Juan Pablo Russo
04/05/2015 16:05

Tres archivos fílmicos caseros, que se le caen por la cabeza en medio de una mudanza, son el puntapié inicial para que Victoria Carreras se corra de la actuación para adentrarse en la realización de un documental sobre la relación que entabló Tita Merello con su familia: los Carreras. Luego de su estreno en el 17 BAFICI, Merello x Carreras (2015) podrá verse desde este sábado 9 de mayo en el Café de los Angelitos (Rivadavia y Rincón- CABA) a las 17.00, inaugurando un nuevo espacio cinematográfico.

Merello x Carreras

(2015)

¿Qué te llevó a la realización de un documental en primera persona sobre Tita Merello?
Fue tomar consciencia de que yo en el año 95 había recibido un mandato o una orden de Tita que fue “Victoria filmá. Tuvieron que pasar 20 años de aquello que yo únicamente lo interpreté como un pedido casero de “prendé la cámara y hagamos un video home”. Dos décadas después entiendo que en ese momento Tita Merello tiene conciencia de que está en tránsito, que se está despidiendo de su director, mi padre (Enrique Carreras), que le está dando la bienvenida a mi hija que estaba por hacer. Al darme esa orden lo que yo siento es que toma la decisión de dejar un mensaje para la posteridad.

Narrativamente está construido a partir de información que se trasmite de generación en generación ¿Por qué la elección de esa estructura?
Cuando me empiezo a plantear que estructura podía tener este trabajo me doy cuenta que la estructura también me la canta Tita en el segundo archivo. Ella le dice al bebé cuando tenía dos meses dice: “A vos te van a mostrar una foto y te van a decir…” Y permanentemente le hablaba a ese bebé. Cuando empiezo a imaginar la estructura me doy cuenta que ella utilizó a Carolina como un puente de conexión con generaciones a las que no iba a conocer. A partir de eso decidí junto con Alejandra Marino guionar el documental de esta manera. Como un relato, al hablarle yo a mi hija que hoy tiene 20 años, que va enlazando generaciones.

En Merello x Carreras no solo hablás de Tita Merello sino también te tu familia ¿Fue un planteo deliberado?
Fue totalmente deliberado y consciente. Yo no quería hacer un documental del estilo de una biopic. Sabía que iba a exponer un recorte de la vida de Tita. Todo esto ocurrió porque ella hace siete películas con mi viejo y desarrollan esta amistad a partir del trabajo. La película tiene algo que descubrí en la isla de edición y es que en ese video familiar, en el que la cámara pasa de mano en mano, también es la última vez que mi viejo agarró una cámara y que su toma termina con sus dos actrices fetiches: mi madre (Mercedes Carreras) y Tita Merello.

Es como la última película de tu viejo…
Es su despedida. Merello x Carreras es una película de rituales de paso. Estamos hablando de dos personas muy especiales. Del paradigma de la actriz argentina y de uno de los hombres que más filmó en el país. Eso te pone en caja porque podés filmar mil películas, podés ser la más deseada, la más brillante, pero te vas a morir igual y en el último minuto de vida, si tenés pasión por el cine, lo que vas a querer es seguir filmando, dejar un mensaje y tener afecto. Que era lo que se vivía en ese momento en esa casa. Cómo sentimientos muy básicos.

Vos sos la quinta generación de una familia de actrices pero la primera en tomar el rol de directora. ¿Qué te llevó a romper el molde y ponerte en ese lugar?
La necesidad. Cuando yo empiezo a gestar este documental salía de un divorcio complicado y estaba en una situación económica precaria. En medio de una mudanza se me cae una caja por la cabeza y adentro estaban los tres archivos. Ahí le cuento al productor ejecutivo y me dice hay que hacer algo con esto. Era una forma de autogestionar algo que me significara trabajo para mí. Después me empecé a dar cuenta que estaba predestinada para eso. Me hice cargo de mi historia porque yo estoy en un set de filmación desde que tengo ocho años y sabía más de lo que yo creía que sabía.

Tita era reacia a ser filmada y fotografiada y no existe material de ella por fuera de sus películas ¿Vos eras consciente de que tenías oro en polvo?
Tomo consciencia cuando me cae la caja por la cabeza. Ese material estaba en el archivo de esas cosas que te cuestan mirar. Son esas cosas que te cuesta mirarlas por es como carne viva, pero que tampoco las podés tirar porque pensás que te viene un maleficio.

Uno podría pensar que al ser actriz estabas más cerca de una ficción que del documental. ¿Por qué elegiste este género?
El documental entiendo que está en la escala de lo que puedo gestionar. Para una ficción tendría que convencer a un montón de gente. Hay un largo escrito y todo pero la verdad es que en este momento me siento más cómodo con este tipo de historias relatadas desde el documental. Para las ficciones que me llamen para actuar (risas).

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