Ximena Brennan
30/06/2014 16:49

El próximo jueves 3 de julio, la directora cordobesa Liliana Paolinelli (Lengua Materna, 2010) estrena su tercer largometraje titulado Amar es bendito (2013), protagonizado por Claudia Cantero y la cantante Mara Santucho. En una charla exclusiva con EscribiendoCine, la cineasta no deseó encasillar su película como “de temática homosexual”, sino que prefirió retratar los avatares de dos mujeres al borde del desamor.

¿Qué te motivó a contar la historia de una crisis de pareja, en primer lugar, y en segundo lugar, a mostrarnos el problema que tienen estas dos mujeres?
Quería contar la parte menos romántica del amor, lo que uno está siempre tentado de disimular: los celos, la infidelidad, la revancha, la crueldad, que en el amor muchas veces es inevitable.

Sobre tu segunda pregunta, prefiero hablar de personajes en lugar de mujeres. Personajes que entre sus muchos atributos está el de ser lesbianas, pero que no se definen sólo por eso. Ser o no ser lesbiana no constituye en sí el problema en Amar es bendito, como podría desprenderse de una lectura rápida de tu pregunta. Los conflictos pasan por cómo sobreponerse a la falta de amor. No es que pretenda invisibilizar el hecho de que se trata de lesbianas, pero me parece que cualquier definición tipo película de lesbianas reduce el alcance de lo que la película cuenta.

¿Con qué parte de tu película te sentís más identificada y con quién de los dos personajes?
La película se nutre de vivencias propias y ajenas, pero al objetivarse en el film ya dejan de ser vivencias, o aquello que le pasó a tal o a cual. Puedo experimentar un disfrute estético pero ya no siento identificación.

¿Qué te cautivó de Mara Santucho y de Claudia Cantero para que decidas colocarlas en sus respectivos papeles?
A Mara la conocí cuando hice mi segunda película en video llamada Verdad o consecuencia, en 1991. Mara tenía 14 años y se reveló como una actriz extraordinaria. Es muy divertida, además es cordobesa. Yo también soy cordobesa y disfruto mucho su forma de hablar. Eso sí -desdiciéndome de lo anterior- me hace identificar plenamente.

Con Claudia trabajamos en Lengua Materna, mi anterior largometraje; también es una gran actriz. Intuí que ambas podrían funcionar bien como pareja, aún con sus diferencias (justamente a causa de eso, también).

Este es tu tercer largometraje y tengo entendido que siempre hiciste ficción. ¿Te interesa el documental?
Amar es bendito es la tercera película que se dio en el circuito comercial, y por ende entre las que mayor difusión tuvieron, pero entre 1991 y 2004 realicé cortos y mediometrajes. Como no existía la posibilidad en esa época de ampliar a 35 mm, las películas quedaron en el formato de video. (De algunas debo decir, por suerte). Los videos circularon en festivales, un poco marginados de la corriente en boga que era el videoarte. Los videoartistas renegaban del aspecto argumentativo en los videos de ficción; consideraban que el video contenía su propio lenguaje y no debía ser un mero instrumento de imitación del cine… Pero debo de admitir que para muchos de mi generación el video sí fue el medio para hacer cine.

Realicé un documental de 24 minutos llamado ¡Motín! sobre las mujeres de los presos comunes en Córdoba. No hice más documentales, será que no creo mucho en las diferencias entre ficción y documental. No tanto por lo que retratan, sino por el dispositivo de la filmación, la puesta en escena, la puesta en foco, la iluminación, el uso de la música. Los procedimientos son muy parecidos. Podrá ser una idea discutible, tampoco creo que Amar es bendito sea un documental… En todo caso sostengo que los documentales son ficciones. Una prueba irrefutable es que cuando uno coloca la cámara delante de un entrevistado, o filma a alguien en un cumpleaños por ejemplo, la persona retratada actúa. Deja de expresarse como lo haría en su vida cotidiana desde que sabe que será visto por otros.

¿Qué proyectos a futuro tenés relativos al cine?
El rebaño. Trata de una joven que descubre que su madre tiene como pretendiente a un adepto a la Gnosis, una agrupación con tintes religiosos. Y de cómo esto repercute en su vida y la de su hermana menor.


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