Juan Pablo Russo
04/10/2014 18:12

Todos los sábados y domingos de octubre y noviembre a las 19.30 se proyecta en el Centro Cultural San Martín (Sarmiento 1551.CABA) y en Espacios INCAA de todo el país, Pichuco (2014), ópera prima de Martín Turnes, que explora sobre la obra de Anibal Troilo. "Me gustan los documentales de registro, de seguimiento, narrados en tiempo presente, que cuentan algo que está pasando, que además de contar una historia modifican la realidad, y creo que teníamos esto delante de nuestras narices, sólo teníamos que filmarlo, ordenarlo y hacerlo entretenido para el espectador.", dice el cineasta en diálogo con EscribiendoCine.

Pichuco

(2014)

¿Qué fue lo que te interesó de la figura de Anibal Troilo?
El proyecto comenzó en enero de 2012, cuando a través del Director de Sonido de Pichuco  (Pablo Cordoba) nos enteramos que Javier Cohen, profesor de música en la EMPA, estaba  digitalizando los arreglos manuscritos originales de la Orquesta de Aníbal Troilo en una  oficina en la que Francisco y Juan Carlos Torné (nietos de Troilo) y Jorge Carcavallo (sobrino  de Troilo) atesoran pertenencias y todo lo relacionado al “Gordo”. Apenas entré a ese  departamento sentí que había llegado donde quería llegar, y le dije en voz baja a Pablo: “¿Qué te parece hacer un documental sobre Troilo?”.

¿Cómo decidiste encarar su figura para poder abarcar toda su obra en apenas 80 minutos?
Charlando entre todos, esa misma noche decidimos que nuestra película tenía que ir por “la  obra”, no intentar contar “vida y obra”, ya se había hecho un documental sobre Troilo llamado  Los guardianes del ángel de Adrián Lorenzo y Juan Pablo Martínez, y creíamos que un segundo acercamiento a la figura de Pichuco tenía que ser para profundizar en la obra.  Enseguida me puse a sacar cuentas, ya que Javier me decía que casi 500 arreglos iba a digitalizar, 60 de esos de la autoría de Troilo, pero para la película podríamos utilizar cerca de 10, porque tenía que haber espacio-tiempo para las entrevistas. Nuestro objetivo siempre fue que Pichuco dure 80 minutos, porque creo que los documentales si duran más se hacen largo, prefiero que el espectador se quede con ganas y se vaya a escuchar a Pichuco.

¿Por qué decidiste trabajar sobre la mixtura de lo clásico con lo moderno, es decir una  figura como Anibal Troilo y una orquesta de tango integrada por jóvenes?
Antes de encontrar la historia de Javier y la digitalización de la obra de Troilo, la búsqueda iba por historias de tango en la actualidad, y cuando con Alberto Romero (co-guionista de Pichuco) arrancamos a pensar cómo encarar la película, siempre sentimos que saldríamos con el tango a la calle, que entrevistaríamos a músicos contemporáneos al maestro pero también a jóvenes que hablarían de su legado... Lo que siempre tuvimos bien en claro, pero que al mismo tiempo era lo más difícil de lograr, era que queríamos corrernos del “documental tanguero for export”, que nosotros siendo porteños teníamos que conseguir una mirada de Buenos Aires contada por alguien que vive acá, por alguien que ve el Obelisco todos los días y que no frena para sacarle (o sacarse) una foto, sino que pasa por ahí porque va a laburar.

El material de archivo visual que usás es muy poco y le das mayor importancia a las  imágenes tomadas en el presente. ¿Esto se debe a una decisión estética o a que no hay material Pichuco?
Material de archivo en video de Troilo no hay mucho, y lo que hay no está en muy buena  calidad. Sí la familia y archivos conservan muchas fotografías. Nuestra intención era huirle lo más posible al formato televisivo, entonces desde un principio me propuse no usar  fotografías y que el material en video sea observado por alguien dentro de la narrativa y no que aparezca en pantalla completa mágicamente. Decidimos entonces utilizar la  digitalización de la obra llevada a cabo por Javier Cohen y Juan Carlos Cuacci, registrar algunas clases con sus alumnos y destacar a dos de ellos que toquen con sus grupos algún  tema de Troilo en un espacio a cielo abierto, todo esto como tronco principal de la película.

