Juan Pablo Russo
21/10/2010 16:20

A propósito del estreno de Lengua Materna (2010) charlamos con la realizadora cordobesa Liliana Paolinelli, quien nos presenta una película sobre la relación entre una madre y su hija lesbiana. “El lesbianismo siempre fue menos visible y no sé por qué. Me importa más la forma en que se lo muestra –o se lo relega al fuera de campo- en el cine”. Le asegura a EscribiendoCine.

Lengua Materna

(2010)
6.0

¿Cómo surge la idea de Lengua Materna?
Surgió a partir de un estado de ánimo. Imaginé una sucesión de hechos que podían infartar a alguien muy cercano, de pronto pensé en lo que sucedería si esta persona sobreviviese a esa experiencia y cómo sería convivir con esa información. Escribí el argumento en el 95, trabajé el guión con Jorge Goldenberg en el marco de una beca del FNA y luego participé en el laboratorio de escritura de guiones Toscano-Sundance.

La relación de esta madre con su hija, ¿es una historia universal o que por la idiosincrasia de los personajes sólo puede suceder en la Argentina?
Desconozco cómo podría reaccionar un público extranjero. Sólo puedo hablar del tema desde mi experiencia de ser local, ni siquiera sé cómo reaccionaría “una madre”, formulado así, en general. Me interesó la relación de esta madre con su hija, con todos sus atributos específicos.

En tu ópera prima trabajaste el tema de los vínculos a través de un preso y una estudiante, ahora te volcás en la relación madre – hija lesbiana. ¿Cuál es interés que despiertan en vos relaciones difíciles para plasmarlas en una película?
Creo que no existen relaciones difíciles en el cine, depende del ojo con el que se las mire. Es muy placentero para mí, como directora, descubrirlas, explorarlas, complejizarlas. Como espectadora también busco algo parecido.

¿Cómo trabajaste la historia para que se sintiera tan real a pesar de que por momentos se roza con el grotesco?
Los personajes están tratados con delicadeza, intenté evitar el humor basado en la burla y el desprecio por el otro, algo que abunda en televisión y que sí es grotesco.

¿El tema de las actrices como surgió?, ya que parecen personajes escritos especialmente para ellas.
Claudia y Virginia son dos actrices enormes, trabajamos el guión palabra por palabra. De la misma manera con el resto del elenco.

Tras una película más arriesgada como lo fue Por sus propios ojos, ¿qué fue lo que te llevó a contar una historia de manera más clásica y casi naif?
Me gusta que nombres lo clásico. Pienso en The Children’s Hour, de William Wyler, una película que me encanta y trata un tema similar, los prejuicios. Esa película, que aquí se tradujo como La Mentira Infame no presenta un lenguaje “arriesgado”. Habla de los prejuicios en relación a la sociedad, en Lengua Materna lo mismo pero en relación a la familia. Simplemente no me pareció necesitarlo. Naif es el personaje de la madre, ella se mueve con una perspectiva acientífica, intuitiva. Pero no creo que se ajuste al tono general de la película.

¿Considerás a Lengua Materna una película gay?
¿Qué es una película gay?

¿A que creés que se debe a que el público esté más predispuesto a ver películas que en cierto modo tratan el tema de lo gay?
Al derribarse los prejuicios aparece la curiosidad.

¿Por qué pensás que es más fácil que haya películas que traten la homosexualidad masculina que la femenina? ¿Existe cierto prejuicio sobre el tema de la mujer gay todavía?
El lesbianismo siempre fue menos visible y no sé por qué. Me importa más la forma en que se lo muestra –o se lo relega al fuera de campo- en el cine.

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