Rolando Gallego
10/04/2015 16:21

Una historia apocalíptica que plantea límites a los protagonistas pero que a su vez juega con la liberación de pensamientos y cuerpos resumen a El desierto (2013) de Christoph Behl, quien en su primera película en soledad toma a un triángulo amoroso para hablar de la otredad y el afuera. En un diálogo exclusivo EscribiendoCine pudo hablar sobre el film, el concepto que lo impulsó y de sus expectativas ante el estreno.

El desierto

(2014)

¿Cómo surgió la idea de El desierto?
Surgió hace muchos años como resultado del trabajo para un concurso de cine de género. Escribí algo, no me gustó, no ganamos el concurso. Pero descubrí que tenía una base ahí y comencé a pensarlo de manera distinta, en los personajes, en el lugar, pero como era algo de género la terminé moviendo hacia otro lado.

¿En qué te inspiraste para crear los climas y atmósferas del film?
Hay un poco de todo, no tengo un referente único. Hay momentos de Michael Haneke, sobre todo cuando los personajes se juegan en algún sentido, hay algo de los hermanos Dardenne, principalmente al trabajo con cámaras con lentes fijos en la espalda que no se cambian, ellos son los únicos que lo han hecho, vi muchas películas de triángulos amorosos como Jules et Jim (1962). Hay un poco de todo, y obvio Ricardo Iscar y todas las películas de zombies.

¿Cómo seleccionaste al casting?
Lautaro Delgado es amigo de hace muchos años y quería trabajar con él. El personaje lo escribí para él. El resto salió de casting.

En el no mostrar el afuera es un concepto muy fuerte, ¿cómo pensaste esto?
El plano sonoro me ayudo y trabajar el imaginario popular de lo que pasa afuera. Después de tantas películas de zombies uno ya sabe qué pasa afuera. Hay un fuera de campo que todos tenemos en la cabeza.

¿Cómo recibís las lecturas políticas que se están haciendo de la película?
La lectura política no la tengo tan en claro, si la que se relaciona al zombie, al otro, cómo se construye ese otro que no siente, y eso es lo que ya trabajé fuertemente.

El personaje de Lautaro Delgado suma tatuajes en cada escena, ¿cómo imaginaste esto?
Hubo algo que se modificó en el montaje. Axel (Lautaro Delgado) se estaba muriendo, con un gran deterioro físico, no tan explícito, tan claro, pero pensamos en la mosca, no hay nada más gráfico que ella para la muerte. Además encontré en un libro de Sartre un sticker pegado atrás de una mosca y ahí hubo algo inconsciente con la mosca.

¿Cuánto duró el rodaje?
El rodaje duró cinco semanas y fue muy relajado, todo en el mismo lugar y en un momento hubo como una comunión entre el equipo, la casa, las moscas.

¿Cuáles son tus expectativas ante el estreno?
Salimos en11 salas comerciales y luego haremos el recorrido INCAA. De una pequeña película de concurso a lo que conseguimos estamos contentos.

¿A la distancia, harías cambios en el film?
No sé si cambiaría mucho, haría otra película. A mí me gusta. Es polémica, tengo gente que se hace fan y otra que la odia. No sé si haría algo distinto, la veo y encuentro defectos, pero ya está.

Comentarios