Juan Pablo Russo
04/06/2014 21:54

El ganador de un Oscar por Restauración (Restoration,1995) estrena este jueves Amapola (2014), película filmada en un hotel del Tigre con un elenco de estrellas que encabezan Camilla Belle, Françoise Arnoul, Elena Roger, Geraldine Chaplin, Esmeralda Mitre, Leonor Benedetto, Luciano Cáceres y Lito Cruz, entre otras. “Nervios, no. Ya está jugada la carta. Uno hace lo que puede. Como funciona un cuento en el inconsciente colectivo de la gente no lo sabe nadie. Es un cuento de hadas que tendrá su público...”, dice un relajado Eugenio Zanetti en una charla exclusiva con EscribiendoCine.

Amapola

(2014)

La película está trabajada desde la fragmentación del tiempo. ¿Qué te llevó a contar la historia de esa manera?
Había algo sobre esta idea de que el tiempo no es lineal, que hay muchos tiempos y que hay muchos destinos que me interesaba. Nuestro destino va cambiando a medida que este evoluciona y esa idea me parece extraordinaria. La cultura judeo-cristiana nos dice que tenemos un destino y es cierto por un lado, pero por otro también es cierto que si uno cambia también cambia el punto final. Y ese es el cuento.

¿Cómo planteaste la historia en un inicio?
Yo tenía la idea de hacer una película en Argentina y dije ¿qué es lo más sencillo que puedo hace? Un grupo de actores en una escenografía con unidad de lugar y de acción. Las reglas de la tragedia griega. Entonces pensé el hotel que es un lugar donde entra y sale gente; una isla, porque es una buena metáfora a la infancia y la adolescencia; el río que transcurre continuamente y es una perfecta metáfora del tiempo; jalones históricos, que tienen que ver con mi vida, como la muerte de Evita, el golpe que pone a Onganía y la guerra de Malvinas. Mezclé que esta gente hiciera una representación de Sueño de una noche de verano (William Shakespeare) y quise hacer un cuento reconfortante. Ya de lo demás tenemos continuamente un bombardeo en la televisión y el cine. Nos quieren convencer de que la realidad es solamente lo malo, que es verdad en un punto, pero además hay otra realidad de la que que no se habla. No es justo con la realidad decir que solo lo caótico forma parte de esta. La intención detrás de la película es mostrar lo otro, lo que no se cuenta y también forma parte de la realidad.

Decís que querías hacer una película sencilla pero cuando una la ve da la sensación contraria por más de que esté filmada en una sola locación
Costó muy poco dinero. Fue hecha con diez millones de pesos que en ese momento eran casi dos millones de dólares. Se hizo como una película argentina pero claro, yo he trabajado 30 años afuera y creo que he encontrado la manera de hacer con nada algo. Nada se te da. La gente te da un poquitito y vos con eso tenés que hacer algo. La vida es así.

¿Sino fue tan costosa tiene que haber sido laboriosa?
Mirá en un principio estaba todo planificado para filmar en La Plata, se inunda y en dos semanas tuve que replantear toda la película en el Tigre. Se hace, así es el cine. No había plata para la ropa, así que toda la ropa de Sueño de una noche de verano me la prestó el Teatro Argentino de La Plata. Es una ilusión, todo parece maravilloso pero cuando los veías parecían medios andrajosos (risas).

¿Por qué elegís "Sueño de una noche de verano" para que representen los personajes dentro de la trama?
Por la estructura del sueño y por el sueño. Porque el elemento de un sueño es importante, yo quería un final mágico en el cual no tuviera que terminar racionalmente la película. También porque en Sueño… las parejas se arman y desarman un poco como después ocurre en la peli. Además es romántica y la película es romántica.

La definís como un cuento. ¿A qué que te referís con esa definición?
El cuento cubre todo. Los cuentos están llenos de nuestros temores de la infancia. Un cuento no solamente es rosa o se ocupa necesariamente de lo bueno. Los cuentos también incluyen las partes más oscuras y los miedos. Sobre todo los miedos a lo que a uno le puede devenir, que en la película está muy claro cuando la protagonista ve el futuro quince años después y todo se ha oscurecido. Creo que hay una historia de amor que es más fácil para la distribuidora de vender, pero también creo que la película es sobre una búsqueda interior. Esa es la verdadera historia.

¿No te hubiera sido más fácil hacer una película de estas características en Hollywood?
Esta es una película personal y en Hollywood no hay lugar para este tipo de películas. La industria es demasiado poderosa y no hay lugar. Podés hacer películas muy pequeñas pero esta película no es muy pequeña sino que es chica y no existe esta medida en Estados Unidos. Existen películas de veinte mil dólares o sino las mucho más caras. Además es una historia que ocurre acá. Que a los americanos después les guste un cuento que viene de Sudamérica es otra historia.

Sentís que cuando uno ve Amapola da la sensación de que no se está frente a una película argentina
Uno hace lo que puede. No tengo mucha idea de lo que es. Es como un cuadro, está hecho a pinceladas. No tengo idea de lo que es una película argentina. Nosotros somos nietos e hijos de inmigrantes. Argentina está llena de sangre europea y esta película le debe al cine europeo todo. Mi generación se formó con el cine europeo. Tuve que hacer un esfuerzo a los 40 años para adaptarme al cine americano porque no era mi arquetipo.

¿Por qué decidís dejar Hollywood en tu mejor momento?
Hubo muchos cambios en Hollywood. Las películas muy grandes, que te ocupan tres o cuatro años de tu vida, películas mayormente de efectos especiales, no sé si realmente me atraían. Hice muchas, pero hay algo ahí que no me atraía como director de arte. Me fue llevando a esto. También pasa que en Estados Unidos después de los 60 años te convertís en un viejo. Acá también sos grande, pero hay un pequeño respecto por la experiencia. A los norteamericanos les interesa la gente joven aunque sean ignorantes. Igual recibo todo el tiempo guiones pero estoy tratando de hacer mis propios proyectos. Me parece más divertido.

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