójicamente- no cuenta con una película que lo explore.

El realizador cordobés está familiarizado con la música, no sólo por afinidad, sino también por cuestiones laborales; lleva años haciendo video-clips. “Lo que vamos a hacer es una ópera reggae, en la cual se mezcla el lenguaje del video clip con un relato docuficcional, siguiendo el inicio de la carrera solista de este trovador que va transmitiendo un mensaje rasta a lo largo y ancho de Argentina. La idea es seguirlo a todas partes, haciendo un relato que tenga estructura de ópera.”

Este film no tiene antecedentes fuertes, al menos en Argentina y en buena parte de los países de la región. Por lo que contás, hay muchos que siguen al reggae, por más que el mercado pondere otro tipo de expresiones.
Argentina es un gran semillero de artistas de reggae. En Jamaica, ellos exportan directamente. Es la fuente de trabajo, ellos tienen una estructura industrial sobre esto. Pero es interesante que Argentina tiene artistas que han traído desde allá esta movida, hace ya muchos años. No sólo como una cuestión musical, sino como un estilo de vida; transmitir un mensaje desde la experiencia cuerpo a cuerpo. Es una cuestión sensitiva, desde un lugar distinto. Y se trata en realidad de trabajo cooperativo, de trato humano, de liberación. Y eso estamos explorando en esta película, es lo que yo como realizador trato de encontrar. Cómo este movimiento que no es autóctono, se traslada hacia todo el mundo, y cómo Argentina toma esto. Hay africanos que están en Buenos Aires dando su mensaje, a gente que no es negra, pero que sin embargo apoya este estandarte de lucha desde otros lugares.

Es curioso que éste sea tu segundo proyecto, tras haber hecho una película de estética más minimalista como lo es La Laguna.
Cuando uno hace cine, me parece que uno va construyendo su estética día a día y eso es un trabajo dinámico. Yo ya venía trabajando con la banda, habíamos filmados varios videoclips y, de pronto, noto interesante pensar en un nuevo tipo de relato. ¿Por qué no hacer una película con dos lenguajes que queríamos explorar? Va a tener mucho de La Laguna, seguramente, pero también va a tener mucho de otros proyectos que vamos a filmar en el futuro. Pero va a tener influencia de otras estéticas y la estructura de ópera, que es lo principal. Va a explorar todo tipo de relatos, pero va a estar lo sensitivo. Además, tiene distintas geografías, distintos climas.

¿Cómo se fue delineando el trabajo de producción, con tantos viajes?
En determinados momentos llevamos determinados equipos, en otros no. La forma de producción la vamos manejando dependiendo del momento, pero nunca traicionando el estándar de calidad. Tenemos un parámetro de calidad y de forma de calidad. Sabiendo que en determinadas situaciones viajaremos con equipos reducidos, como en el caso de Tierra del Fuego. En ese sentido, la producción es cooperativa.

A vos, como artista, ¿qué es lo que te convoca de la filosofía que está detrás de esta música?
Antes que nada, consumo reggae desde muy chico. He tenido una parte de músico en mi vida, y estoy aprendiendo de estos músicos con los que estoy trabajando y de otros más. Entonces, si bien yo seguí el camino del cine, es la posibilidad de devolverle al reggae todo lo que me ha enseñado. Para mí es muy gratificante estar con toda la gente que me ha enseñado, por eso le dedico mi tiempo, le hago un lugar. Toda la gente del palo está colaborando con la película y eso me pone muy contento. Las partes de Jamaica ya están filmadas y registradas. Hemos filmado en Rio Grande, Ushuaia, en Villa Mercedes, en San Francisco del Monte de Oro, en Buenos Aires. Ahora continuamos con el norte y seguramente algo de la costa argentina.

¿Hay algún antecedente o referente cinematográfico para esta película?
Un poco lo que nos llama a filmar esta peli, es que nos gustan mucho las que ya se han filmado en Jamaica y en Inglaterra. Pero no encontramos referencias argentinas, ni latinoamericanas. Buscando y buscando, no se han hecho películas del género, con la estructura que queremos darle. Sí en Jamaica, de allí tomamos todas las referencias, como Rockers, The Hardey they come, Country Man, Roots Time, etc. Son referencias que inspiran, pero que a su vez, no guardan una relación directa con nuestra película en cuanto a forma y temáticas. Nuestra película es criolla, es nativa, y así como las referencias fueron imágenes de un lugar, buscamos darle un tono local, nuevo, dinámico.

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