Juan Pablo Russo
05/11/2013 14:38

Luego de su proyección en la sección Panorama del último BAFICI, este jueves a las 21 hs se estrena en el Centro Cultural de la Cooperación (Corrientes 1543 - CABA) Vidrios (2013), ópera prima de Federico Luis Tachella e Ignacio Bollini, protagonizada por casi dos decenas de jóvenes emergentes del teatro y el cine nacional independiente como Maria Canale, Nahuel Viale, Ignacio Rogers, Julián Tello, Walter Jakob, Alberto Rojas Apel y Ailín Salas, entre otros. "Dentro de cuarenta años nos van volver a preguntar cómo hicimos para juntar a este elenco", dicen los realizadores en diálogo con EscribiendoCine.

Vidrios

(2013)

¿Qué se plantearon a la hora de armar un film compuesto por una serie de cortos como lo es Vidrios?
Ignacio Bollini: Teníamos ganas de contar situaciones aisladas de gente hablando y se nos ocurrió el formato episódico. Por eso no nos gusta llamarlos cortos (risas) son diez historias que si bien no se cruzan, están íntimamente relacionadas. Cada una de ellas no existe sin las otras. Hay un clima constante que engloba a la película.

Federico Luis Tachella: Teníamos la intención de debatir sobre las relaciones que uno tiene con la gente más cercana que lo rodea. El tema se imponía multifacético, con diversas lecturas posibles y todas con el mismo potencial de validez, por eso descartamos abordarlo con una estructura narrativa lineal y unidireccional de entrada. Queríamos hacerle preguntas a esa idea, atacarla desde distintas perspectivas y abrir el juego para que el espectador pueda reconstruir a la película y a su propio punto de vista sobre este tema, con la misma libertad que nosotros.

Cada corto puede funcionar de manera individual pero en el conjunto de la película tienen una conexión entre sí ¿Cómo lo fueron trabajando?
Nacho
: Teníamos una idea muy clara de lo que queríamos contar, lo que nos permitió trabajar cada escena por separado pero siempre teniendo en cuenta el resto. Ese vínculo entre las escenas fue algo que trabajamos mucho con los actores: pensando en qué consistía el mundo de Vidrios.

Fede: Que se pueda palpar esa conexión era uno de los desafíos más grandes de los que teníamos consciencia de antemano, fue algo que charlamos entre nosotros y con Fernando, guionista. Por eso la intención fue definir con claridad el lugar que ocupaba cada escena en el recorrido y qué era lo que íbamos a salir a buscar en cada una al momento de rodarla.

A medida que fueron pasando experiencias, la idea se fue formulando de distintas maneras y muchas veces sorpresivas, incluso invirtiendo roles de personajes entre actores. Cada persona que venía de afuera y se encontraba con la propuesta, sumaba indefectiblemente una nueva forma de proyectarla, y en ese sentido enriquecía significativamente a la película. Desde un tono para darle vida a una línea de diálogo hasta una forma de iluminar un momento. En ese contexto, nuestro lugar estaba a mitad de camino entre el hippismo y la inquisición.

Fuimos armando un rompecabezas, buscando un ida y vuelta dentro de la película misma: una escena no es la misma después de ver la siguiente o de ver la siguiente de la siguiente, esa imagen se va actualizando constantemente. Por eso la pensamos en términos de una película y no como una serie de cortos: apuntamos a esa conclusión que se da únicamente a través de la acumulación.

¿Cuáles fueron las problemáticas en las que quisieron hacer hincapié fundamentalmente?
Fede: Pusimos en escena situaciones que conocemos mucho a través de la experiencia personal más directa: con amigos, con parejas, con hermanos, con hermanas. Son relaciones que en abstracto, se suelen pensar en sentido positivo, como un espacio en el cual uno puede ser lo que realmente es. Justamente eso es lo que queríamos cuestionar. Casi todo el tiempo nos sentimos visitados por el absurdo.

Nacho: El conflicto de la palabra y la tensión del silencio. Las relaciones interpersonales de los jóvenes desde nuestra mirada. De alguna manera, proponemos conflictos que están más allá de lo que se cuenta en la historia, y cómo la insistencia de los personajes por lograr un diálogo verdadero, sincero, desemboca en el absurdo. Hicimos mucho hincapié en el problema del absurdo, que cada uno entiende a su manera.

