Galia Bogolasky
31/08/2012 17:06

En Ulises Morales (2012), el realizador Victor Cubillos, ganador del Premio de Público en el SANFIC, cuenta la historia de un hombre que cree que es un reformador social y el último ciudadano ejemplar en Santiago. El personaje interpretado por Victor Montero persigue a personas que han cometido algún “delito moral” o alguna injustica social y los amenaza en la calle exigiendo dinero como compensación por sus “daños”. Todo esto en el contexto de los movimientos sociales que han remecido a Chile.

Ulises Morales

(2012)

¿Cómo comenzó esta historia y por qué se te ocurrió contarla?
Yo me fui de Chile el año 2002 un poco enrabiado, un poco cansado. Notaba varios cambios de los años 90 que empezaban a molestarme, como ese entusiasmo falso donde los jóvenes teníamos más importancia, con el emergente Canal 2, la radio Rock and Pop, etc… Yo  estudiaba Periodismo, estaba ahí metido y me la creía. Después me empecé a dar cuenta que no, que era cosa del mercado y en la universidad no nos dejaban hacer centro de alumnos. Y como había estado en el Colegio Alemán y siempre había querido irme a  Alemania. Entonces me fui a estudiar Film Studies, que es teoría del cine, estética, historia. Viví  5 años en Berlín, del 2002 al 2007 y el 2004, justamente con mis nuevos amigos de la universidad fui a ver “Muxmäuschestill“,  esta película alemana que era un hit de taquilla. Vi la película y como el tema para mi estaba tan acorde con lo que yo sentía de Chile en esa época, dije, esto también podría hacerse a Latinoamérica. Desde el 2004 yo empecé a cranear esta idea.

¿Cuál es la experiencia que han tenido con este proyecto? ¿Por qué lo basaste en la historia de otro país, en este caso de Alemania  para hacer una versión chilena?
Es que me quedó dando vueltas la idea de hacer una versión de ella. Es una película muy indie, que en Alemania revolucionó la taquilla y que fue muy bien criticada. Tres años después, cuando volví a Chile, hice un tráiler sin pedirle permiso a los alemanes. En Chile hablé con Montero y con mi primo que no es actor, pero podía ser un buen coprotagonista. Hice además un pequeño casting para el rol de la chica y al final me decidí por Daniela Castillo, que estudiaba teatro en la Universidad de Chile. Hicimos un tráiler para ir a donde los alemanes y pedirles permiso para hacer un remake. La adaptación nuestra es bastante parecida a la Alemana, porque justamente queríamos y proponíamos que las culturas en un mundo globalizado comienzan a asemejarse. Entovces esta crisis valórica, que es lo que pasa en la película alemana, es parecido a lo que pasa en la película chilena. Es el primer remake latinoamericano de una película Europea o alemana al menos, y eso me pareció un ejercicio interesante para diversificar la producción y no siempre estar amarrado a la concepción del autor, el autor, el autor. Simplemente era una idea que me alucinaba y la hice. Con el tráiler listo fui a Berlín y les dije: La película se va a ver así, con estos actores. Ellos dijeron OK y ahí conocí a Jan, el guionista y actor de la original. Conseguí los derechos y ahora soy casi mejor amigo del actor de la original. Como yo vivo ahora de nuevo en Berlín nos hicimos amigos y ahora estamos trabajando juntos en un proyecto, así que mejor imposible. Eso fue en febrero del 2010 y al volver yo me puse a trabajar en la adaptación con Renato Bernasconi  y en noviembre estábamos filmando. La pre fue como 2 ó 3 semanas y teníamos primero 5 días de rodaje acá después 4 días más, después en diciembre, cuando la cámara estaba libre, porque esta película se filmó a la par con Bonsái, con la misma cámara y filmamos paralelamente.

¿Hay algo que cambiaste especialmente entre la película original y esta?
Mi respuesta es rotunda y no. Se adapta el código por supuesto pero muchas de las escenas son parecidas y principalmente por eso, por una declaración queríamos que la películas se pareciera mucho a la alemana porque no yo quería representar a la Latinoamérica que ellos siempre esperan que sea representada. Eso me pateaba mucho, como evocarlo más al tema de la pobreza o de la corrupción etc. Yo que creo que sí, la película guarda estrecha relación, es decir la alemana tiene una estrecha relación con el pasado reciente de los alemanes, de la Segunda Guerra Mundial. A la película no le fue bien fuera de Alemania, porque en Europa se cagaron de miedo. Pensaron: ¡wow! ¡Aquí vienen los alemanes de nuevo! No les fue muy bien afuera y nosotros lo que hicimos fue enfocarla más al tema social. Profundizamos más en lo social y en la  desigualdad,

¿Cuál es el género que definirías esta película?

