Ezequiel Obregón
29/11/2012 12:32

Daniele Incalcaterra co-dirigió este documental junto a su mujer, Fausta Quattrini. El impenetrable (2012) aborda la recuperación de las tierras que heredó de su padre, ardua tarea que culminó con la creación de una reserva. Este trabajo fue presentado con éxito en el reciente 27 Festival Internacional de Cine de Mar del Plata,, en donde Incalcaterra dialogó con EscribiendoCine.

El impenetrable

(2012)
8.0

Días antes de ganar el Premio del público, Incalcaterra se mostraba más que satisfecho con la recepción del film. Los comentarios (en la sala, y en la prensa escrita) eran positivos. En medio de ese clima ameno pudimos dialogar con él, quien nos transmitió cómo se sintió luego de exhibir su material: “La recepción fue muy buena. Excepto en la primera función de la mañana, en las dos restantes la sala estaba casi completa. Lo interesante es que se armó una linda discusión, el público vino con mucho entusiasmo. Preguntaron también qué se puede hacer para que exista Arcadia, la reserva.

Por lo general, los festivales no suelen incluir muchos documentales en sus competencias.
Es cierto que en los festivales de clase A es raro tener un documental en competencia. Al mismo tiempo, yo diría que en la mayoría de los festivales modernos como Locarno o Rotterdam es usual que se mezclen los géneros; documental y ficción. Esa cosa de encerrar a los documentales es un error para mí, porque si vamos a la historia del cine un género alimentó al otro. El documental inspiró a las estructuras ficcionales y las ficciones usaron muchas veces estructuras transportadas desde la ficción. Sabemos cómo es una película de ficción, cómo es un documental. Pero en el resultado, cuando una película documental cuenta una historia cuenta sentimientos. Y el público puede, tranquilamente, participar de esa historia.

¿En qué momento tomó conciencia de que su historia personal podía ser materia para el cine?
Esas tierras estuvieron siempre a nombre mío y a nombre de mi hermano desde el momento en el que mi padre las compró. Pero yo me comencé a preocupar de ellas tras la muerte de mi padre en 1994. Durante los viajes que hice luego de que murió, para pagar impuestos o para ver qué estaba pasando, nunca pude llegar a la tierra. Al comienzo, porque era impenetrable. La selva no nos permitía llegar. Cuando empezamos a trabajar con la película no fue la selva la que no nos permitió ingresar, sino las propiedades privadas. Cuando con Fausta hicimos La Nación Mapuche (2007) entendimos la problemática en torno a la recuperación de tierras de la Patagonia. En ese momento, ella me dijo: “Nunca vas a ser estanciero ni vas a trabajar esas tierras, ni tampoco te veo venderlas. ¿Por qué no se las devolvés a su pueblo originario?” Al mismo tiempo, lo que nos interesaba profundamente era hablar de un Far West. Una nueva conquista que se está haciendo en el Chaco, de forma muy violenta y veloz. Los medios de hoy en día no son los del Far West, son mucho más violentos.

Creo que aparece algo muy vinculado a lo épico en este documental. ¿Había un guión más o menos estructurado antes de ir al Paraguay?
La devolución de la tierra era una parte, la otra parte se trataba de hablar de la conquista, la “civilización”. En el mismo momento en el que nos dimos cuenta de la dificultad de llegar a la tierra, supimos que yo tenía que pasar en frente a la cámara y transformarme en un personaje. El propietario, el extranjero que vuelve para ver qué pasa. Eso es típico del Far West. Quiere hacer justicia, devolverles las tierras a los pueblos originarios, pero al mismo tiempo la realidad que encuentra no le permite hacer ese gesto. Todo lo que viste es filmado al mismo tiempo que los acontecimientos. Ningún plano fue repetido. Ser propietario me permitió encontrarme con mi vecino, Favero, que es el hombre más rico del país. Y hasta llegar a conocer al ex presidente Lugo para convencerlo de que haga un decreto para crear una reserva.

Al igual que en La nación mapuce, ¿tienen pensado poner más información en el DVD del film?
Sí, tenemos pensado poner más información de Arcadia y algunas secuencias que fueron sacadas.

¿Cuál es la realidad de estos territorios, hoy en día?
Un desastre, con el cambio de presidente. La situación en Paraguay es muy grave. El actual gobierno firmó la aprobación de nuevas semillas que impuso Monsanto. Hasta tratan de sacar las semillas que los campesinos tienen de su propio semillero. Las semillas de Monsanto son transgénicas, las probaron en India e hicieron un desastre. El gobierno dijo que el Chaco va a ser el desarrollo del país. O sea que está permitiendo mucho más la deforestación. Y las petroleras obtuvieron la entrada y explotación de hidrocarburos en esa misma zona. Los guaraníes ya han protestaron. Hay una situación muy grave y hay riesgo de que un nuevo decreto haga que la reserva deje de existir.

Me resultó muy fuerte cierta mención que usted hace al comienzo, en donde vincula a su padre con el sentimiento de odio.
Más que odio, alejamiento. Cuando mi padre compró esa tierra consideré que, por lo que había detrás de esa compra, era equivocada. Y yo me alejé de él. Para mí se trata de contar una historia personal, pero a la vez darle una clave de lectura de lo que acontece el Chaco. Que, a su vez, ocurre en muchas partes del planeta.

Comentarios