Rolando Gallego
28/05/2015 14:56

La actriz que se reveló en Abril en Nueva York (2012), la ópera prima de Martín Piroyansky, fue el alter ego de Andrés Calamaro en Bohemia ( 2014, Leo Damario) y trabajó con Oscar Isaac bajo las órdenes de Paul Haggis ahora brilla en Pasaje de vida (2015), la segunda película de Diego Corsini en donde interpreta a una militante montonera. "Quería sentir que pasaba con estos jóvenes que dejaban todo por sus convicciones", dice en una charla exclusiva con EscribiendoCine.

Pasaje de vida

(2015)

¿Fue fácil interpretar a Diana? ¿Cómo preparaste el papel?
Conocí y hablé con la madre de Diego, que es una divina, en varias oportunidades, porque quería de alguna manera poder pensar como lo hacían en esa época, leí mucho, me comí La Voluntad (Martín Caparrós), quería sentir que pasaba con estos jóvenes que dejaban todo por sus convicciones. Al principio veía todo como muy lejano a mí, pero después me di cuenta eran muy similares y que lo único que hacían era luchar y defender sus ideales.

El personaje está en contradicción por lo que siente políticamente y su origen…
Si, igual ella como que no reniega de eso, es como algo como natural. Trabaja en la fábrica, y después va a su casa como cualquiera, no es que la clase la limita. Ella hace su vida como cualquier otra persona.

Y tiene una relación complicada con la madre, o mejor dicho no tiene relación…
La relación con la madre en realidad no está porque nunca la madre se hizo cargo de ella. Está ahí pero no está, ese es el gran dolor de ella. Su madre toma, siempre está con pastillas, pero nunca pudo estar ahí con ella para nada.

Recién se escuchaba como brindaban todos juntos antes de empezar a hablar con la prensa, ¿se generó un buen clima de trabajo en la película?
Obvio, yo ya venía de trabajar con el Chino Darín y fue un reencuentro, y siempre en las jornadas se vivió la intensidad de la historia de una manera muy positiva y generando un clima muy bueno.

Cambiando de tema, estás trabajando mucho en Estados Unidos, ¿qué diferencias encontrás entre Argentina y allá?
La principal diferencia es que básicamente lo que ves es la plata que hay puesta en las producciones. El otro día filmaba para la Warner una escena en la que estoy en una oficina hablando con mi jefe, que es un arquitecto, y la toma la hicieron con una grúa que salía desde una maqueta en donde empezaba toda la escena. Vos ves eso y decís ¡wow! ¿hace falta? Pero después pensás que si tienen la plata porque no lo pueden hacer. Si son más fríos y la verdad es por eso que yo también estoy yendo y viniendo. Lo mío está acá.

Trabajaste en Show me a Hero, serie que hiciste para HBO ¿qué pensaste cuando te llegó la oportunidad?
Primero dije ¡está Winona Ryder! Y después nada, yo me estoy preparando para que esto pase desde siempre. Tengo una carrera que hace cinco o más años están pasando muchas cosas. La serie es una historia en la que comparto con Oscar Isaac, un genio, y la dirige Paul Haggis hay mucha gente talentosa en ella. Fue algo muy intenso con muchos actores que yo siempre admiré. Mi papel empieza tranquilo y va ganando fuerza. Tuve que trabajar con mi acento y estuve sin hablar en español durante mucho tiempo para lograr lo que me pedían. Vamos a ver qué piensan cuando se estrene.

¿Y cómo fue el paso de la comedia al drama?
Está bueno, la verdad que también esperaba que no me encasillen más en la linda que enamora al protagonista, vengo preparándome hace tiempo para esto y por eso el cambio no fue traumático. De acá me voy y llego a Estados Unidos y a las seis de la mañana tengo que filmar, y está bien que sea así porque es lo que me gusta. Me cansa hacer siempre lo mismo, está bueno hacer otra cosa, sino me aburro.

¿Qué personaje de película te hubiese gustado interpretar?
Uh, la verdad es que no sé. En realidad estoy conforme con lo que he hecho y con todo lo que está por venir. Este personaje en Pasaje de Vida me gusta por la transformación que tiene.

¿Estás trabajando en algún nuevo proyecto?
Si pero todavía no puedo adelantar nada…

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