Ximena Brennan
10/09/2013 13:34

Ganadodora de premios en el último BAFICI y los festivales de Cuenca y Lima, se estrena finalmente P3ND3JO5 (2013), última obra del ultra independiente Raúl Perrone. Encuadrada como una ópera cumbia y filmada en blanco y negro con la utilización de intertítulos, el film, de 157 minutos de duración, trabaja los conflictos adolescentes desde una perspectiva diferente. "Me permito el azar pero tengo absolutamente el control de lo que quiero contar y cómo lo quiero contar", dice el director en diálogo con EscribiendoCine.

P3ND3JO5

(2013)

¿Cómo te interesaste nuevamente en retratar los hábitos de un grupo de adolescentes?
No es la primera película que hago sobre adolescentes, hice muchas; ya desde Labios de churrasco en el ’92. Siempre vuelvo, cada tanto vuelvo. Y esta vez lo hice de una manera casi inusual para mí en una película de dos horas y media. Considero que las películas no deben durar más de 75 u 80 minutos, pero no había otra forma de contarla si no era así. Y después también otra gran desafío para mí era tratar de prescindir de la palabra, cosa que en mis películas fue una de las cosas más fuertes por cómo me manejo con autores y porque fue una cosa muy creíble y muy fluida. Fueron varios factores para hacer una película absolutamente de riesgo. Es de ir a las fuentes pero creo que es sumamente moderna; y poniendo toda la carne en el asador sin importarme demasiado qué iba a pasar con ella. Estoy totalmente sorprendido de lo que pasó con P3ND3JO5.

Recurrís a los intertítulos a la hora de los diálogos, y me recordó bastante al cine mudo
En un primer momento veía a esta película casi sin carteles y la entendía. Mientras la hacía la iba viendo, ese es mi método de laburo. Pero había cosas muy puntuales, como por ejemplo el embarazo de la piba, la otra chica que se quiere matar; entonces me parecía que eso tenía que estar. Pero me parece que si yo no hubiera puesto intertítulos me da la impresión de que se entiende igual. Pero creo que los subtítulos la potencian a pesar de no ser tantos, pero no quería hacer intertítulos a la manera del cine mudo, es un lenguaje absolutamente moderno; aparece Facebook, etc. O sea que es contradictoria en muchos sentidos, porque es como un homenaje al cine mudo pero es en digital, ¿no?. Son como un montón de guiños, pero cada tanto vuelvo. En Labios de churrasco, mi primera película, ya usaba el iris como lo hacía el viejo cine mudo, Griffith y demás. Y en cuanto al blanco y negro, hice como diez películas así. Fui como ampliando cosas y llegando a concretar mi universo de esa manera.

Sin desmerecer tu trabajo, al ver a los actores de la película parecían como sacados de la misma calle, como que se ve todo muy natural
Yo laburé pocas veces con actores; para mí esto es moneda corriente. Jamás pondría la cámara y me basaría en eso. Todo lo que pasa en la película casi lo dirigí hablando, porque sabía que no iba a haber diálogos. Pero está absolutamente pensado todo, dónde y cómo tienen que mirar, cuál es la intención. Es una película básicamente de miradas deseosas. Creo que lo que más recuerda la gente que me escribe es la mirada de esos pibes. Y eso me parece que es muy fuerte en una película, pero todo eso tiene una intención, no es que yo lo pongo ahí y digo “bueno, ahora mirá para allá”. Es entender hacia dónde estaban mirando y que le pongan intención a eso que miraban. Inclusive hasta en las caminatas, cómo deberían hacerlo y la intención de eso. Fue absolutamente todo muy pensado. Yo laburo de una manera en la que improviso mucho, me permito el azar pero tengo absolutamente el control de lo que quiero contar y cómo lo quiero contar.

