Ezequiel Obregón
19/11/2013 23:29

Samantha Castillo, actriz de Pelo Malo (Mariana Rondón, 2013), dialogó con EscribiendoCine sobre esta película venezolana que ganó la última Concha de Oro y compite en el 28° Festival Internacional de Cine de Mar del Plata.

Pelo Malo

(2013)

Junior quiere a su pelo lacio. Necesita tenerlo así, para lucir como una estrella pop y, recién entonces, sacarse la foto que le piden en la escuela. Su madre ve en ese deseo un rasgo de homosexualidad que es necesario reprimir. La actriz que compone a esa mujer es Samantha Castillo, a quien se la puede ver por estos días en la ciudad costera.

La película fue muy bien recibida en su primera función.
Siempre es sorprendente recibir el cariño de la gente y ver que recibe con agrado el trabajo. Debo confesar que estaba asustada, siempre hay un poco de susto cuando la película es proyectada. Había viajado a San Sebastián, a Toronto y a Biarritz y siempre es el mismo susto. El público siempre estuvo muy conectado con la historia, con los personajes y la película en sí.

El trabajo que consiguen vos y el actor que interpreta a Junior está muy logrado. ¿Hubo mucho trabajo previo al rodaje?
Hubo un proceso de ensayos bastante largo en donde estos personajes se fueron construyendo a partir de juegos e improvisaciones. Creo que fue muy interesante el encuentro, desde el día en que nos conocimos hubo muy buena química y luego un proceso de ensayos y trabajo. Lo que se hizo fue tratar de construir la relación entre estas personas, él como Samuel y yo como Samantha; fortalecerla, hacerla honesta, profunda. Para que hubiese confianza.

Ella intenta reprimir, a partir de lo que cree que está bien y es “normal”. ¿Sentís que esta película da cuenta de la homofobia en varios países de América Latina?
Yo creo que es una cuestión humana. Es una madre en una situación límite; no tiene trabajo, no tiene marido, tiene dos hijos. Ella percibe que su hijo tiene una debilidad, una fragilidad, en una sociedad hostil. Ella sabe que si esa debilidad no se corrige, según los parámetros en los que ella cree según sus limitaciones, él va a perecer. Es lo que ella le pregunta al médico: “¿él va a sufrir?” Ella tiene miedo de que su hijo sufra. Y dentro de sus herramientas básicas, toscas, brutas, trata de ayudarlo.

Es interesante el rol de la abuela, por su dimensión ambigua. Pero es evidente que le da un espacio de expresión al niño que en su propia casa no tiene.
Creo que también la abuela lo necesita, sería como una especie de seguro de vida. Alguien que la cuide en su vejez. Y creo que ella entiende, por ser más vieja, que ella no lo quiere cambiar. Sólo lo quiere con ella para que la cuide. Y eso también responde a necesidades humanas; el hecho de no estar solo.

He leído comentarios críticos del film, en donde se señala la cuestión política. En la película aparece el gesto de varios venezolanos de raparse el cabello durante la convalecencia de Chávez, un gesto de acompañamiento en su dolor.
Era lo que estaba pasando en el país en ese momento. Sin pretender ser un documental, la película tiene eso de transitar por las calles, ver las noticias sobre lo que estaba pasando. Lo que hace es registrar un poco de lo que estaba pasando en el país. La película fue filmada en mayo del 2012 y estos hechos iban sucediendo. Todavía la película no ha sido estrenada en Venezuela y creo que la cortina política, o lo que se deja ver allí, tiene que ver con el contexto más que con una posición. Es lo que yo percibo.

Él quiere hacer lacio su cabello y la gente se rapa. Creo que la película construye una red de significados en torno a eso, pero no quiere decir que haya una metáfora directa.
Sí, y yo creo que en ese sentido es importante no guiar al espectador. Creo que es un valor muy importante de esta película, que yo percibo como espectadora, y es que no manipula. Ni desde el ámbito político, ni desde el partidista, ni homofóbico. Todos los temas que la gente pueda percibir no están manipulados. Sucede dentro de la historia. Y creo que es importante que el espectador lo reciba de una manera virginal.

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