Juan Pablo Russo
20/02/2014 14:16

Leo Damario se convirtió en el último tiempo en uno de los directores más prolíficos del cine argentino. Tras los estrenos de Olympia (2011) y Palmera (2012) presenta su último opus Los conquistadores (de la comedia) (2014), film que retrata el universo del stand up comedy local que cuenta con la participación de Favio Posca. Mientras aguarda el estreno de su nueva película con Andrés Calamaro y se prepara a comenzar el rodaje de Resentimental con Leticia Brédice y Juana Viale, el realizador, que nada contra la corriente, se confiesa en exclusivo con EscribiendoCine.

Los conquistadores (de la comedia)

(2014)

¿Qué te interesó del “stand up” para retratar su universo en una película?
Elegí el “stand up” como al nuevo rock. Justamente lo retrato como una vida aspiracional en los adolescentes. Abordé los camarines con los recuerdos que tengo de mis noches en los camarines de mis amigos músicos. También hay una fuerte estética teatrera que viene de mi colaboración con Fabio Posca el año pasado para su obra Pain Killer.

Y claro, está la influencia o mis ganas de conversar con el cine de John Cassavetes o Robert Altman y Bob Fosse... por nombrar algunos.

Una de esas películas que es un ensayo convertida en cinta, que tiene la misma espontaneidad y el mismo valor documental sobre una escena de una época es Shadows de Cassavetes, pero con el submundo del jazz. Nosotros filmamos en el Velma Café, guionamos situaciones reales, hablamos de los medios y de los intereses que tiene el entourage para estos esos personajes. Digamos que estos conquistadores de la comedia son los ex nerds que hoy tienen muchos likes en sus publicaciones de Facebook y les roban las muchachas a los rugbiers.

También fue de la mano de mi regreso a publicidad como director en Ringo en la segunda mitad del año que me tocó dirigir a un cast de comediantes en una campaña para Unilever. Eso me hizo interesarme en su interpretación. Casi que la escribí pensando en esos actores. Aunque eso es algo que me pasa siempre.

Para cambiar el mood atravesado por la literatura existencialista que me llevó a escribir Palmera comencé a ver muchas sitcoms de los 90's. Revisité todas las temporadas de La Niñera, Seinfeld, Mad About you, Will & Grace. También volví a ver películas como Paper Moon o What's up doc? de Peter Bogdanovich, y Todos rieron con Ben Gazzara, Audry Hepbourn y Patty Hansen, que fue una obra que me motivó mucho escribir nuevamente.

Cómo Bogdanovich filmó esa película, el ensamble actoral que reunió, y la tragedia que la atravesó; también me inspiró el tiempo que se demoró esa obra en estrenarse y la vida bohemia que motivaba a esos directores a seguir filmando.

Definís a Los conquistadores (de la comedia) como “una comedia de cine arte”. ¿Qué te referís a esto?
Es una apreciación personal. Un concepto que a mí me representa un cine poético. Con riesgos. Que aborda al género sin ser obsecuente con el mismo. Que no busca la risa fácil ni una visión vaga del estado de las cosas. Que habla del mundo como lo veo en la actualidad.

Los conquistadores (de la comedia) es una obra que versa sobre el flirteo, la seducción de las mujeres y la belleza. Transcurre en una noche, casi en tiempo real. Es mi primera comedia, por lo tanto, la primera vez que abordo un género como tal, pero tamizado por mi cine de autor. Por ejemplo The Killing of a chinese bookie es un film de género pero que es de autor, es arte en la búsqueda de un lenguaje propio.

Estás trabajando la fotografía en blanco y negro. ¿Por qué esta decisión estética?
Decidí abordarlo con esa estética documentalista, de algún modo, justamente para que los planos estuvieran a merced de los actores y las acciones. Que no interfiriera ni siquiera el color. No quería que en esta película la bellezofilia que me caracteriza se interpusiera en la narración. Esa crudeza que tiene el film, tamizada por una cuidadísima dirección de arte y fotografía en blanco y negro, hace que los personajes se acerquen al espectador de un modo más directo.

También existe algo de la mortandad de la imagen a través del blanco y negro. El concepto de dirección de arte también es anacrónico, se trabajó mucho conceptualmente junto a la directora de arte. Y sumado a eso, muchas de mis películas favoritas de todos los tiempos son en blanco y negro: The Last Picture Show, 8 & ½, Manhattan, La mujer insecto, Los 7 Samurai, Persona... y la lista continúa.

Los conquistadores (de la comedia) está trabajada mayormente en planos secuencias con muchos monólogos. ¿Cómo fue que llegaron a un rodaje tan cronometrado?
Palmera también está trabajada del mismo modo en largos planos secuencias. Pero en el caso puntual de Los conquistadores (de la comedia) hemos dedicado un mes completo al trabajo de los actores, y en esta ocasión intervinieron mucho con propuestas en las líneas y la curva dramática de cada uno de sus personajes. Se ensayó cronometradamente todas las secuencias que son como pequeñas suites coreografías donde los actantes entran y salen de la escena en tiempo y forma. Como un vodevil.

