Juan Pablo Russo
28/02/2012 12:36

Todos los sábados a las 22.30 hs en El Camarín de las Musas (Mario Bravo 960) se proyecta la producción independiente Una Beatle (2010), película que se estructura a partir del fanatismo de un grupo de jóvenes por el mítico grupo inglés. Gustavo Schammas habló con EscribiendoCine y nos contó como fueron los diferentes procesos hasta el ansiado estreno.

Una Beatle

(2010)
6.0

¿Contános como nace la idea de la película?
La idea de la película nace desde algo mucho menos profundo de lo que muchas veces se piensa.  En inicio en mi cabeza estaba la imagen de una chica con el corte de pelo “Beatle”, y me pareció que estaba buena la idea de tener una película donde gran parte del elenco usara ese corte de pelo. El contenido puro sobre The Beatles fue mutando en importancia, hasta que llegó un momento en que las historias y particularidades de cada personaje fueron ganando terreno. Así es como entendí que la película eran estos personajes, solo tenía que encontrar el nexo, y ahí estaban Los Beatles.

¿Cuál es tu relación con la música de Los Beatles, ya que el hilo conductor en el film es el fanatismo por ellos?
Los Beatles me gustan desde siempre, pero sólo su música. Nunca me interese realmente en sus vidas privadas o pequeñas rarezas. Por otro lado si me interese desde siempre en los imitadores y en el fanatismo extremo.  

Viendo las obsesiones de todos los personajes, ¿creés que en una segunda lectura es una película sobre el TOC (Trastornos Obsesivos Compulsivos)?
Creo que es muy acertada esa segunda lectura, pero debo ser sincero y admitir que no se pensó desde el inicio en el TOC, pero si fue una consecuencia del buscar en los personajes algo muy especial y marcado. Todas sus obsesiones son reales, y las fui recolectando de personas con las que me tope en la vida.  De alguna manera todas terminan delineándose como parte del TOC, y creo que es acertado porque esto se busco pensando que estos personajes debían tener razones muy fuertes para vivir aislados de la sociedad. Creo que los personajes de la peli solo podrían relacionarse con personas como con las que se terminan relacionando finalmente.

¿Cómo definirías a la película si la tuvieras que encuadrar dentro de un género?
Creo que esta cerca de la comedia absurda. La única variante es que si bien los personajes mantienen un tono monocorde, nunca quise que por esto dejaran de ser profundos. Quería reivindicar el “Happy Ending” de una vez y permitírmelo en un circuito donde ante la duda se opta por el final abrupto.

¿Pensás que su estructura  narrativa está influenciada por la nueva comedia americana? Lo digo por el tipo de humor que manejan los personajes.
Fue una etapa que me acompaña hasta la actualidad, donde deje de ver cine europeo y oriental, y volví a encontrarme con el cine americano. De hecho, creo que lo mejor que esta pasando en este momento, lo podemos encontrar en el cine independiente americano.  Por otro lado las sitcom como Seinfeld se llevan mi admiración hasta la fecha, y creo que en muchas cosas hay mucho que aprender del control que tienen los norteamericanos sobre la comedia. Nadie maneja los tiempos como ellos, y los tiempos son todo en la comedia.  Y creo que cada vez mas esta estandarizado el absurdo. Antes podría haber generado extrañamiento, pero creo que ahora resulta reconfortante para muchos. La diferencia, en tal caso, con lo que yo busco son las temáticas, los contextos y las citas que manejan mis personajes.

