Juan Pablo Russo
27/04/2014 15:30

Protagonizada por Héctor Alterio, Gastón Pauls, Luciano Cáceres, Emilio Disi y Antonella Costa se estrenó el pasado jueves Fermín (2014), película de Oliver Kolker y Hernán Findling, cuyo eje está puesto en el género tanguero. Algo que pese a su trascendencia internacional no es abordado por el cine actual, salvo en el género documental.

Fermín

(2014)

Oliver Kolker es actor y bailarín de tango. Estando en Estados Unidos, donde lo contrataron para enseñar a bailar a parejas amateurs, se dio cuenta de que en el cine, salvo casos aislados, el tango no es tratado como tema para poder contar una historia. "El caso más reciente fue Assassination tango de Robert Duvall y si nos vamos más atrás estan Tango! de Carlos Saura y La lección de tango de Sally Potter pero no hay mucho más. En el cine actual no hay películas tangueras", dice el también cineasta en diálogo con EscribiendoCine.

Luego agrega: "Me puse a escribir el guión y estuve dos años trabajando en él. Hubo 56 versiones de guión. Yo había trabajado como actor en algunas películas de Hernán Findling y le propuse que lo codirigieramos. Ya sabía como trabajaba él y nos dividimos las tareas. Hernán se ocuparía más de la puesta técnica y yo de lo artístico, Presentamos el proyecto en el INCAA en una primera instancia y lo rebotaron porque decían que era muy ambicioso. Lo corregimos y volvimos a presentarlo y finalmente lo aprobaron".

La película comienza cuando Ezequiel Kaufman (Gastón Pauls) entra a trabajar como médico en un neuropsiquiátrico. Entre sus pacientes descubrirá uno en particular, Fermín Turdera (Héctor Alterio) quien cuenta con su nieta Eva (Antonella Costa), único familiar, criada por él. Internado por más de 10 años, Fermín reúne características sorprendentes no comprendidas por los médicos hasta entonces. Ezequiel descubre que solo se expresa a través de frases que ha escuchado en tangos. A partir de este descubrimiento y una intensa relación entre el psiquiatra y su paciente, Fermín revelará la gran época y costumbres de la Argentina de 1940, la relación con sus amigos mas íntimos, los celos y traiciones y a Zulma Prando, su gran amor.

“Buscamos hacer un film atemporal por una cuestión de producción y recursos con los que contábamos. La historia comienza en 1945 por la época de oro del tango y va al presente. A su vez vuelve al año 1976 pero no para hablar de la historia del país sino para marcar un episodio oscuro en la vida de Fermín relacionado con el contexto familiar”, agrega el autor.

Fermín marca el regreso de Héctor Alterio al cine argentino luego de más de 10 años de no rodar una película en el país. "Le mandé el guión, lo leyó, lo llamé cuando todavía no sabía si iba a poder filmarla o quedaría en la nada y me dijo que el guión era fabuloso. Que la quería hacer. Esas palabras de Alterio me dieron la seguridad de que la película se iba a filmar. La escribí pensando en él", confiesa Kolker. Luego agrega que con el resto de los actores pasó lo mismo. "Leían el guión y querían estar".

En referencia a la inclusión de bailes tangueros, contiene números musicales con Carlos Copello y Mariano Chicho Frúmboli, entre otros, el director sostiene que querían que los inserts musicales fluyeran con naturalidad y no parecieran forzados ni que estaban puestos sin ninguna justificación. Aunque confiesa de que son conscientes de que por ahí no eran necesarios que fueran completos, pero que por un tema de distribución internacional decidieron dejarlos enteros y no cortarlos.

Fermín tuvo su lanzamiento internacional en el pasado Festival de Cine Latino de Chicago, que inauguró, y este jueves se estrenó en cuarenta salas de todo el país.

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