La película trabaja fundamentalmente un tema que es el contacto directo en las relaciones humanas Hoy en día se hace mucho énfasis en que hay menos contacto real y más virtual, ¿en un mundo así ven que Vidrios también podría ser posible?
Nacho
: Totalmente. A veces cuesta mucho decir la verdad. Los personajes de Vidrios nunca pueden decir lo que realmente sienten, y los conflictos siempre están por fuera de las situaciones que mostramos. Eso hace que las relaciones se vuelvan totalmente artificiales. Es todo un artificio.

Fede: Esa condición de la comunicación aparece por fuera del medio o canal que la transmita. Es independiente. Yo puedo mentirte cara a cara, por mail, por skype o por mensaje de texto. Por whatsapp no porque no tengo (risas), pero también podría si tuviera. También puedo ensayar sinceridad, pero es difícil saberlo y no es el objetivo descifrarlo.

Incluso, pensándolo rápido, la mediatización profundiza esa indeterminación: ¿cuántas veces nos encontramos escribiendo, borrando y reescribiendo un mensaje? “Estoy de acuerdo y todo bien, pero si respondo <> va a pensar que me enojé así que mejor le mando un parlamento buena onda.” ¿Cuánto nos enloquece “ver que el otro vio el mensaje y no lo respondió”? Las especulaciones tienen un terreno fértil para crecer y reproducirse en la comunicación virtual, porque nos da más tiempo para elucubrar. Para [#Pelicula,4748], elegimos situaciones cara a cara porque creemos que ese tipo de comunicación es atemporal y puede dar cuenta del tema en cuestión de mejor manera, es acción y reacción, no hay tiempo: hay palabra o hay silencio.

¿Los dirigieron en conjunto a todos o se dividieron el trabajo?
Nacho: ¡Todo en conjunto!

Fede: Somos comunistas del cine. Hubo un momento en que dábamos la acción una vez cada uno (Risas).

Tienen un elenco de casi todos los jóvenes emergentes del cine independiente y el teatro off porteño. ¿Cómo fue que pudieron tenerlos a todos y cómo fue trabajar con cada uno de ellos?
Fede: Fue una suerte increíble. A muchos los habíamos visto en teatro, a otros en cine. Antes de empezar conocíamos personalmente a pocos de ellos y que se hayan ido entusiasmando con la idea y el proyecto, habla bien de muchas cosas.

Nos gustan muchísimo los actores que actúan en la película, realmente. Ninguna otra opción podría haber sido mejor, de hecho si hubiéramos tenido muchos millones de dólares para hacerla, también los hubiéramos llamado a ellos. Es una generación generosa de actores, son gente muy despierta, con procesos creativos desestructurados, enérgicos y precisos. Aprendimos y disfrutamos mucho con ellos. Creo que dentro de cuarenta años nos van volver a preguntar cómo hicimos para juntar a este elenco.

Nacho: Llamamos a los actores que nos gustaban y se fueron copando con el proyecto. Para nosotros fue una gran experiencia laburar con ellos, y también un aprendizaje. Aprendimos mucho viéndolos y logramos trabajar en profundidad cada una de los distintos momentos de la película. En los ensayos se dieron debates que enriquecieron a la idea original. Con la espontaneidad de los actores la película se volvió real y por eso estamos tan contentos. Hoy la peli se está viendo por el elenco.

La película está realizada de manera independiente, ¿cómo se financia este tipo de proyectos?
Nacho: Es fundamental un diseño de producción acorde a las realidades. Nosotros nos organizamos muy bien y pudimos financiarla. También nos ayudó el formato episódico, porque llegábamos bien armados a cada rodaje. En la finalización del proceso recibimos un gran apoyo de Sinsistema, donde realizamos la postproducción de imagen. Ese apoyo fue importante para poder terminar la película en calidad cine. Y durante la filmación teníamos todo el apoyo del equipo técnico y los actores. Cuando está ese apoyo también es más fácil, porque todos apuntan para el mismo lado y se consiguen cosas para poder filmar como corresponde.

¿Tienen nuevos proyectos?
Nacho: Estamos en eso. Queremos seguir filmando, pero sin presionarnos. Estamos pensando nuevos universos junto a Fernando, queremos descubrir qué le sigue a [
#Pelicula,4748] y para eso necesitamos tiempo.

Fede: Estamos pensando con calma cuál es el próximo paso, producir una película de este tipo te deja knock-out. Pero tenemos muchos proyectos en el tintero y ya nos estuvimos reuniendo para empezar el proceso de descarte. No sé cuánto tiempo vamos a poder sostener esta calma, así que seguramente pronto vamos a estar rodando de nuevo.

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