Lucia Roitbarg
06/06/2012 16:43

La nueva co producción argentino española Fuera de juego (2012) es una comedia acerca de un médico que deberá hacerse pasar por representante de un jugador de fútbol. El film reúne nuevamente en escena a Diego Peretti y Carolina Peleritti, que ya habían compartido cartel en ¿Quién dice que es fácil? (2006) y a Chino Darín hijo del famoso actor, en su debut cinematográfico. Los actores dieron una entrevista a propósito del inminente estreno en la cartelera porteña.

Fuera de juego

(2011)
6.0

Diego, vos tenés dos vertientes que son la de actor y la de psiquiatra, así como en la película interpretás a un seudo representante y a un médico. ¿Cómo se conjugan esas dos vertientes en tu carrera como actor?
Diego Peretti: De psicoanalista no tengo nada. Dejo de ser parte oficialmente de mi vida en el ‘96 y personalmente dejó de formar parte cinco años antes, que me incluí en la familia artística. Aun así veo que genera una enorme curiosidad esa doble faceta. Pero cada vez q hago un papel lo hago con los recursos que aprendí en las escuelas de teatro que estuve, fundamentalmente de Raúl Serrano y de Albert Ure, y luego la experiencia de tantas cosas que vengo haciendo, gracias a Dios. Puede ser que yo recurra a cierta experiencia de vida que me llevo a ir de un lado a otro, son mundos completamente distintos el artístico y el terapéutico y eso quizás como experiencia personal me ayuda para no tenerle miedo a las disociaciones, a los mundo internos, a los mundos dobles que puede habitar cualquier persona, y por ende, cualquier personaje.

De Geisha a esta parte la belleza y la fotogenia están intactos, pero el avance actoral es notorio. ¿Qué pasó en el medio: experiencia o estudio?
Carolina Peleritti: Las dos cosas, experiencia, estudio, años, y la posibilidad de trabajar en distintos contextos con diferentes directores y con diferentes actores que son las cosas que a uno lo nutren, lo hacen crecer. La ventaja también de que en este trabajo tenemos la posibilidad de compartir diferentes espacios, ya sea la televisión, el teatro o el cine. El cine es una experiencia que a mí me encanta. Pude hacer desde personajes muy pequeños hasta personajes más grandes, como cuando compartimos la película con Diego. Uno aprende filmando, trabajando, no hay escuela con respecto a eso.

¿Cómo fue esta primera experiencia en el cine  y como te sentiste trabajando con tu papá?
Chino Darín: Respecto a lo de mi viejo, fue divertido. Fue una escena, el mismo día que grabamos con Palermo. La experiencia de la película fue muy buena. Una gran oportunidad para trabajar con gente que me gusta lo que hace y que admiro. La pasamos muy bien haciéndola y no tengo más que palabras de agradecimiento por haber tenido la oportunidad de estar en ella.

¿Cómo ves la inserción de los deportistas en el cine? Tuviste la oportunidad de trabajar con dos números nueve, Martín Palermo que fue el Nueve de la Selección y de Boca, y Darín, de la selección de los galancitos. ¿Cómo recordás esa situación?
Diego Peretti: No tengo prejuicios con la inserción de nadie. Son deportistas y tienen inquietudes artísticas y funcionan para determinados personajes. Estar en una escena con Darín y Palermo fue muy divertido. Ricardo, con la experiencia que tiene, vino con una liviandad a hacer un homenaje, un gesto que se lo agradezco muchísimo. Hicimos una película juntos, él como director y yo como actor, La señal, una película que yo admiro y respeto mucho. Tener una escena con ellos queda en mi memoria para siempre.

¿Recurrís a tu papá  en cada uno de los trabajos que te toca aceptar?
Chino Darín: No suelo recurrir a él en esa figura. Suelo recurrir a él como padre y a lo sumo terminamos hablando de laburo. Nos damos libertades mutuamente.

¿Donde encontraste el puente que une las dos personalidades: la argentina y la española?
Diego Peretti: Hay un vínculo estrechísimo histórico político entre argentinos y españoles, y de coyuntura: las corrientes migratorias cruzando el atlántico en las diferentes épocas en los últimos doscientos años han sido constantes. Me resultó interesante de la película que un argentino y un español se estuvieran mintiendo constantemente en pos de conseguir un botín importante como es la transferencia de un jugador de fútbol que encarna el Chino. En la película el más mentiroso y el más chanta es el español, y el más ingenuo y el más desprevenido ante la realidad es el argentino. Eso nos gustaba como giro dramático en la relación de estos dos “pícaros” porque hacía que se vieran más las diferencias gestuales, culturales, de modismos en el lenguaje. Llego a España y me encuentro familiarizado con España. No me cuesta hacerme de amigos, y eso que no soy una persona de gran apertura social.

A la hora de crear este personaje, ¿le pediste algún dato a algún futbolista? ¿Qué te gustó del personaje?
Chino Darín: No le pedí datos a ningún futbolista. Diego me estuvo asistiendo con su experiencia en el fútbol (Risas). Del personaje me gustó que tuviera puntos en común conmigo y también el paralelismo entre lo que le pasa al personaje y lo que me pasaba a mí con el hecho de ir a filmar esta película, de ir a probar suerte también. Fuera de eso, dentro de la película me gusta cómo se desarrollan las cosas. Me parece que es un buen pibe que se encuentra envuelto en una situación por momentos medio desesperante. Me gustó el giro. Se ve cierta maduración a lo largo de la película. Hay un punto de quiebre en él, se vuelve un poco adulto, forzado a madurar.

Como pasó en Tiempo de valientes con Luís Luque aquí encarás otra dupla con Fernando Tejero. Contanos un poco acerca de esa dupla.
Diego Peretti: Transitan las dos un mismo género en la que los dos personajes están incluidos en un ambiente nuevo. Yo me entendí con él. Como un músico que se entiende con otro. Tenemos ganas de volver a  trabajar en una historia que convoque a estos personajes. Me sentí muy bien, muy seguro. No tenía que estar pendiente de cómo iba  reaccionar él. Fluía tranquilamente, se podía jugar, improvisando en escena. No es un actor que trabaje sólo, como yo tampoco. Eso permite que cuando hay entendimiento eso sea gozoso. Fernando allá tiene una popularidad muy grande, es un actor muy querido. La experiencia fue óptima. La crítica vio esta química en España. Está todo dado para que se pueda filmar otra historia similar.

¿Te parece que la película refleja ciertas cuestiones del mundo futbolístico?
Diego Peretti: Es un muestrario de diferentes situaciones que se producen en este mundo. Hay mucha plata, hay mucha pasión, hay algo muy mediático, fama. A los futbolistas los quiero, a los técnicos les creo, el fútbol genera ficción en la gente: el Coco Basile es un personaje, Palermo es un personaje, el chico que sale de las inferiores y quiere triunfar es un personaje, con su historia, sus dramas; el “Ogro” Fabbiani, con la botinera,  que fue a River, el club de su vida, no podía parar de comer entonces no hacia goles. Hay drama y hay conflicto en todos los deportes pero en el fútbol sobre todo. El mundo capitalista, por llamarlo de alguna manera, salvaje, que lo rodea, a mi no me interesa, no me interesa Grondona, la AFA, ese mundo político, con mucha plata detrás no me interesa tanto como lo que ocurre en el campo de juego.

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