Ezequiel Obregón
24/09/2012 16:26

La realizadora argentina radicada en Alemania Jeanine Meerapfel estrena su nueva película en los cines nacionales el próximo 4 de octubre. El amigo alemán (2012), protagonizada por Celeste Cid, narra la historia de un amor con un denso trasfondo político. En exclusiva charló con EscribiendoCine.

El amigo alemán

(2012)

Una niña judía y su amigo. Un relato amoroso y la Historia que, impiadosa, los separa. Esas son las coordenadas de El amigo alemán, film en donde lo político se funde con lo sentimental. Celeste Cid y el actor alemán Max Riemelt les dan vida a Zulamit y Friedrich, personajes que testimonian una historia en donde el totalitarismo es central.

¿Cómo se fue gestando El amigo alemán?
Hace tres años más o menos comienza la gestación de la película. Yo tenía la idea de contar una historia de amor que comienza en la Argentina, el país en donde yo nací. Me interesaba contar la historia de dos seres que vienen de dos ambientes muy distintos, y que justamente por eso van a tener que pasar muchos años hasta que se vuelvan a encontrar. Comencé a escribir el guión y luego comenzamos con la búsqueda de los medios. Y yo sabía que el film iba a ser una coproducción con Argentina, porque en su 70 % sucedía aquí. Vine a Buenos Aires, encontré co-productor y empezamos a planificar cómo íbamos a hacer todo esto. Fue un paso detrás de otro.

¿Y en cuanto al casting? Hay muchos actores argentinos que componen a alemanes.
Lo más importante es que yo tenía un excelente director de casting, Walter Rippel, que me ayudó a encontrar los personajes necesarios. Yo ya sabía quién iba a ser el protagonista masculino. Escribí para él. Pero no tenía la protagonista argentina, hasta que un co-productor y mi director de casting me dijeron “qué te parece Celeste Cid. Yo no la conocía, entonces me mandaron videos, películas y series, y me pareció muy notable lo que hacía. Nos conocimos por Skype. Nos encontramos en Argentina y me di cuenta de que esta selección había sido una gran idea. Fue fantástico trabajar con ella.

Ella tuvo un período de recuperación, a causa de su adicción a las drogas. Ha estado en la mira del periodismo. Su personaje, en cambio, tiene un control muy grande sobre sí mismo. ¿Cómo fue la experiencia de trabajar con ella?
Es increíblemente maleable, y lo más fantástico de ella es que en todo lo que hace pone una sustancia humana muy profunda. Y eso no es obvio. Hay muchos actores actúan el papel, aquí hay algo más profundo. Lo ves en la pantalla: Celeste lleva el alma. Y tiene una profunda ternura que transmite. Fue muy fácil trabajar con ella. Necesitaba poca dirección, te diría. Necesitaba mirarla, hablar antes sobre el papel. Ella me hacía preguntas y hablamos muchas cosas personales.

¿Cuál cree que es el tema de su película?
Es una película sobre la necesidad de la tolerancia. Y de ir más allá de las diferencias, tanto raciales como económicas y políticas.

Y su interés por abordar gobiernos y regímenes totalitarios, ¿de dónde cree que surge?
Lo que pasa es que pertenezco a una generación que lleva en los huesos las historias de los padres. La historia de la II Guerra Mundial y las demás historias que surgen a partir de ello. Por otro lado, yo viví tanto el Mayo del ’68 en Alemania como los ecos, desde lejos, de la dictadura militar argentina. Yo hice una película, La amiga (1989), que es la historia de las Madres de Plaza de Mayo. Son temas que me tocan muy de cerca, considero que cuando uno tiene la voz para contar cosas tiene que contar lo que más le importa. Y a mí lo que más me importa es que terminemos de odiarnos, y seamos amigos los seres humanos. El odio no sirve es nada, es muerte. Y el amor es vida. Eso me importa y es lo que quiero contar.

“Con los personajes principales hubo ensayos previos, pero también con algunos personajes como el de Noemí Frenkel o Carlos Kaspar. A mí me gusta que leamos juntos el guión, no es tanto un ensayo como aclarar qué es lo que está pasando. Y cuál es la necesidad del personaje. También se trabaja mucho en el set, por supuesto. A través de la lectura te das cuenta de dónde están los problemas, se va dando en una charla”, comenta la realizadora sobre el proceso de elaboración del personaje. Y, antes de terminar el encuentro, reflexiona sobre el valor inédito de El amigo alemán: “Es una historia que no se contó. Se contaron muchas historias sobre nazis, sobre la II Guerra Mundial. Esta historia, la de los que emigraron a la Argentina, no se contó.”

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