José C. Donayre Guerrero
21/07/2012 12:57

Imanol Arias, reconocido actor español de amplia trayectoria conversó, en entrevista exclusiva para Escribiendocine, sobre la situación del cine español, Repsol y su participación en la película Pájaros de papel (2010) que será exhibida en MadridCine 2012.

Pájaros de papel

(2010)

¿Cómo afecta y qué tanto repercute la crisis a la producción y realización cinematográfica en España?
El recorte afecta al mercado. Sube mucho el IVA y el producto cultural se encarece. Ya hay una discusión larga con los sectores más jóvenes de la población que hablan de que todo es caro, de que hasta Sabina es caro. De que si hay una cultura que se encarece mucho pues entonces hay que buscarla por otros lados, por otros medios.

Salvo que el cine se empiece a plantear formatos para ver en internet, que es lo que está haciendo, lo que es el cine convencional sufrirá, tanto sufrirán los americanos, que yo no sé como a ellos les ha afectado la medida a sus cines, porque ellos son los dueños de los cines donde exhiben. A nosotros nos afecta muchísimo porque también cambia el sistema de protección cinematográfica, la ley de cine cambia, entonces en vez de subvenciones directas hay que hacer desgravaciones fiscales, es decir, si tu pones una plata en el cine te desgrava hasta un 30 porciento. No está todavía muy cerrado el asunto mientras tanto, por la crisis, hay una paralización grande. 

España había llegado a un lugar óptimo, que también ha llegado Argentina, que es independiente de la calidad, 150 películas. Un país de 30, 40 millones de habitantes hace 150 películas. Decía la gente que sabía, que eso significaba que toda la industria estaba trabajando, que había una expansión de la industria. Quiere decir que la pequeña empresa de decorados trabaja, que el que tiene o se compra un equipo nuevo va trabajar. Quizá de las 150 había 100 normales, 20 que no se pueden ni ver y 10 buenas, pero había un tejido industrial, que también es importante, para pensar en la continuidad de los jóvenes que no tengan que estar pirateando tejido industrial. Este año no llegaremos a 20 lo cual es un mazazo al tejido industrial. Eso está haciendo que la gente más joven esté buscando alternativas otro tipo de proyecciones, de formatos. Pero si lo vamos a lograr.

¿Cómo ves el futuro para esa nueva industria de los jóvenes que va a surgir?
Parece que viene un reajuste grande. Me recuerda cuando uno asume una paridad en la moneda que no le corresponde. Tú puedes igualarte con alguien, pero como no se tenga una política fiscal común, uno de los dos se va a arruinar. El menos poderoso se va a arruinar. Ahora escucho a los políticos decir “Creo que no hicimos todo bien lo del Euro”. Y tenemos una tendencia a decir que las patrias sean elementos más comunes, más grandes, menos protegidos. No sé a dónde va a llevar tanto cambio. Yo no creo que Europa se vaya a convertir en el África del mundo, pero si va a haber un reajuste. Y todo parece tender a que haya gobiernos más supranacionales para poder tener control económico en los mercados. Es un momento tan complejo que al cine le tiene que afectar tal como lo entendíamos. Lo que pasa es que no me gusta decirles a los jóvenes que esto se va acabar, pero que van a encontrar otras vías, hay que ser muy optimista en ese aspecto. Era como cuando naces de una dictadura y no tienes tejido ni nada para hacer. Ahora es la falta de dinero, pero la situación va a cambiar.

¿Y en tu papel de actor cómo ves la postura política?
No te la permiten, porque no hay políticos que tengan soluciones, todos reconocen que alguien manda en el fondo, ¿Y tener una posición política que es? ¿Da igual y vamos y no les pagamos como en esas épocas al Fondo Monetario Internacional? Nadie se atreve. Hay un intento de balancear un poco la injusticia. Todos los recortes no se hacen con las grandes fortunas o las grandes empresas que siguen pagando sus impuestos. Y ya no te digo con los evasores, que en España es difícil de asumir que los evasores tengan más facilidad para volver al mundo real, les cobran 10 por ciento por lo que han evadido y aquí no pasa nada. La volatilidad del dinero es más complicada. No hay alternativas políticas excepto la sensación de que se vive algo que es el cabreo: Cuéntenos las cosas bien. Aquí nadie quiere ser mártir de nada. Veo mucho vacío ideológico. O que las ideologías son novedosas o no sirven tampoco las fórmulas tradicionales. Hay una necesidad de nueva fórmula y no aparece. Lo que parece es que gobierna Goldman Sachs.

