Ximena Brennan
24/08/2012 16:09

Este sábado 25 de agosto se estrena Verano (2011), del realizador chileno José Luis Torres Leiva protagonizado por la actriz y cantante argentina Rosario Bléfari, con dos únicas funciones en Fundación PROA. En una charla exclusiva con EscribiendoCine, el realizador chileno nos habla sobre las particularidades de la película y sus dos nuevos proyectos. Además, nos cuenta qué significa el cine en su vida y qué gratificaciones le trae.

Verano

(2011)
6.0

En Verano mostrás simplemente la cotidianeidad de un grupo de personas en un lugar determinado, ¿de dónde surgió esta idea tan simple que luego se convierte en una película más profunda y emocional, apoyada y premiada incluso en varios festivales?
Todo surgió por el lugar donde transcurre la película que tenía un significado muy emocional para mí y era como tratar de reflejar ese estado, como de recuerdos, de verano. Algo ligero pero que tenía un peso emocional en un relato. Y la idea de hacer esta película con todos estos personajes surgió también porque la mayoría de estos actores que trabajan allí son amigos míos y además todos ellos están viviendo como un proceso bastante parecido a lo que se ve en la película. Está muy escrita pensando en ellos y también con ellos. Algunas historias que me contaron, alguna anécdota, un momento que han incorporado en sus historias y esto es lo que finalmente terminó siendo la película. También me interesaba que no tuviera un centro sino que se perdiera un poco por otros lados y que ese perderse fuera como una respiración dentro del relato. Me interesaba que tuviera una ligereza pero que la profundidad de la película esté dada por los personajes que también los hacen moverse, tomar decisiones en momentos precisos.

La película está atravesada por el tema de la maternidad, ¿por qué elegiste ese tópico?
(Risas). Eso fue algo bastante inconsciente. Cuando escribí las primeras escenas del guión había algo de eso, como un rasgo; pero después cuando fueron surgiendo más historias, ya era bastante claro que la película iba por ese lado. Pero es algo de lo que yo no tenía tanta conciencia hasta que me lo dijeron: “Oye, estás escribiendo un guión sobre esto”. Y los personajes cruzan un poco por ahí. Y yo creo que tiene que ver también con un momento en donde muchas de las personas que quiero y que tengo muy cerca de mí estaban atravesando ese momento. La decisión de tener un hijo o empezar a crear una familia y casualmente los mismos actores de la película también estaban pasando por lo mismo. Y de ahí empezó a surgir. Pero no me gustaría decir que la película es eso. Creo que esa es una parte importante pero que lo que más me interesaba eran estos pequeños encuentros, pequeños momentos y pequeñas vistas de los personajes durante ese día. Esa situación en especial. Para mi eso era como lo esencial. 

Decidiste filmarla en las termas de Cauquenes. Tengo entendido que es un lugar muy significativo para vos…
Bueno, mis abuelos iban a esas termas pero sólo por el día a tomar baños, almorzar y demás. Y esto fue cuando yo tenía seis o siete años. No fueron tantas veces tampoco. Fueron unas cuatro. Y luego yo volví a ir a este lugar ya de mucho más grande. Mi abuelo ya había muerto y me llamó la atención que se reactivaron muchos de los recuerdos que yo tenía de esa época por pequeñas cosas. Ya fuera porque hay una fuente en el medio, su sonido, los pasillos de las termas… y esa sensación era lo que hizo que surgiera la película. Y quería hacer algo que evocara un poco esos recuerdos y pequeños momentos. 

El film tiene un trabajo muy particular con la imagen y el color, ¿cómo lo llevaste a cabo?
La película se realizó en High 8 y llegamos a ese formato porque yo le conté esta historia de mis abuelos y de mis recuerdos al director de fotografía (Inti Briones) y le pregunté: “¿cómo podemos reflejar eso en imágenes?”. Y empezamos a experimentar con distintas cámaras y diferentes formatos. Y cada vez fuimos bajando y bajando más la calidad hasta que llegamos al High 8, que fue la primera cámara que tuve y que sigo teniendo y la usamos. Me gustaba mucho esta tonalidad de video pero tampoco quería que fuera tan en bruto o cruda. Así que lo que hicimos fue, una vez que estuvo editada, la proyectamos y la volvimos a grabar con una cámara de alta definición. Y allí la película adquirió una tonalidad diferente. Fue todo un experimento. No sabíamos cómo iba a quedar. Pero finalmente quedamos muy conformes con este tono como pastel, sepia y muy pictórico también. Pensamos que esto era lo que más se acercaba a lo que teníamos pensado hacer.

