Jon Apaolaza
20/11/2013 17:39

Un cocktail multicultural en una tierra de nadie y de todos es lo que propone el peruano afincado en Argentina Gianfranco Quattrini, en su nuevo trabajo, Planta Madre, cuyo estreno mundial se produce esta semana en el Festival de Cine Iberoamericano de Huelva. Robertino Granados, Camila Perissé, Rafael Ferro, Santiago Pedrero y Andrea Prodan, entre otros participan en esta peculiar "road movie" con mucho de musical y nostálgica que el propio Quattrini escribió con Lucía Puenzo y Leonel D’Agostino. En Huelva Noticine entrevistó en exclusiva al cineasta nacido en Perú hace 41 años.

Planta Madre

(2013)

Que nos podés adelantar de Planta Madre.
Se trata de una coproducción entre Argentina, Perú e Italia. Fue filmada en el Amazonas peruano y en Buenos Aires. Es una historia de viajes, el de un hombre que hace el viaje que su hermano planeó cuarenta años atrás y no realizó por haber fallecido. Es una película de encuentros, de encuentros de culturas y también un encuentro espiritual. El objetivo del viaje es encontrarse con un curandero para realizar una ceremonia de Ayahuasca, que es un ritual amazónico. Y en ese viaje, la película va atravesando los tiempos del presente y del pasado de este personaje y que permite finalmente generar un encuentro entre los dos hermanos. Por ahí va…

¿Qué considerás que tiene en común con tu ópera prima Chicha tu madre?
Creo que un punto de contacto con Chicha tu madre es el encuentro de las culturas, que también tiene que ver conmigo: Yo nací en Perú, crecí en EEUU, me formé en Argentina, tengo familia suiza, también ciudadanía italiana… De alguna manera, las fronteras de las culturas en mí se van borroneando un poco y creo que eso fue lo que me llamó mucho la atención también de la ciudad de Quito, donde es el punto de partida de la película, que es una ciudad que es en la frontera de la civilización con la naturaleza, digamos,… del Amazonas y ahí hay una gran concentración de diversidad cultural. Encuentras tan fácilmente gente de un lugar como de otro. Y creo que también otro punto de contacto es que es una historia con cierto cariño por los personajes.

También hay una fusión musical en su film.
Claro, bueno... La película contrapone de alguna forma las distintas músicas. Por un lado, la música el rock en sus inicios, que en Argentina ocurría paralelamente como estaba ocurriendo en Londres o en Nueva York. En verdad esta cultura hippie ¿no? de crear una nueva realidad a finales de los años 60, principios de los 70. Y ese espíritu está en la película contrapuesto con la música de la Amazonía hoy, que es la cumbia, y bueno este personaje llega a un gran festival de música y ahí le reciben como un gran héroe que él lo dejó de ser hace mucho.

Contáste como coguionista con Lucía Puenzo, y un tercer guionista. ¿Cuál fue su método de colaboración para escribir a seis manos?
El proceso de escritura de la película fue interesante. Yo tenía la idea y me encontré con Lucía y con Leonel D’Agostino, y empezamos a articular juntos el relato principal y después cada uno iba y escribía una parte, la presentaba, la intercambiábamos, pero finalmente, yo hice como la unificación total del guion. Y en verdad es una película que se rescribió mucho en el montaje, por cómo se fue dando la realización misma de la película, que se filmó seis meses después una parte que la otra por logísticas de producción y en ese lapso la película fue mutando hasta lo que es hoy.

¿Cómo estás viviendo este primer enfrentamiento del público con su película?
En efecto esta es la primera vez que se va a mostrar. La película la acabamos de terminar, así que es la primera vez que la verá un público. Bueno, es el estreno mundial, sí. Es la primera vez que se muestra y a partir de ahora, bueno…Para mí ya era importante que la película se viera porque el proceso de postproducción fue bastante largo y ya es importante para mí que la película salga, que empiece a verse y a partir de ahí, que se abra su propio camino. Todo el mundo de los festivales, dónde entra y dónde va, hay como siempre un tema polémica sobre si debe hacerse el estreno en tal lugar o en tal otro, y la verdad es que a mi no me gusta entrar en esa dinámica. Nos la pidieron acá y acá esta. Creo que la película tiene que ir, verse y a partir de ahí construirse su propio camino.

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