Juan Pablo Russo
09/06/2014 00:22

El realizador Simón Franco (Tiempos menos modernos, 2011) estrena el jueves 12 de junio la película Boca de pozo (2014) que, con guión de Salvador Roselli, Luis Zorraquín y el propio director, retrata el derrotero personal de un operario de la industria del petróleo en el sur argentino, interpretado por Pablo Cedrón.

Boca de pozo

(2014)

Ambientado en Comodoro Rivadavia, el segundo film de Simón Franco sigue la rutinaria vida de un "boca de pozo", nombre con el que se los llama los trabajadores que se ocupan de hacer las perforaciones en los yacimientos petrolíferos donde pasan la mayor parte del año.

"La idea surge de un proyecto que tenía anteriormente pero que estaba más ligado a una tragicomedia. Se lo dí a Salvador Roselli y su aporte fue fundamental", relata el cineasta.

Roselli, guionista de la premiada Las Acacias (2011), trabajó junto a Franco y Luis Zorraquin un guión más intimista y centrado en el personaje por sobre la profesión, con la intención de que la película fuera más áspera y seca.

Lucho (Pablo Cedrón vive el día a día en el pozo petrolero y esa rutina existencial se traslada a la relación que mantiene con su esposa (Paula Kohan), su madre, su hijo y la prostituta que frecuenta de la que está enamorando. Su existencia es tan chata y agobiante que fuera de ese círculo necesita estar al límite para sentirse vivo.

"Desde el vamos, la idea era contar la vida de un boca de pozo y el marco hostil del contexto patagónico. No queríamos subrayar ni marcar nada, sino ser sutiles y mostrar el mundo del protagonista mientras él va avanzando en su viaje interior. Por eso la cámara siempre lo está siguiendo mientras él avanza", explica Franco.

El director sostiene que los trabajadores petroleros "suelen sufrir problemas de adicciones como el alcoholismo, las drogas y el sexo. Ellos ganan mucho dinero pero lo gastan en  pocos días en vicios y consumismo inútil. Quería mostrar esta realidad de la gente que vive en el sur del país".

Por su parte Pablo Cedrón, que logra una actuación magistral, cuenta que no construye a sus personajes desde un plano intelectual: "La composición pasa por otro lado. Busco ciertos estados que surgen a partir de lo físico y lo que sucede a mi alrededor".

El actor que vivió durante muchos años en la Patagonia, y trabajó como guía en Santa Cruz, sostiene que su trabajo es totalmente inconciente y directo. "Para mí el guión es sólo un punto de partida y no un fin en sí mismo", dice para finalizar.

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