Juan Pablo Russo
15/03/2011 15:20

Familia para armar (2010) tuvo su estreno oficial durante la última edición de Pantalla Pinamar. Tras la proyección dialogamos con Edgardo González Amer sobre el proceso de llevar adelante una ficción familiar protagonizada por Oscar Ferrigno, Norma Aleandro y Valeria Lorca, una familia real.  

Familia para armar

(2010)

La película trata acerca de la familia y está protagonizada por una familia real a excepción del personaje de Malena Sánchez, ¿esto le dio un valor extra al proyecto?
Ser una familia verdadera le dio otra esencia a la película y a Malena (Sánchez), si bien no es de familia de sangre, la conocen prácticamente desde bebé. La anécdota es cortita: Valeria (Lorca) fue la protagonista de mi primera película y yo me enteré que Valeria era la nuera de Norma Aleandro durante la filmación y también durante ese proceso lo fui conociendo a Oscar (Ferrigno).

¿La escribiste basándote en ellos?
Cuando escribí Familia para armar algunas actitudes del personaje correspondían a Oscar, lo tenía en mi cabeza mientras escribía. Pero la verdad ni se me ocurría que podría darse que esta familia de actores real terminara interpretando la película. Se fue dando de a poco, y tanto es así que Oscar fue el último en incorporarse al proyecto ya que ni atrevía a ofrecérselo.

¿Cómo fue que Oscar Ferrigno terminó interpretando ese personaje?
Fui a ver una obra que Oscar estaba haciendo en el teatro y que dirigía Valeria. Realmente me gustó mucho su trabajo, ahí me animé a hablarle y preguntarle qué le parecía, y él aceptó. No fue algo premeditado pero desde una casualidad se terminó así. A mi entender esto le aportó muchísimo al proyecto: las conversaciones entre ellos eran sumamente enriquecedoras.

¿Cuál es el papel que juega tu familia en esta película?
Mi familia juega un rol esencial en la película, no en el libro pero sí en la fuerza que un director independiente tiene que tener para llevar adelante un proyecto así. Desde lo anímico, desde lo económico, desde la frustración que puede haber y demás, solamente con una familia que es incondicional esto se puede llevar adelante. Esto sólo se puede hacer en soledad o con una familia que te ame incondicionalmente. Es una importancia absoluta. No puede haber nada que importe más que esto.

¿Cómo nace el leit motiv de esta historia?
Se dio que a lo largo de mi vida las relaciones de pareja más importantes que he tenido, entre ellas mis dos matrimonios, fueron conformadas por mujeres que tenían dificultades en sus relaciones con los padres, mujeres abandonadas por sus padres. Eran mujeres que padecían esta falta de afecto y esta falta del padre me cuesta entenderlo. Yo tengo un vínculo tan cercano con mi hija, que esta ausencia absoluta me cuesta entenderla. A mí me parece que fue una especie de investigación de cómo se puede haber roto un vínculo tan poderoso. Yo tengo varios cuentos escritos al respecto, no pude hacer una adaptación de ninguno pero sí la idea del abandono y el encuentro se reitera y de algún sentido se rescata al que abandona porque siempre hay una causa, no una culpa, hay motivos y rupturas que llevan a veces a alejarse. Es una investigación para ver cuál es la motivación de Ernesto por haberse ido y cuál es la de Julia para volver a  buscarlo.

Familia para armar está armada a partir de los silencios por sobre las palabras. ¿Cómo lo trabajás cinematográficamente?
A mí me gusta lo no dicho, lo que está implícito y a veces pareciera que se está esperando lo explicito. A mí me interesa trabajar esto por más que pueda llegar a frustrarme e incluso a fracasar. Siempre hay una gran cantidad de espectadores que pueden decir que habría que decir las cosas que se dan por hecho. A mí me resulta un desafío no armar el clímax que se está esperando. Yo sé que es una apuesta difícil y que muchas veces puede ser frustrante. Hay quienes sostendrán que el texto tendría que haber estado y yo lo voy a defender, equivocadamente incluso, pero yo quiero que las cosas sean implícitas. Me arriesgo y lo sé, pero no vamos a armar una obra de teatro con el clímax. Era la historia que a mí me interesaba contar. El vínculo más profundo con lo que no se llega a decir. No sé si está ni si es correcto, es una propuesta.

¿Qué le aportó la presencia de Norma Aleandro a la película?
La presencia de Norma Aleandro le da a la película una dimensión que jamás hubiera tenido.

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