Juan Pablo Russo
04/01/2012 16:08

Eduardo Spagnuolo presenta Un mundo seguro (2011), protagonizada por Carlos Belloso, Antonio Birabent y Carla Crespo, cuyo eje radica en la obsesión de un magnate de los medios de comunicación por la seguridad, aunque sus lecturas pueden ser múltiples y mucho más complejas.

Un mundo seguro

(2010)
6.0

¿Cómo tiene su origen Un mundo seguro?
Sin que sea exacto, la idea me empezó a rondar viendo esta obsesión por la seguridad que se traduce en una obsesión por el encierro (rejas, muros, garitas, alarmas, etc.) y todo complementado con otra obsesión, las cámaras que nos miran constantemente. Desde el cielo con los satélites, hasta la puerta del negocio cuyo cartel, irónicamente, dice: “Sonría, por su seguridad lo estamos filmando” No. No es por mi seguridad, es por la de ellos, porque para esa mentalidad todos somos delincuentes.

¿Dentro de que género la encuadrarías?
Yo creo que es un thriller psicológico, o algo así.

La película focaliza en la obsesión por la seguridad, ¿es un tema en que mucha gente se puede ver reflejada a pesar de las distancias que se puede llegar a tener con el protagonista?
Yo espero que la gente se vea reflejada en la obsesión, no en la solución que encuentra en protagonismo. Quiero que la gente vea -si es posible que yo pueda hacer ver algo a alguien- que la seguridad pasa por otros lados, y no por la cantidad de tecnología o de elementos que nos separen de “el otro”. Muchas veces nuestra inseguridad nace en otras partes, quizás oscuras de nuestra vida, o de nuestra sociedad.

Un mundo seguro es casi protagonizada por en su totalidad por Carlos Belloso y su personaje es llevado al extremo. ¿Cómo lo trabajaron actoralmente para no caer en el lugar común?
Gracias por decirme que no caímos en el lugar común. En eso trabajamos mucho, tanto yo en el guión como con Carlos. Tratamos de verlo a Patricio Podestá como un tipo encerrado en un personaje exitoso y expuesto hasta el extremo, pero un personaje que lo domina. Él, en realidad, no quiere cambiar, sólo quiere vivir tranquilo disfrutando lo que obtuvo en la vida. Es alguien con un problema muy grande, filosófico, existencial. Si todo lo que tiene, todo lo que todo el mundo quiere y que él tiene, si toda su fama, si todas las notas que lo hicieron conocido en las revistas. Si todo eso no le permite salvarse de ser vejado por un desconocido, sino todo lo contrario, todo eso desata mayor violencia. Entonces, ¿cómo se puede vivir así? ¿Cómo vivo si todo lo que yo tengo el otro no lo quiere? Eso nos permitió entrarle al personaje desde lo humano, desde la desesperación por habérsele roto la base de su vida.

Una de las subtramas del film habla sobre lo que son capaces de hacer algunos medios de comunicación por una noticia. ¿Te basaste en algún caso especial o es pura ficción?
No es pura ficción. Me resultan increíbles la crueldad infinita de los programas de chismes que entre colores, música, minas semi desnudas y música alegre miran a la pantalla y le dicen a alguien: yo sé todo sobre vos, y lo tengo acá grabado. Los noticieros también acusan impunemente en cada crimen, pero lo hacen con cara seria. Estos tipos te amenazan con reventarte la vida cegándose de risa.

¿Cómo hiciste para lograr que una película filmada en un espacio cerrado sea cinematográfica y no se convierta en teatro filmado?
La primera respuesta es: con oficio. El planteo del decorado circular, el juego de las luces que se encienden y se apagan, la “aireación” que permite el programa de tele con sus reconstrucciones, y sobre todo, la guión me permitieron esquivar el planteo teatral.

¿Qué expectativas tenés acerca de cómo la gente pueda llegar a reaccionar frente a la película?
La reacción de la gente, de la que ya la vio, me tiene totalmente desorientado. Hay gente mayor que le encuentra muchas lecturas muy atractivas, y se copa con la historia. Hay otros que reaccionan airadamente, como si los insultara. Hay quienes creen que es un cine viejo porque no tiene un look moderno en cuanto a la estética, sin ver que la estética buscada (con la que se puede estar o no de acuerdo) es que todo sea como “de cartón”, trucho, mentiroso. Y hasta hay gente que cuando terminó la proyección solo querían abrir la puerta porque se sentían encerrados. No sé, uno hace una peli (como antes yo hacia un cuadro) y después la gente encuentra sus propias cosas ahí adentro. Casi como Podestá.

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