Juan Pablo Russo
04/09/2011 19:30

Nacido hace 34 años en Ameghino, Esteban Lamothe debutó en cine con La vida por Perón (2004). Siete años después, estrena El estudiante (2011), ópera prima de Santiago Mitre premiada en el BAFICI y Locarno, a la que la crítica elogió unánimemente por sus condiciones artísticas como un hallazgo dentro de la cinematografía local. “Lo mejor que me podría pasar es trabajar en cine”, dice el actor que se perfila como la nueva cara del cine argentino.

El estudiante

(2011)

¿Cómo comienza tu carrera cinematográfica?
Soy amigo de Mariano Llinás y empecé a trabajar en cine un poco gracias a él. Antes había hecho La vida por Perón y no me había quedado conforme con mi trabajo. Después lo conocí a él y actúe en Historias Extraordinarias (2008). A partir de ahí empecé a filmar con todos estos directores que están ligados a Mariano como Alejo Moguillansky, Matías Piñeiro, Delfina Castagnino.…

¿Y a Mariano Llinás cómo lo conocés?
Estaba actuando en una obra del ciclo Biodrama del Teatro Sarmiento. Esa obra estaba basada en entrevistas a cuatro lectores porteños muy diferentes. Uno de esos lectores era Llinás y a mí me tocaron los textos de él. Yo lo conozco a Llinás haciendo medio de él. Ahí empezamos hacernos amigos y hago Historias Extraordinarias.

¿Él te sugiere para protagonizar El estudiante?
Mariano le estaba ayudando un poco con el guión a Santiago. Un día viene y me dice: “Hay una película que se llama El estudiante que la va a dirigir Santiago Mitre y la tenés que hacer vos”. Y medio que Mitre cuando la empezó a escribir ya sabía que iba a ser yo.

¿Aportaste cosas tuyas al guión?
La verdad que no cambiamos nada de la historia, estaba tan bueno el guión que no hacía falta cambiar nada. Fuimos aportando cositas como la forma de hablar, ya que soy del interior y allá hay otra idiosincrasia que le venía muy bien al personaje y a la película.

¿Cómo fue el proceso para llegar al personaje?
Ensayamos mucho. Mientras ensayábamos íbamos haciendo castings en los que yo ensayaba y hacía la misma escena en un día con tres actores distinto. Eso a mí me venía bárbaro. No es muy habitual que el protagonista esté en el casting.

Tengo entendido que el rodaje no fue fácil
Fue largo y complicado, fueron 60 jornadas a lo largo de siete meses, pero yo lo disfrute mucho. En ese momento lo más importante de nuestras vidas era la película. Rodábamos tres días a la semana y los otros cuatro ensayábamos e íbamos  viendo el material que teníamos.

¿Tuviste vida de estudiante universitario?
No, fui al CBC en el 95 pero fue un fracaso, me saqué cinco unos y abandoné porque me di cuenta que no era lo mío (risas). Después me puse a trabajar…

¿Ya querías ser actor en ese momento?
No, no. Para nada.  A los 23 empecé de casualidad. Estaba medio perdido.Trabajé de mozo como diez años en Puerto Madero y pinté casas también. En un momento empecé a hacer cursos en el Rojas, uno era de teatro y ahí me quedé. El profesor me dijo que era bueno y empecé hacer algunas obras de teatro.

¿Qué te pasa cuando te ves la pantalla grande?
Lo más difícil es ver la película por primera vez solo en una computadora, ahí ves todo. Ahora estoy un poco nervioso con el estreno pero ya la vi mil veces.

¿Cómo fue la experiencia de estar en el Festival de Locarno?
La vedad muy bien. En un principio pensábamos que la película tenía un montón de cosas localistas pero allá pasaba que la gente se enganchaba mas con la historia de iniciación, se enganchaba por otro lado. Agarraban otro lado de la historia y eso estaba muy bueno.

¿La premiación los sorprendió o la esperaban?
Nos fuimos a Florencia el miércoles a dar un paseo y cuando nos íbamos del festival presentíamos que algo podía pasar, pero todo era incierto. Hasta último momento no sabés nada.

¿Tenés otras películas para estrenar?
Hice Nocturnos de Edgardo Cozarinsky que está en el Festival de Venecia y Villegas de Gonzalo Tobal con Esteban Bigliardi, que es el actor de Un mundo misterioso de Rodrigo Moreno, con quien tenemos tenemos una compañía de teatro y además es mi mejor amigo.

Siempre con amigos.
Hasta ahora tuve esa bendición, siempre me tocó trabajar con amigos. Nunca hice cine industrial, pero me gusta mucho el cine de amigos, la situación de rodaje la disfruto mucho.

¿Creés que a partir de ahora vas a tener más oportunidades en el cine?
Vamos a ver qué pasa con El estudiante. Ojalá, me gusta mucho el cine y lo mejor que me podría pasar es trabajar en cine.

¿Y lo peor?
No ser un buen actor de cine.

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