Juan Pablo Russo
27/10/2013 18:57

Diez años después de Hoteles (2003) Aldo Paparella regresa al cine fantástico con Olvidame (2013), una historia de amor entre el lider de una secta espiritista y una prostituta interpretados por Gonzalo Valenzuela y Antonella Costa. "Hay una nueva concepción del cine fantástico que tiene mucho de surreal y también algo de terror", dice el autor en diálogo con EscribiendoCine.

Olvidame

(2013)

La película tiene un gran trabajo visual. ¿Cómo llegaron a tener una imagen tan estilizada?
Tuvimos mucho trabajo en la previa, durante y después de la filmación. El trabajo de la imagen fue muy cuidado. Para llegar a tener esa imagen hay que tener muchas cosas previas resueltas. Locaciones, todo el tema del arte y el vestuario lo tenés que prever, sino todo lo que dejás librado a la improvisación después son huecos. Es una película que tuvo una preproducción muy larga. Muy superior a las películas habituales.

¿Desde qué lugar empezás a gestar la película?
Una película puede empezar a gestarse desde dos lados: desde la trama o desde los personajes. A mí en este caso me surgieron primero los personajes y en función de esos personajes se fue armando después la trama. Me llevó mucho tiempo elaborar el guión, me llevó casi dos años de trabajo hasta que se llegó a una instancia que a mí me parecía que estaba bien.

El guión está realizado en conjunto. ¿Lo trabajaron juntos desde la idea central?
Cuando yo tenía la historia entraron recién los otros dos guionistas, con los cuales trabajé por separado. El proceso fue primero una sinopsis, después un tratamiento donde estaba toda la historia pero sin diálogos. A partir de ahí empecé a escribir el guión, ahí se los pasaba a ellos y ellos me hacían la devolución en reuniones por separado. Era interesante porque a veces las opiniones coincidían pero a otras divergían. Me parece que así fue mejor que trabajar los tres juntos, además ellos no se conocían entre sí. Nunca durante el periodo de escritura se hablaron ni se mandaron mails porque no se conocían entre sí.

La historia se centra en el espiritismo. ¿Es pura ficción o hubo una investigación sobre el tema?
La historia en sí es una ficción pura. La historia es la relación que se fue dando entre esos personajes. Yo la defino como una historia de amor en un mundo tóxico. Ese mundo que habitan es tóxico, está enrarecido.

¿Tuviste relación con gente que practica espiritismo?
Fui a varias secciones de espiritismo, algo que fue muy divertido porque es un ámbito muy particular. Tomé cosas muy literales de esas secciones que presencié. Hay referencias directas a cosas que yo vi. Es un mundo muy raro porque la gente está totalmente convencida.

¿Pudiste entrar a ese ámbito sin ninguna dificultad?
Sí, yo les dije que iba hacer una película y que quería ver cómo era el funcionamiento del grupo y en ese sentido fueron muy abiertos. Primero tuve una reunión en una casa particular con cinco personas y ahí es como que me tomaron examen, me aprobaron y después ya me llevaron a las secciones. Inclusive querían que yo materializara algo (risas).

Me da la sensación de que la película sigue una línea que empezaste con Hoteles.
Eso para mí está bueno porque empieza a definirse una vos propia. En Hoteles hay objetos que van pasando de un episodio a otro y ahora hay objetos que pasaron de Hoteles a Olvidame. Me parece una curiosidad porque la idea es que también vayan pasando a la próxima película y que se arme como un entramado de objetos que salten de una historia a otra.

¿Y por qué demoraste tanto tiempo en hacer una nueva película?
Me costó mucho porque está película es mucho más grande. Es una película con muchas locaciones, muchos actores, mucha logística. Después de Hoteles hubo un periodo en el que yo tuve que asimilar lo que había pasado como experiencia estética para poder después tener esa continuidad desde la voz. No quise filmar pronto sino elegir un proyecto donde me sentía totalmente representado. Fue una decisión totalmente mía.

¿Vos sos consciente de que Olvidame no es una película fácil y que va a dividir aguas?
Creo que toda película tiene que buscar su público y yo estoy seguro es que hay un público para una película como Olvidame. Lo que no sé es si ese público va a llegar a enterarse de que esta película existe. Es algo que viví con Hoteles, yo soy consciente que es una película muy radical pero hay un público al que le puede interesar el cine fantástico como David Lynch o David Cronenberg.

Hablando de David Lynch o David Cronenberg. ¿Los tomás como referentes en tu obra?
Es el cine que a uno le gusta y se filtra. Aunque siempre prefiero hablar de películas y no de directores en general porque por ahí no me interesa toda la obra pero si hay películas de David Lynch que interesan, de David Cronenberg, Wim Wenders

¿Dentro de que género encuadrarías vos a Olvidame?
Se encuadra dentro de la que para mí es el nuevo cine fantástico que es el que hacen David Lynch y David Cronenberg. Hay una nueva concepción del cine fantástico que tiene mucho de surreal y también algo de terror. Creo que es un nuevo género que toma cosas de otros géneros como el melodrama, el terror, el policial, el thriller… Creo que la película es como un gran paraguas que es el cine fantástico, pero debajo de esa definición la película va tocando distintos géneros y se hace una mezcla. Ahora si vos preguntás que es todo eso junto. Para mí es cine fantástico.

¿Ves un cambio en el cine de género argentino?
Sí y me gusta mucho. Yo creo que nosotros tenemos que recuperar los espectadores y con el cine de género vamos a recuperar muchos espectadores. Los espectadores están volviendo a confiar en el cine argentino. En la medida que el espectador vaya a ver una película argentina y sienta que no lo defraudó va a empezar a confiar en productos que vayan un poquito más allá del cine de género.

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