El caso más claro es el de Favio Posca. Con Favio delineamos el personaje que terminó siendo una creación suya. Un tributo propio a Michael Jackson, al artista y al fan. En principio era una escena de 25 minutos, pero por una cuestión estructural y de equilibrio tuvimos que condensarla en montaje. Esta obra siempre se trabajó como una comedia de los hermanos Marx. Y también creo que esta película conversa con ese cine de comediantes y chicas lindas. Dentro de la picaresca argentina rescato cosas del cine de los hermanos Sofovich y Hugo Moser como Basta de Mujeres.Y en esa línea, soy fanático de Néstor Montalbano, films como Soy tu aventura, que debe estar en mi top ten del cine nacional, y por supuesto las comedias de John Waters y Santiago Segura.

Suelo trabajar mucho los ensayos y rodajes con cronómetro. Así como con los actores protagónicos de mis películas que les envío extensas listas de filmografías para que vean y larguísimos cuestionarios para que me respondan como sus personajes. Caminamos la escena y les doy libertad frente a la cámara para que se apoderen del cuadro. Busco retratarlos lindos porque su imagen no deja de ser parte del arte del film.

Con mi asistente, Ariana Coler, que fue muy importante en el proceso de este rodaje, armamos un esquema muy riguroso dentro de cada escena. Algo que me permitió también filmar en muy, muy, pocos días.

Por momentos la película toma tópicos o hace referencias a películas de cineastas como Woody Allen, Pedro Almodóvar o John Cassavetes. ¿Sentís que tu cine va para ese lado?
A mi esos directores me encantan ¡Por Pedro Almodovar, Cassavetes, el modus operandi de Woody Allen, es que estoy haciendo cine! Me gustan los directores que tienen halo de estrellas de rock. Me gusta Roger Vadim, Leonardo Favio, Federico Fellini, Daniel Tinayre, Russ Mayer, Hal Ashby, Armando Bo (abuelo), Bergman, Godard, la dinastía del cine independiente que son Coppola padre, hija y sobrina...¡Bogdanovich! De ahora, de los directores populares,me atraen David O Russell, Noah Baumbach, Alexander Payne y Paul Thomas Anderson. Veo muchos documentales sobre cineastas y leo muchas biografías. Por ejemplo, el fin de semana pasado leí El ultimo suspiro de Buñuel. Me pegó muy fuerte su aproximación con la eternidad y me fascinó cómo narra sus rodajes pre y post trauma lumbar. La utilización del videoasist tan ajena para él y tan cotidiana para muchos directores de los 90's. Pensé que el avance tecnológico actual puede ser un factor a favor del artista, del filmador, y trabajar como sucedía en el cine de la new wave. Las herramientas están al alcance de nuestras manos para que cambiemos la cara del cine una vez más. Hubo directores muy importantes y enormes como Adrián Caetano y Jorge Gaggero que redefinieron un estilo de hacer cine. Desde Pizza, birra, faso, Mundo grúa o las producciones de los chicos de Farsa que no hay un cambio de paradigma estético en nuestro cine. Parte de mi camino natural es que eso sucede con mis películas, o al menos me lo dicen a menudo. Para eso uno es joven, para ser un distinto. No solo desde la imagen, también a nivel productivo.

Ya vas por tu tercera película por fuera del sistema. Estrenás en lugares atípicos para el cine, tenés estrellas en tus películas, la imagen está súper trabajada, los rubros técnicos impecables. ¿Por qué no apuntar a la masividad?
Esa es una pregunta que ciertamente me excede. Me reconozco como director, no como productor, así que esa es una tarea que en en el algún punto me es ajena.

En el caso de Los conquistadores (de la comedia) es una película de Tortuga Veloz, la productora artística de uno de los actores del film, Ricardo Grandío. Sin él, sin su confianza e interés en mi cine no se podría haber hecho esta película. Valoro su apoyo altruista por hacer que mi obra crezca. Es un hombre que respeta los sacrificios y una vida dedicada al arte como la mía. También la colaboración de la casa de post producción La Granja Cine, que son quienes se asociaron para poder terminar el film.

Cada obra tiene su tiempo, y también su tiempo dentro de mi necesidad y cosmovisión de la época. No creo en la autofinanciación, ni que un artista deba invertir su dinero en su arte. Apunto a poder hacer lo que más me gusta como me gusta, que es filmar una película tras otra apoyado por las personas que se interesan y comprometen en mi arte.

Es trabajo del productor hacer con mi obra un buen negocio.

¿Te ves como un director de culto?
Soy muy joven para ser un director de culto, creo... Es un mote que me gusta verlo en otros directores de los que soy fan, como por ejemplo John Waters, Paul Schrader, Takashi Miike...o Paul Morrissey.

Adoro a esos directores ¡Y adoro que sean directores de culto!

