Rolando Gallego
31/05/2015 13:13

Seguramente reconocerán a Rafael Sarmiento en toda América Latina por ser la voz en todas las entregas de premios. Gracias a su notable labor, el tedio y las malas transmisiones se volvieron una fiesta de conocimiento, simpatía y profesionalismo. Ante el anuncio de las nominaciones al 2º Premio Platino, con Relatos salvajes (2014) y La Isla Mínima (2014) liderando la lotería, y que lo tendrá como host en una fiesta que reconocerá a lo mejor de la industria cinematográfica de Iberoamérica, EscribiendoCine dialogó en exclusiva sobre los premios, su parecer sobre la industria y su particular mirada sobre la cinematografía de su país, México, del último años.

Relatos salvajes

(2014)

¿Cómo es ser una de las “caras” de los premios que se entregan para las diferentes industrias?
Es agobiante, estamos trabajando para una cadena gigantesca que se ve en todos lados y que es también una gran responsabilidad porque no quieres “meter la pata” hablándole a tanta gente. Requiere mucha preparación, el trabajo comienza con muchos meses de anticipación de la “festivaleada”, empezamos a ver las películas, a tejer hipótesis y especular sobre quiénes serán los nominados. Los eventos como tal son siempre una sorpresa para nosotros, y si bien tenemos un guión que nos dice por dónde van a ir muchas veces los actores o presentadores hacen lo que les da la gana, pasan por encima de lo que tienen que decir, los speechs de agradecimiento son impredecibles y los ganadores menos, puedes tener una idea, por resultados anteriores o cualidades pero siempre hay sorpresas. Vemos todas las películas o en las premiaciones de música oímos las canciones, descubrí el country así, por ejemplo, no sabía mucho e investigué el circuito de este tipo de música y su estilo, que desconocía.

¿Cómo es el trabajo en un premio tan local como los Premios Platino? ¿Requiere otro tipo de preparación en vos?
Para empezar es hablar en español y eso me va a dejar sólo en la transmisión, porque generalmente estoy con Ileana Rodriguez y César Cardoso, va a estar Axel Kuschevatzky en la alfombra roja, pero yo voy a estar sólo en la ceremonia, haciendo básicamente el mismo trabajo, buscando una transmisión que sea limpia, mesurada interviniendo sólo cuando haya que hacerlo, porque no queremos ser los protagonistas, sólo seremos el medio para apoyarlos con apuntes y comentarios, respetando el estilo que hemos logrado. La premiación perse me parece muy importante porque era necesario el reconocimiento de nosotros a nosotros mismos. Si bien somos muy diferentes compartimos muchas cosas y muchos dramas. No me siento ajeno cuando estoy en otro país, sí el acento y la comida es diferente, pero lograr el reconocimiento propio va a permitir que se consiga distribución, estímulo a la coproducción. Las premiaciones son el último eslabón de una cadena cuando se hace una película, tienes una historia, consigues los fondos, la filmas, vas a la festivaleada y llegas a la premiación. Es el último eslabón. Puedes conseguir reconocimiento y taquilla, ambas son el reflejo de un éxito. El apoyo de TNT a los premios también es muy importante por la transmisión en vivo, dándole otra cara a la premiación, es interesante la fusión entre Platino y la cadena.

¿Crees que esto le dará visibilidad a los films que compiten y abrirá su distribución en la región?
Yo algunas las vi de casualidad, pero creo que el hecho de reconocernos entre nosotros mismo tiene que motivar el intercambio, la distribución, hay muchas películas que por ejemplo en México aún no han llegado, y este año la contienda en Platino, siendo honesto, será entre dos películas, Relatos salvajes  y La Isla Mínima, los más nominados y favoritos, sin desmerecer al resto, las categorías principales se debaten entre ellas. Hay algunas muy claras sobre quienes van a ganar, Relatos salvajes tiene muchas chances, pero hay otras en las que se dará fuerte lucha. El hecho de estar nominadas ayudará a la distribución, como para Pelo Malo (2014) de Venezuela que dejó fuera a Libertador (2014) . Están las que tenían que estar. Hay países como México con una presencia mínima, pero está perfecto porque el año fue malo, aun siendo un mercado gigante, las películas mexicanas fueron horribles.