¿Cómo seleccionaste a los actores y de qué manera trabajaron la construcción de los personajes?
En principio hice un extenso casting, pero no fue eso lo que me llevó a encontrarme con los actores con los que quería trabajar. En algunos fue instantáneo, y con otros fue producto de conocer su trabajo. El primer actor al que le ofrecí un papel en la película fue a Cristian Jensen, quien viene haciendo una carrera impecable en teatro y publicidad, y con quien ya había tenido la oportunidad de trabajar antes en un mediometraje. Simplemente, todo lo que vi de él me gusto, y con su compañía teatral “El Grupo Mínimo” se explaya todo el tiempo en lo que roza con el absurdo. Con Florencia Bartolacci (Betania) fue diferente. Yo no conocía su trabajo, pero había tenido una pésima experiencia en los castings que había hecho para su personaje. Ella estaba en Rosario, y le pedí que me enviara un video de ella tocando una canción de Los Beatles en su guitarra. Cuando la vi, realmente vi al personaje. Era fresca, sabía cantar pero no intentaba impresionarme con grandes notas sostenidas. Era una chica en su habitación con una guitarra, y eso era, en principio lo que buscaba para trabajar sobre Betania. Con Santiago Pedrero fue parecido a Cristian. Yo ya conocía su trabajo, pero con la diferencia de que nunca había trabajado con el, aunque siempre lo había deseado, ya que siempre me pareció que de manera muy sobria, podía manejar tonos monocordes sin nunca dejar de ser profundo y natural. Con el Lisandro Illa (Rolo) basto una prueba de cámara, y un ensayo con la ya elegida Florencia Bartolacci, para saber que el grado de incomodidad entre ellos era perfecto para lo que buscábamos. Con el resto del elenco, simplemente eran personas con las que había trabajado muy recientemente, y para quienes había escrito los personajes desde el inicio, solo bastaba que dijeran que si.

Una Beatle es una película realizada de manera independiente sin ningún tipo de apoyo oficial, ¿esto fue una decisión o el resultado de otras situaciones?
Yo siempre sentí que mi primera película la tenía que filmar de esta manera. No estoy en contra de las producciones subsidiadas, pero pude ver muy de cerca cómo colegas invertían casi todo el tiempo de la previa y la pre producción en cuestiones legales y económicas, y de repente se encontraban con que estaban a tres semanas de rodar y aun estaban eligiendo actores, o directamente no habían tenido la posibilidad de ensayar casi nada con ellos, y el desarrollo estético que se plantea con el equipo técnico, se había reducido a un par de reuniones. En mi primera película no me aterraba que me dieran un subsidio, o que la película pueda participar de un mercado u otro.  Mi único miedo era poder dirigir bien a mis actores, y que todo lo que buscaba generar sea creíble. Pude poner toda mi energía en lo que se estaba haciendo en ese momento, y creo que fue una ventaja en este caso.

¿Fue difícil poder estrenarla? ¿Considerás que hoy es más fácil poder hacer una película que estrenarla?
No fue difícil estrenarla, simplemente llevo mucho tiempo. El estreno y el reconocimiento en festivales vinieron pronto, y fueron experiencias increíbles. Creo que si no existiesen los festivales, los directores dejarían de hacer películas. Una vez que terminamos la película y la expusimos, una cosa llevo a la otra. Los espacios que se abrieron fueron consecuencia de la fuerza que le pusimos para difundir la película. Lo más difícil fue encontrar los espacios adecuados. Cada película encuentra su casa, si se la busca. Considero que sobre todo es trabajoso.

Por otro lado, creo que decir que estrenar una película es más fácil que hacerla tiene mucho de cierto. Pero hay algo cierto, y es que no es lo mismo hacer “una película”, que hacer “una buena película”, o al menos una película lograda. El digital tiene muchas virtudes y facilidades desde muchos puntos de vista, pero para generar lo que se genera en una sola toma, aunque sea defectuosa, en fílmico hay que trabajar el doble en la generación de climas. Es muy difícil lograr que el espectador se meta en la ficción, cuando uno rueda en digital. Creo que el desafío pasa sobre todo por ahí.

¿Después de Una Beatle como sigue tu carrera cinematográfica?
Actualmente estoy filmando mi segundo película: Panda, junto a Creatures FX. Donde un joven matrimonio de Pandas, ve su rutina interrumpida por un Toro, cantante alternativo  que se relaciona con ellos de una manera muy especial.

 Al mismo tiempo estamos en la pre producción de Mi Problema con Rodolfo, una co producción con Melchor Films  (Colombia), que resultara mi tercera película, donde nuevamente trabajare con Florencia Bartolacci, como protagonista y se contara la vida de una famosa modelo especializada en auriculares, que conoce a un muñeco devenido en hombre que le plantea el desafío de enfrentar el duelo de su actual pareja.

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