Juan Pablo Russo
02/06/2013 16:11

Todos los jueves de junio a las 19.30 hs podrá verse en el Centro Cultural de la Cooperación (Corrientes 1543 - CABA) El jardín secreto / documental sobre la poeta Diana Bellessi, film dirigido por Diego Panich, Claudia Prado y Cristián Costantini que se centra en la vida cotidiana y literaria de la poetisa que publicó doce libros, además de varias antologías, libros de ensayo y traducciones.

El jardín secreto / documental sobre la poeta Diana Bellessi

(2012)

¿Cuál fue la matriz que dio origen a El jardín secreto / documental sobre la poeta Diana Bellessi?
El jardín secreto / documental sobre la poeta Diana Bellessi surgió del interés en acercarnos a la obra y el pensamiento de una poeta a través de los elementos más sencillos pero, a la vez, los que nos resultaban más elocuentes: su voz, las personas y lugares de su vida cotidiana, los poemas. Ya habíamos hecho un documental anterior que reunía estos elementos, era sobre el poeta sanjuanino Jorge Leónidas Escudero, y el resultado nos animó a seguir.

¿Cómo surge el contacto con Diana Bellessi?
A Diana Bellessi la conocíamos hace mucho tiempo, teníamos con ella una relación de alumnos, de amigos. Somos tres directores así que en cada caso esto era diferente. Conocíamos su obra y la habíamos escuchado leer muchas veces. También las otras personas que trabajaron en el documental conocían mucho la poesía y el pensamiento de Diana. Una vez tomada la decisión de hacerlo, fue sencillo que se reuniera un grupo de gente dispuesta a participar en un documental sobre ella.

¿Cuál fue la reacción de ella cuando le propusieron filmar una película sobre su vida?
Diana mostró buena predisposición desde el principio. Ella había visto el documental anterior y le había gustado, tal vez por eso le pareció bien hacerlo. Fue muy generosa con su tiempo y al permitirnos filmar en los lugares que habitualmente solo comparte con su gente cercana.

¿De qué manera fueron trabajando la historia? ¿Tenían un guión preestablecido o más bien se armó durante el montaje?
Habíamos pensado un guión, que después respetamos en lo esencial. El documental acompaña a Diana en el recorrido que hace cada fin de año, parte de Buenos Aires, la ciudad en la que vive, pasa las fiestas con su familia en el pueblo de Santa Fe donde nació y, finalmente, llega a una isla del delta del Paraná, en donde desde hace años pasa los veranos. Este recorrido también la lleva hacia la posibilidad de escribir, porque es en el delta en donde encuentra la tranquilidad necesaria para hacerlo. Sin embargo, si bien algunas escenas se parecen a lo que habíamos previsto, muchas otras fueron totalmente inesperadas. El guión se fue desarmando y volviendo a armar a media que filmábamos y editábamos.

¿Encontraron una faceta desconocida de Diana Bellessi a medida que avanzaban en la construcción del film?
Si bien conocíamos a Diana desde hacía varios años, las cosas de su pasado solo las sabíamos por algunas menciones, algunas anécdotas. Eso es muy distinto a verla charlar con un amigo de la infancia o con esos otros con los que compartió los primeros años en el delta, durante la dictadura. Era nuevo escuchar a esa gente hablar del pasado común. O ver a su hermana señalar las mimas plantas del jardín de Zavalla acerca de las que Diana escribió y contar una versión diferente de anécdotas familiares que ya conocíamos por los poemas. Las cosas que muestra la película son nuevas por la manera en que aparecen, no tanto por su temática. Si algo se revela, es en los detalles de cada escena.

¿A partir de esta película mucha gente va a poder descubrir o redescubrir a Diana Bellessi?
Diana Bellessi es una escritora muy conocida. Aun así los poetas suelen tener una cantidad reducida de lectores que va creciendo de a poco, por la recomendación personal, con cada lectura en público, con la publicación de una nueva antología. Ojalá este documental también colabore con esa difusión. Nos parece, igualmente, que es un documental que van a disfrutar quienes de una o de otra forma disfrutan de la poesía, ya sea en el cine o en la literatura.

¿El cine y poesía pueden dialogar entre sí pese a las distancias y divisiones?
El cine y la literatura trabajan con distintas herramientas y tienen su propio lenguaje, por supuesto. Pero tal vez hay menos distancia entre la poesía y cierto tipo de documentales, incluso ciertas películas de ficción, que entre unos y otros géneros cinematográficos. O entre unos y otros géneros literarios. Como espectadores, sabemos que el cine puede hablar sobre poesía y, por otro lado, también puede ser poético.

¿Cómo lograron establecer puntos de contactos sin traicionar a ninguno?
Es posible que esa traición ya se haya hecho muchas veces, con buenos resultados. Nosotros no nos planteamos la posibilidad de estar traicionado uno u otro lenguaje, pero eso probablemente se debe a que nos gustan muchas películas que no tienen un género claro, y también nos gustan muchos textos que no sería fácil encasillar dentro de la narrativa, la poesía o el periodismo. En este caso tal vez lo más importante fue no trabajar exclusivamente con las palabras, sino con lo que sucede entre el sonido, las imágenes y las palabras. A la vez tomamos muchos elementos muy propios de la poesía (la importancia de la voz, la forma en que se relacionan algunas imágenes entre sí o con lo que se dice). Este documental no progresa como lo hace una narración tradicional, pero nos parece que eso también es algo propio de muchas películas. En este sentido algo que sí nos preocupó es qué pasa en la duración, cómo se sostiene la atención en un largometraje. Nos parece que eso es diferente a lo que sucede en un corto y, por supuesto, en un poema.

¿Cómo fue la división de roles y porque la decisión de hacerlo entre tres?
Lo dirigimos entre tres personas porque los conocimientos que cada cual aportaba eran distintos. Ya habíamos hecho el documental anterior codirigiendo entre varios y había sido una buena experiencia. Además de dirigir, cada uno realizó otras tareas, y ahí se nota cuáles son los conocimientos particulares que aportábamos a la dirección. Diego Panich también fue el editor e hizo cámara en algunas ocasiones. Cristián Costantini y Claudia Prado, además de dirigir, se ocuparon del guión y de la producción.

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