Pero digamos es algo pesimista
Me decía un amigo el otro día: No conozco una buena película de ciencia ficción del futuro que tenga un gobierno democrático. Todo es un juego de encontrar un sentido en la vida, no sé a dónde nos están llevando, a donde estamos yendo. Pero estoy muy desconcertado. No considero que sea nada agradable. No sé si es inevitable. Ahora estamos reproduciendo lo que sucedía con Europa hace 20 años, y quiere decir que hay ciclos concretos. Aquí también hay para hacer mercados comunes. A partir de ahí, nos mantenemos independientes hasta que se crea una moneda común y caemos en manos de Goldman Sachs otra vez. Porque al final aquí puedes subir o bajar la moneda o tener lo paralelo. Lo peor es cuando no hay cambio posible paralelo. Y tú haces una moneda única con Brasil y cuando a ti te va mal a Brasil le va muy bien o viceversa. Es difícil despatriarse. Pero se van a encontrar nuevos lenguajes. Yo pertenezco a una generación que siempre fue un cine de transición de las dictaduras. Tanto en España como en Argentina. Llegué e hice la primera película democrática. Éramos cinematografías Postdictadura. Se hablaban de elementos humanos, era tan importante. Ahora nadie lo pone en valor. Y el exceso de democracia para el mercado es algo que no le va. Hay un actor español, Paco León que ha hecho Carmina o revienta (2012) que se ve por internet. En esa obra hay poco cine y mucho de talento de buscar salida. Seguro que alguien hará más así. Yo a los jóvenes les daría mucho ánimo. Antes todo parecía más tranquilo, pero todo estaba muy atado y hacer una película en América Latina era un esfuerzo brutal. En ese sentido no soy pesimista. Tampoco en el otro. Tengo curiosidad.

¿Cómo ves la relación la relación entre España y Argentina a partir de lo sucedido con YPF?
Yo tengo una enorme suerte porque considero que Repsol y YPF son empresas comerciales, y nunca me preocupe cuando IBM compró la pequeña fábrica de computadores. Para no darle al tema mucha manija y no se me malinterprete diciendo que defiendo la empresa privada, yo soy muy respetuoso con los gobiernos a los que no voto o no soy capaz de votar por eso no entro en la forma. Para buscar una solución, cuando voy a Repsol, no voy donde un amigo, empresa nacional española, que lucha por los españoles, no. Voy donde una empresa privada que me cuesta 1.40 euros llenar de diesel contaminante mi máquina. Y luego para salir del paso con un poco de humor: yo soy hincha del Athletic de Bilbao que dirige el “LocoBielsa que lleva en el pecho Petronor que es una empresa petrolera que a mí me gusta, y a mí me joderían que me quiten Petronor porque el Athletic de Bilbao no podría tenerlo. La soberanía toca que lo hagas de una forma u otra. Es cuestión de estilo. Para una persona extranjera meterse en lo personal creo que es perder el tiempo y no analizar realmente la situación. Pero es normal que en las circunstancias los países intenten tener los recursos propios.

¿Entonces consideras que sólo fue una cuestión mediática?
En España nunca afectó para nada. Los gobiernos trabajan mucho más en medios, es difícil ser independiente. Hay mucha gente en el mundo que ha dejado de leer periódicos y que lee las noticias de otra manera. Por eso no entro, ni entro ni me parece grave. Los chistes sobre gallegos siempre han existido igual que el de los argentinos.

Teniendo la oportunidad de trabajar en España y aquí ¿Cómo ves el cine Argentino de hoy en día?
Ahora es muy talentoso. Argentina ha pasado muchas dificultades y lleva muchos años de democracia. Hubo un momento que era un país con una visión de espectáculo, y ahora el cine argentino ha alcanzado una cifra que marca que el tejido industrial está a pleno. No garantiza calidad, pero es importante. Y hay muchos premios internacionales para el cine argentino. Y es un cine muy interesante y, en América Latina, es muy poderoso. Siendo muy europea y de verdad. Porque interesa en Francia, en Italia un poco, en España y en la propia Latinoamérica. Hay ciertos jóvenes que ven Sundance y el mercado americano como una posibilidad de industria y no lo veo mal. Veo que se están cerrando muchos cines y la gente pide que los reabran. Y luego, no tengo muchos datos sobre cómo está la piratería en Argentina, pero afecta cuando en un país, el producto cultural se encarece mucho y aparece la piratería, vienen las leyes restrictivas. Y no lo llamaría tanto a Argentina un modelo pero si un lugar donde se pueden generar nuevas cosas. Argentina, Colombia y México.

¿Qué expectativa sobre la película Pájaros de papel?
Es una película muy entrañable, muy curiosa. No se hacen tantas películas de esos cómicos vodevil. No tiene un componente político a pesar de ser en la posguerra. Esa gente a pesar de su ideología o no, convivían, y lo importante era encontrar ese público para hacerle sonreír. Es una película que aboga a ese optimismo en el espectáculo. La familia Aragón se tuvo que marchar porque no encontraban a quien hacer sonreír. El sueño de los protagonistas es venir a Buenos Aires, el de los 40. Con teatros, campos, sin guerra, alimentos. Una película que hable de Buenos Aires como destino tiene lo de producir. El sueño americano del sur. Y es una película muy gustosa de ver. Muy entretenida y muy bien hecha.

¿Y qué opinión sobre MadridCine 2012?
Es una larga tradición. Madrid y Buenos Aires han pretendido hacer una cosa propia que está muy bien. A nosotros nos encanta. Echo un poco de menos que haya una semana general, y además de la semana de cine español completa y la de cine argentino también, buscar de alguna manera que las copias se queden para que terminen de exhibirse. Habría que hacer plataformas de promoción para que se puedan estrenar de las 20, unas 12 en los circuitos que sean. Y aquí igual. Porque hay producción común. Y la coproducción ha establecido vínculos importantes con España. Es una oportunidad maravillosa de pasar unos días, de encontrarte con el público y traer películas.

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