Juan Pablo Russo
12/07/2011 16:00

Julio Midú es uno de los precursores, junto a Fabio Junco, de Cine con Vecinos, un espacio dedicado a la realización de proyectos netamente independientes. Luego de quince años de estar abocado al cine amateur, debuta en el cine industrial de la mano de Argentina Sono Film y Disney con Hermanitos del fin del mundo (2011), la apuesta infantil local para estas vacaciones de invierno.

Hermanitos del fin del mundo

(2011)
6.0

¿Cómo fue la experiencia de pasar a hacer un cine más artesanal a un cine industrial?
La experiencia es muy loca pero sumamente gratificante. En esta película tuve la oportunidad de fusionar las dos cosas y me parece maravilloso. Son dos mundos totalmente distintos que en algún punto se unen y es en el de contar historias. Contar historias para la gente, para el público, historias chiquitas o grandes donde la gente se pueda identificar. Esas son las historias que a mí me gusta contar. Historias de personajes, historias donde a la gente le pasan cosas y uno como espectador puede sentir que algo de eso le pasa.

¿Cuál es la génesis de Hermanitos del fin del mundo?
Yo escribí la historia hace diez años y la realicé con los vecinos de la misma manera que hicimos Crisálidas (2010) u otras pelis. Después de seis años decidí presentar el proyecto al INCAA porque siempre sentía que esta historia a los chicos les iba a gustar. Era una historia que quería contar, era para toda la familia, sana, donde se le da mucha importancia a los valores, al trato de los niños. Y la verdad yo creo que el producto está.

¿Pudiste conservar la esencia de lo que era la historia original?
En el proceso de pasar de hacer algo amateur a una película sumamente grande uno deja cosas en el camino pero la esencia está. Cuando uno se sienta a ver la película pasa eso. Te puede gustar más o menos,  pero te vas a levantar con una sonrisa porque te cuenta una historia. La esencia está, lo que se nota es un gran nivel de producción, un elenco brillante, música de primer nivel. Los cambios están ahí.

¿Cómo entra Disney en el proyecto?
Fue todo muy loco. Presenté el proyecto el año pasado al INCAA. Antes había hablado con Topa, le había mostrado el proyecto y se enamoró de la historia. Así que presentamos el proyecto con el elenco completo y en diciembre ya estaba aprobado. Inmediatamente se comunica con nosotros Carlos Mentasti que quería entrar con Argentina Sono Film. Así que al entrar ellos y estando Topa y Muni se sumó Disney para la distribución.

¿Es una historia musical?
Es una peli que va pasando por todas las etapas y cada diez minutos tenés un musical rodado en los lugares más increíbles. Es una película fresca, sana, dinámica, donde no van a dejar de cantar, de bailar y divertirse.

¿La película tiene la marca de Disney en su esencia?
Creo que sí. Traté de hacer una película pensando en el espectador. Más allá de mi visión como realizador traté de que el espectador no se sienta defraudado en el tiempo, en el montaje, en la música. Además, están Topa y Muni, que le ponen esa magia que traspasa la pantalla y hacen que la película explote. Puntualmente nunca saqué de mi cabeza la idea de que el nene de cuatro o cinco años vaya y la pase bien con la abuela. Eso hace que tenga la esencia de las películas de Disney.  Es colorida, divertida, tiene mucho gag. En momentos donde hay tanta cosa está bueno que el cine sea entretenimiento, decir "guau, me contaron un cuento y me puedo ir tranquilo a mi casa".

¿Tiene tics para que los grandes no se queden afuera?
Tiene guiños para grandes. Está pensada para que la agarren los chiquitos y hay segundas líneas de lecturas para los adultos. Que también tiene mucho que ver con lo de Disney y eso me parece que está muy bien.

¿Para qué lado vas a seguir ahora ahora? ¿Cine con Vecinos o cine industrial?
Todo está dado para seguir manteniendo los dos carriles. No quiero dejar lo otro, que en definitiva es lo que estimula a los jóvenes realizadores que no tienen la oportunidad de filmar. Nosotros hace quince años que venimos peleando por esto y se dio. Vamos a seguir por el carril del cine industrial para también potenciar lo que es el cine independiente.

¿Seguir por el lado infantil o ya más para un público adulto?
En Argentina casi no se hace cine infantil, salvo animación, y me parece que está bueno seguir por este camino y generar una herramienta de trabajo para los actores y la industria en general. Está buenísimo, vamos a seguir haciéndolo pero también vamos hacer películas para adultos.

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