Noticine
12/02/2012 14:33

El realizador español Antonio Chavarrías ha presentado este sábado la única cinta hablada en español de las competidoras por el Oso de Oro en la 62 Berlinale, Dictado, que define como un cuento adulto en el que los fantasmas del pasado, a través de una niña, transtornan a un hombre que vive felizmente en pareja. El productor y realizador catalán, quien en su primera faceta fue ya premiado aquí por La teta y la luna, charla con Jon Apaolaza de Noticine sobre su film y el estado de "incertidumbre" en el que dice se mueve actualmente el cine español.

La teta y la luna

(1994)

¿Cómo resumiría Dictado?
La película es como un cuento oscuro, clásico, sobre una niña desvalida que va por un bosque y que una familia se apiada de ella, pero en vez de bosque es una ciudad y todo es muy luminoso. Y como todos los cuentos, tiene una vertiente trágica, que al final desenlaza en algo más vital y más renovador...

Originalmente, la idea parte de un guión ajeno que usted en cierta forma dio la vuelta...
Sí, esta era una idea original de un autor teatral barcelonés, Sergi Belbel (varias de cuyas historias saltaron al cine con Ventura Pons), que fue pensada para que la dirigiera él mismo. Escribió un primer guión, pero no acabó de funcionar, y al cabo de unos años yo le pedí que me permitiera reescribirla con otras premisas. El escarbaba en lo oscuro, pero yo prefería desarrollar el mal a partir de la inocencia. Ese fue el cambio sustancial.

Usted define la película como un cuento, pero hay quien la relaciona con Hitchcock...
Creo que una película es una amalgama de temas y a veces de géneros. Yo no intenté hacer un "thriller psicológico", que es de lo que más se habla a la hora de calificarla. Pero estoy seguro de que está ahí esa semilla. Nadie sale indemne de ver Vértigo o una buena película de Polanski. Creo que esa información está ahí aunque no la desarrolles de una forma consciente. Así que yo creo que sí existen esos alientos al margen de que yo quisiese o no quisiese.

Se dice que no tienen demasiado que ver las películas que usted dirige con las que produce...
Si pudiera hacer como director algunas películas que he producida, las haría...  A mi me gusta mucho trabajar con miradas diferentes a la mía: gente que tiene un discurso muy interesante, con el que puedo conectar, pero con un estilo que yo no lo podría desarrollar. Incluso cuando produzco, que voy al rodaje y voy viendo el material, hay veces que no entiendo muy bien a dónde va a conducir aquello, pero nunca intervengo o he pedido explicaciones, hago una apuesta por esa mirada. Porque precisamente lo que me interesa es ese camino que yo a priori desconozco, ver a dónde conduce esa escritura. Eso es lo que me parece apasionante del rol de productor.

En esa faceta de producción ha tenido una intensa relación con América Latina. ¿Por qué?
 Descubrí profesionalmente América Latina a raiz de Aro Tolbukhin, que se rodó en gran medida en México y Guatemala. Fue una experiencia maravillosa, y a partir de ahí normalizo mi relación con A.L. y todas mis siguientes películas son coproducciones con México, y hay algún elemento mexicano, fotografía, actores, etc... También he coproducido con Colombia y con Claudia Llosa hice Madeinusa y La teta asustada. Para mí es un continente con un talento tremendo, con una capacidad de asumir riesgos que en Europa hemos perdido, con una inventiva -que supongo nace de la precariedad- abrumadora. Creo que si consigue consolidar unas estructuras económicas y de servicios sólidas, es un continente que va a sorprender al mundo con sus producciones.

Aún se desconoce la cuantía del recorte de ayudas al cine español ¿Cómo ve la situación?
El principal problema que tenemos ahora es la incertidumbre. Hay recortes, hay un momento de crisis muy agudo en España, y es normal que el cine los sufra. Pero a mí lo que me preocupa mucho es esa incertidumbre: No saber qué va a pasar, qué harán las televisiones, el marco legal en el que vamos a trabajar a partir de ahora... Es casi tan peligroso o más que un recorte del 30 o del 40% menos... Espero que esto se aclare lo más rapidamente posible.

El nuevo gobierno aboga por el mecenazgo y las desgravaciones a inversiones privadas ¿Eso compensará los recortes en las ayudas?
Si ese plan es complementario estará bien intentarlo. Pero en Europa no hay tradición de esto, como si la hay en América del Norte y Sur... Esa falta de tradición nos obliga a ser muy cautelosos, ya que si cambias de modelo y no funciona el nuevo durante uno o dos años genera una inercia muy alta. Es interesante si es complementario, pero si quieren que sea sustitutorio creo que será muy peligroso, y es jugar con un sector que está muy vivo, que está exportando mucho, pero es muy fragil y hay que ir con mucho cuidado.

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