Una de las protagonistas es la cantante argentina Rosario Bléfari, ¿cómo fue que llegaste a ella?
Bueno, este fue un guión que yo escribí hace mucho tiempo y que fue cambiando mucho a lo largo de los años. Y en la última etapa surgió Rosario. Yo la conocía como cantante, ahora como solista. Y surgió ella para uno de los personajes. Era importante que uno de ellos no fuera chileno. Y fue bastante rápido todo. La contactamos, le conté un poco cómo surgió la idea de la película y el guión y dijo que si. Después viajó a Chile y ahí la conocí en persona. Conversamos sobre todo esto y fue muy generosa. Y también sentí, como estaba trabajando con muchos amigos, que Rosario tenía una cercanía muy grande por su manera de ser. Fue muy agradable el trabajo entre todos.

Tus films son de carácter contemplativo, como si te pusieras a mirar cómo pasan las cosas, ¿sos así también en lo personal?, ¿sos observador?
(Se ríe). Bueno, yo soy bastante tímido y no sé si en muchas ocasiones soy gran protagonista de las situaciones, entonces el observar ha sido parte de mi vida desde niño. Creo que es algo que está en mí y que se refleja también en la película.

Filmaste muchos documentales, ¿qué te hizo luego querer experimentar con la ficción?
Yo creo que el documental me ayudó mucho a tener esa mirada. Lo que pasó con el documental es que cuando yo empecé a hacer tampoco tenía mucho conocimiento. Grababa lo más importante o lo más llamativo o lo más supuestamente significativo. Me empecé a dar cuenta luego que lo que más me interesa era quizá lo que estaba pasando al lado. Una calle donde pasaba una persona, un rostro, una pared… y de ahí se fue creando esa manera de contar las historias. Igualmente no diferencio tanto el documental y la ficción, ya que mi acercamiento a la ficción ha sido bastante documental y pienso seguir trabajando de esa manera.

Sos director, productor, guionista, cámara, sonidista… ¿cómo hacés para trabajar vos solo con todo eso?
Bueno, eso ha pasado básicamente en los documentales, que he cumplido todos esos roles. Surgieron oportunidades en las que iba a grabar con mi cámara y además no tenía una metodología tan clara y me daba un poco de pudor pedirle a un sonidista o un camarógrafo que fuera a trabajar conmigo, porque sentía que les iba a hacer perder el tiempo. Estar ahí toda una tarde esperando y demás. Pero me sirvió también para tener más conexión con lo que quería ver, lo que quería contar y con lo quería hacer. En realidad los otros aspectos es algo más bien técnico que se resuelve ahí en el momento. No lo veía como que tenía que asumir varios roles. Se daban las cosas así.

¿Qué significa el cine para vos y qué gratificaciones te trajo en la vida?
Es como algo personal porque, cuando yo empecé a estudiar cine, en Chile en esa época era como algo muy difícil de hacer. Era algo muy extraño para estudiar, pero algo que realmente me apasionaba y que me cuestioné mucho también por mi carácter y por mi manera de ser. Me planteaba cómo iba a hacer una película y cómo iba a trabajar con las personas. De ahí fui aprendiendo que en realidad es algo muy personal y muy sincero y que es como una necesidad, es mi manera de comunicarme. Y las gratificaciones son de ese tipo. Que una persona te diga que una película lo conectó con algo de su propia biografía, para mi es lo más gratificante. Al final te das cuenta de que la esencia del cine es igual para todos, porque tiene que ver con la esencia del ser humano también. Con los sentimientos, con los afectos, con las cercanías. Eso es lo que me interesa hacer y espero seguir haciendo. Igualmente no vivo de esto, porque es difícil, como dije. Yo doy clases de cine.

Actualmente estás trabajando en dos nuevos proyectos. Contanos un poco de qué se tratan.
Bueno, es un documental y una ficción. El primero se llama Ver y Escuchar que llevo haciendo hace tres años con personas sordas y personas ciegas. Es un poco lograr la comunicación y la percepción. Son distintos encuentros entre estas personas y cómo ellos perciben el mundo. Esta idea surge por querer mostrar que como espectador de todo eso, uno pierda la sensación de que está viendo personas que no pueden ver ni escuchar. La percepción va más allá de eso.

Y la ficción se llama Groenlandia y tiene que ver más con el paisaje invernal y con un hombre que casi al final de su vida ha decidido alejarse y e ir un lugar de muy difícil acceso y luego recibe la visita de su ex mujer y de su hija, quien está esperando un bebé. Y esto para él es un renacimiento porque se reconecta con su familia, hecho que él pensaba que no iba a poder vivir a su edad.

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