En la película original se trabajó mucho la sátira. La sátira y los sub contenidos de la sátira que son la parodia, el sarcasmo y la ironía. La sátira contiene en si una esencia de crítica social, con una sensación moralista. Es la visión del autor de manera muy ambigua. Por eso me gusta mucho esta película porque el protagonista es muy contradictorio. El tipo pide dinero a los infractores por hacer tal o cual cosa en la cual el espectador puede o no estar de acuerdo, pero a la vez les pide dinero, pero no para comprarse un Porsche. El tipo lo hace por una causa buena, lo hace para crecer. Ahí está esa contradicción a la cual estamos sometidos en este mundo moderno. Me encanta este tema. Hace como diez años estoy trabajando este tema de la contradicción. Siento como tal, el concepto contradicción como definición de la RAE ya no se aplica ya, porque estamos todos sometidos a contradicciones en el día a día.

¿Cuánto tiempo se demoraron en todo el proceso?
Si cuentas desde que empezamos a filmar en noviembre del 2010, nos hemos demorado menos de dos años y para ser independientes, eso nos enorgullece mucho. Lo bueno es que no tenemos que rendirle cuentas a nadie. La hicimos con poco dinero, ese fue nuestro canje, pero por lo mismo no la pudimos terminar antes y fue mucho trabajo también.

Ahora, ¿Qué viene? ¿Vas a seguir trabajando en esta película para lograr conseguir fondos, distribución, venta?
Si, full. Yo creo que me voy a dedicar más que antes a esta película porque hemos trabajado tanto para que no quede botada. Vamos a estar destinados a promoverla. Vamos a postular al CORFO, al fondo audiovisual para obtener dineros para la promoción y marketing. Por lo pronto, proyectos de cine no tengo.

Víctor Cubillos creó una asociación de realizadores y productores independientes llamada ARPIC,  y en el marco del SANFIC tuvo la oportunidad de congregar al mundo audiovisual para presentarles esta nueva agrupación.

Cuéntame sobre los principios de ARPIC y cuál es la idea de esta nueva agrupación.
Este es un proyecto aterrizado, que tiene que ver con transparentar y compartir la información, que es un bien que en Chile no se comparte. Porque acá se hace todo entre cuatro paredes. Somos un grupo de realizadores y productores independientes que no se sienten representados por otros gremios del audiovisual, entonces decidimos armar uno propio. La idea es obtener representación ante el consejo de las artes, además de potenciarnos para asistir a los mercados de cine y finalmente, organizar ponencias. Algo tan simple como juntarnos en una sala de universidad y compartir, con temas específicos. Ya lo tenemos más o menos definido, hablar de distribución, hablar de lo que significa ser independiente, redefinir el concepto. Es algo bien social y tiene que ver con lo que estamos viviendo ahora. En verdad ayudar al resto pero también, esto es importante, obtener representatividad frente al CNCA, obvio. Obviamente yo después de dos películas financiadas con platas de mis amigos, de mi familia, trabajo gratis mío, no quiero hacerlo más así, estoy cansado. Quiero tener 200 o 300 millones para la próxima. La asociación tiene que ver con eso.

¿Quiénes son tus máximas influencias en el cine?
John Mc Tiernan
 y Paul Verhoeven son directores notables de películas de acción, son parte de mi adolescencia. En mi etapa berlinesa pude ver todas las películas en cine de Godard y Cassavetes, que fueron mis dos focos de atención durante mis estudios.

En este sentido, creo que “Ulises Morales” tiene de todos estos: en al forma es una peli de acción, llena de situaciones y escenas diferentes, pero en el fondo es políticamente incorrecta y 100% comprometida. No como todo en Chile, donde somos de derecha o de izquierda. El sistema binominal nos ha afectado hasta este punto. O eres art house, cine de autor, o haces cine comercial. No hay grises. Y estaría bueno que los del fondo audiovisual sigan financiando cine arte, pero también es tiempo de empezar a financiar películas de género, como el terror, el drama y el thriller.

Comentarios