¿Tiene que ver esto con la exportación de talento, con fuerte presencia de México por ejemplo en los Oscar?
Puede ser, este año fue grandioso para los mexicanos en las premiaciones en varias categorías, el talento en México sobra, pero el problema es que no hay recursos, a la actual administración no le interesa la cultura, el arte, el cine. Teníamos un documental en los Oscar La parca del centro de capacitación cinematográfica de México, que irónicamente llega el año que le quieren bajar el presupuesto y gracias a la nominación se lo devolvieron. A la presidencia no le interesa tristemente nada. El cine es un reflejo de nuestro drama. En este país el talento se fuga porque no hay manera de desarrollarte. En Cannes Michel Franco ganó recientemente la palma a mejor guión, pero la producción nacional está relegada, hay mucho talento afuera.

¿Te parece curioso que una cadena privada como TNT tenga que apoyar a los premios?
La temporada de premios termina con Los Oscars y luego tenemos un breve respiro, TNT se ha convertido en el canal de las premiaciones, de cine, música y tele, la apuesta me parece interesante por las chances de crecer en un momento del año en el que no hay otra distracción o eventos, ya pasó todo. El respiro permite centrar la atención y hacer el intercambio. Es una apuesta arriesgada, es el segundo año, vamos a ver cómo puede crecer esto exponencialmente. TNT está diciendo vamos juntos, y vamos a ver cómo acompaña la audiencia. Tenemos que ver también el show, cómo será la premiación a Antonio Banderas. El año pasado no lo ví, vamos a ver qué plantean, obvio que hay ciertos moldes y formatos de premiación, pero para mí va a haber algo que le dará una identidad única. Está el caso de los Latin Grammy, tiene su parte local, pero se me hace demasiado mexicano, en América latina quizás no lo entiendan tan bien.

¿Dentro de las nominadas, qué pudiste ver, qué encontraste en ellas?
Quedé muy sorprendido y satisfecho, la calidad narrativa, los recursos, los fondos, son de calidad mundial, no dudo que en cinco años los yanquis quieran hacer su versión con Leonardo DiCaprio de Relatos salvajes, han hecho remakes y fueron desastrosas, como la de Nueve reinas. Me pareció sorprendente, principalmente por el manejo de un tema cómodamente incómodo de algo que todos hemos sentido, fantaseado, algunos hemos explotado, otros no y el arte, lanzamiento, la foto, las actuaciones, me parece fluido y delicioso. La Isla Mínima (2014) es un thriller sólido con algunas lagunitas y el final, pero me pareció una gran película. Mr. Kaplan (2014) no la he visto y Pelo Malo (2013) me pareció ok. La calidad y la creatividad, la narrativa, los personajes, me parecen muy superior a la industria americana, ellos tienen recursos y caras famosas, tecnología, pero nosotros explotamos más la narrativa/personajes/sentimientos y emoción, para mí de esto se trata el cine, de emociones, lo que provoca, risa, llanto, susto, eso es el cine para mí.

Volviendo a la mala cosecha del cine 2014 de México ¿tiene que ver con la repetición de fórmulas en vez de enfocarse en otros temas? ¿Qué es lo que falló?
No veo mal el hecho de películas taquilleras porque generar industria es muy bueno y me remito a una discusión de hace tiempo tuve con un amigo por el grupo RBD, que invadió mercados, en España llegué a ver muñecas de ellos y mi amigo me decía que era terrible que existieran para México, yo le decía que sí, pero RBD mantuvo por tres años a EMI la disquera y gracias a ellos se pudieron hacer cinco discos de bandas independientes de rock, como el disco Blanco fácil de Chetes, o sea, podemos hacer comedias, películas taquilleras, usar caras más conocidas, con guiones amables, que comas pochoclos hasta que vomites y eso va a estar bien, se generará industria y demás. No creo que esté mal. En cuanto a las películas del año pasado lo de Cantinflas, una vida de película (2014) creo que fue un poco más allá, porque la historia estaba mal contada y era un personaje que tenía muchos vértices por los que abordarlo y no lo hicieron, y la actuación fue polémica, que si era una imitación que no, etc. Hubo otros títulos taquilleros como La dictadura Perfecta (2014), de Luis Estrada, que repitió fórmulas y agarro declaraciones de políticos, las metió en la licuadora y le salió un guion trillado con poca risa en sala. A mí me defraudó mucho. También estuvo Guten Tag, Ramón (2014) que fue a festivalear, fue reconocida, la Academia pidió el guión para su preservación, pero para mí fue un año malo, mediocre, con malos manejos de la propia Academia Cinematográfica de México y el poco interés en lo que hacen. Eso me preocupa, con el tamaño de país que somos que tengamos poca participación en todo, en festivales y premiaciones, ojalá el año que entra haya un revés.

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