Creo que Palmera es de culto porque en dos proyecciones la vieron 2.500 espectadores, o el trailer en dos días pegó mas de 50 mil reproducciones en Youtube. Por eso y muchas razones que podría citar diría que Palmera sí es un film de culto. Olympia se presento en Glastonbury luego de un show de los Rolling Sontes. Otro ejemplo es que mis dos primeras películas estén en Wikipedia y no estoy yo. La verdad es que se generó un boca a boca que no podría descifrar.

Sí me halaga y me sorprende que muchos directores mas noveles me acercan su obra para tener una devolución y otros que eran espectadores de mis películas ya están dirigiendo sus propios videoclips. Me encanta que en el país haya muchos directores de cine, que se filmen muchas películas con el apoyo del INCAA y por fuera también. Me gusta que el cine genere interés. Prefiero que se hable de cine en todos lados antes que de moda o fútbol, por ejemplo.

No suele pasar con los nuevos cineastas independientes que el espectador sea el que salga a buscar sus películas, pregunte cómo conseguirlas, dónde comprarlas o verlas online. A mí me pasa, no podría explicar por qué, pero estoy muy agradecido.

Acabás de filmar una película con Andrés Calamaro. Pese al misterio que rodea al film, ¿qué nos podés adelantar?
Sobre la película que terminé de filmar solo puedo decir que es la mas romántica y extensa que jamas filmé. Retrata el derrotero de un artista. Es un ensayo fílmico sobre el rock nacional y todos los hombres que se entregan al arte.

Se vivió un rodaje de mucha intensidad y desborde emocional muy grande para las actrices, mucho compromiso como en el caso de Micaela Breque y Carla Quevedo que dieron todo por esta obra. Hacer esta película fue un proceso muy alegre y emotivo.

Fue una experiencia de lo mas transformadora. Algo de lo que vamos a estar orgullosos de por vida.

¿Cómo viene Resentimental, la película que estabas preparando con Leticia Brédice y Juana Viale?
Resentimental es una película cuya producción está en las manos de la gente de Sinema Cine en asociación con Aeroplano. Es un proyecto que por razones de agenda aún no pudimos terminarlo. Es muy probable que se postergue un año mas. Mi largo de este año ya se encuentra en etapa de postproducción y es la opera rock que hacés mención. Mi foco está puesto en editar esta nueva película que terminé de filmar este verano.

En los últimos meses has sido uno de los directores que más ha filmado en la Argentina. ¿Cómo se hace para producir cine estando fuera del sistema?
“Estar fuera del sistema” era la respuesta que daba de niño cuando me preguntaban qué quería ser de grande. Igualmente no me veo como un director outsider, filmo bastante publicidad, realicé el videoclip mas importante a nivel nacional del año pasado para Andrés Calamaro, también como vos decís filmo con un cast de privilegio, bandas sonoras de artistas rockeros con un importante clamor popular, tengo un dream team técnico de profesionales del cine que me acompañan, mis películas son de interés para los medios gráficos mas populares. Creo que el “sistema” como lo conocemos cambió. Hay un nuevo paradigma de presentar el arte cinematográfico y, personalmente, creo que emerjan figuras de cineastas como la mía presiona a que ese cambio sea mas urgente. Es un orgullo darme el gusto de hacer la cantidad de películas que hice en un poco mas de tres años. Obvio, que me permito ser vanidoso con la cantidad de películas que hago y presento por año... Mas siendo tan joven.

Yo enarbolo la imagen del director arriesgado, prolífico, irreverente que hace películas para pasarla bien y sobrevivir, porque una de las razones por las cuales hago cine básicamente es para vivir sin trabajar.

Entiendo que mi postura sea particular en un país donde hacer las cosas, más viniendo del proletariado como vengo, es muy difícil. Pero es hora de recuperar la prepotencia del artista, la prepotencia como ciudadano.Y ajustarse los cinturones cuando no se puede (que es la mayoría de las veces) y bancarse los sacrificios con dignidad. Los directores hacen cualquier cosa con tal de filmar una película...ni hablar para que las vean. No es mi caso, que ser el empleado del mes del cine nacional me importa muy poco.

No creo en los manuales. Creo en hacer menos demagogia y actuar más por amor e instinto. En producir ideas renovadoras, obras para que el mundo cambie y hablen menos los operadores de la boludez que calientan la silla detrás de un escritorio frente a una computadora.

Solo trabajo con la gente que respeto y me respeta, y coincide conmigo en aspectos fundamentales de la vida. Cuido a mis amigos y me cuido de mis enemigos.

Además de Resentimental y la peli con Andrés Calamaro que recién terminás de filmar sé que tenés nuevos proyectos para este año. ¿Con qué nos vas a sorprender?
El año recién comienza. Hay otros proyectos cinematográficos orbitando pero prefiero no adelantar nada y disfrutar del honor que es despedir el cine de verano en Buenos Aires con Los conquistadores (de la comedia) en la función de cierre de Proyecciones Fuera de la Común, que ademas consiguieron para que toque antes de película a Molly Nilsson, la única artista internacional del ciclo

Igual soy tan imprevisible que quizás mañana esté escribiendo una nueva película y saliendo a filmar.

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