Me gustan los documentales de registro, de seguimiento, narrados en tiempo presente, que cuentan algo que está pasando, que además de contar una historia modifican la realidad, y  creo que teníamos esto delante de nuestras narices, sólo teníamos que filmarlo, ordenarlo y  hacerlo entretenido para el espectador. Al mismo tiempo quería que aportara información,  que tenga un poco de análisis musical, que aporte precisiones, certezas, que no sea una  enumeración de temas como Sur, Garúa, La última curda y ya. La gente que sale de ver la  película nos dice que lo logramos y eso nos enorgullece mucho, porque fue un gran desafío.

Pichuco a diferencia de lo que ocurre habitualmente se vio primero en TV y después en cine, ¿por qué esa decisión?
Pichuco arrancó en el BAFICI y luego participó en otros festivales de cine y tango, hasta que  llegó el 11 de Julio de 2014, día en que se celebraba el Centenario de Anibal Troilo, y se  proyectó en La Usina del Arte donde hubo un gran homenaje y la película fue parte. Quedó gente afuera porque se llenó la sala. La TV Pública aportó un material de archivo de Troilo tocando con su orquesta en el Teatro Colón, que desde un comienzo varias personas nos  decían que lo tenía el canal y luego de insistir se encontró y pudimos utilizarlo para la  película. Previo al Centenario nos llegó la propuesta de televisar la película, y aunque al  principio nos pareció raro, enseguida supimos que era una oportunidad de que muchísima  gente vea la película y qué mejor que eso, se televisó al día siguiente a la final del mundial,  fue increíble, las redes sociales explotaron, ¡la gente nos mandaba fotos mirando la película!  Finalmente, con el tiempo, nos dimos cuenta que mucha gente la vio empezada o muchos se la perdieron porque no se enteraron a tiempo, otro tanto se la recomendaron (cuando te dicen esto es muy lindo), todos ellos ahora vienen al cine a verla!

¿Qué la película salga para el Centenario de Pichuco es un hecho casual o premeditado?
Desde un comienzo la intención era estrenarla este año, la familia viene armando hace muchos años los homenajes. Fue una gran motivación para nosotros saber desde un principio que la película sería proyectada el 11 de Julio de 2014 dentro del marco del  Centenario de Anibal Troilo, lo que no imaginamos fue que habría tantos homenajes en tantas partes del mundo en homenaje a Troilo, es muy grande lo que está pasando. Siento que este año el tango está llegando a públicos que no estaba llegando, y creo que todos los  festejos por el Centenario de Troilo tienen muchísimo que ver, y que nuestra película Pichuco sea parte de todo esto es realmente un orgullo.

¿Por qué creés que un país donde el tango es uno de sus fuertes se hagan tan pocas películas sobre este género y sus figuras?
Como ocurre con todo, muchas veces pasa que no le damos bola a lo que tenemos más cerca, y el tango no es la excepción, aunque creo que esto está cambiando, y en parte se da porque hay muchos jóvenes estudiantes de música que están haciendo tango, lo mismo  ocurre con los bailarines, y me parece que en el cine pasa lo mismo, se están haciendo muchos documentales, y hay muchos que tienen que ver con la música, incluso sobre tango, lo que pasa, que lo más difícil es que la gente llegue a enterarse de su existencia y vaya a  verlo. Por eso estrenar la película dentro del marco de este “Año Troileano” nos pareció una  gran oportunidad, que ojalá se refleje en la cantidad de gente que venga a ver la película al  Cultural San Martín todos los sábados y domingos de Octubre 19:30hs y a  todos los Espacios INCAA del país, para que ojalá siga en cartel por mucho tiempo. ¡Los  esperamos a todos!

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