¿Por qué los número en el título?
También tiene que ver con un nuevo lenguaje, ¿no?. Hay como un código con eso y me gustó mucho. Se usan mucho los números en la manera de escribir. Esto cuesta igual, la gente no sabe si decir PE o P3. Después de dan cuenta de que dice “Pendejos”. Pero ahora todos están más acostumbrados y están escribiendo así.

En cuanto a la banda sonora, recurrís a una variación que va desde una cumbia hasta lo tecno o eléctro. Contame cómo fue esa elección y decisión para cada momento de la película
Eso lo hago absolutamente yo. Lo edito, hago el diseño de sonido e imagen yo. Cuando al principio iba montando la película lo que ponía era ópera, que de hecho quedó finalmente. Después cuando una chica amiga mía me pasó un MP3 con otra música, me gustó mucho porque sabía que estaba escuchando una cumbia que era distinta, de DJ Negro y DJ Negro Dub. Ella me dijo a su vez que me querían conocer y bueno… nos juntamos, les conté un poco de la película. Nunca vieron nada ellos, la vieron recién el día del estreno. Y yo les iba contando y ellos me iban mandando MP3 por Facebook y los iba guiando, “por acá si, por acá no, esta si, esta no”. Y después le encontré el ritmo a la película. Como está dividida en tres actos y una coda, en cada uno hay como una repetición. Es todo un gran loop, no sólo de imagen sino también de sonido. Tampoco el sonido es únicamente la música. La musicalidad también está dada en los trenes, en el skate… Tampoco se puede hablar de una película muda porque también uso sonido; hay sonidos reales. Cuando el pibe abre la puerta, camina hablando, etc. Es todo una gran mezcla de cosas que tenía muchas ganas de hacer y las hice. Las dos óperas fueron remixadas y quedó una cosa muy interesante. Esa fusión entre cumbia electrónica y ópera que pueden convivir perfectamente bien.

¿Por qué la decisión de dividir la película en actos?
Porque era la única manera en la que lo quería contar y que fuera un formato de ópera. Sino era una película de dos horas y media nada más, y me parece que los actos tenían que ver con las historias y no quería hacer la típica que hacen todos; una película coral en la que se entran a mezclar las historias. Cada una tiene su tiempo y también de alguna manera hago algunos juegos de mezclas. En el primer acto presento los personajes del segundo, meto al pibe del primero también en el segundo y en el tercero. Y después hay una serie de homenajes a algunas películas. Hice todo lo que tenía ganas de hacer.

Se nota un gran trabajo de imagen, color, sonido y gran variedad de planos. ¿Se puede decir que es tu película mas ambiciosa?
Desde el punto de vista de la duración y ese tipo de cosas sí. Pero después no sé tampoco si es una película ambiciosa. Me llevo mal con las etiquetas; con eso del nuevo cine argentino o el independiente. Son etiquetas y no tengo mucho que ver con eso. Eso lo dejo para ustedes.

¿Cuánto tiempo te llevo rodarla?
Yo trabajo una sola vez a la semana, dos o tres horas. Ponele que filmé unos doce días y no corridos. El trabajo está en la edición. A medida que voy filmando voy editando. La veo en grande, corrijo ciertas cosas, veo si la película garpa en su historia y si se deja ver, ese tipo de cosas, es como un método. Pero después cuando me pongo a editar y laburo en la banda de sonido, la película me llevó ocho o nueve meses. Para mí las películas tienen tres etapas: cuando la pensás, cuando la filmás y cuando la editás. Yo filmo muy rápido, no repito tomas a menos que pase algo, y se claramente qué es lo que voy a filmar. No me gusta hacerle perder tiempo a la gente que pone lo mejor de ella y sobretodo cuando no hay guita y se hace a pulmón. Entonces hay que respetar mucho el tiempo del otro y sobretodo el tiempo de uno también, no?

¿Qué proyectos a futuro tenés?
Estoy con dos películas, pero prefiero hablar de P3ND3JO5 ahora.

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