Juan Pablo Russo
20/08/2010 13:14

El realizador de Tan de repente (2002) regresa al cine con una historia de perversiones ambientada en el Colegio Nacional Buenos Aires durante la etapa más decadente de la última dictadura militar argentina. “Me interesó el momento histórico que abordaba y el lugar de condensación que lograba a través de esa historia particular” sostiene Diego Lerman ante el estreno de La mirada invisible (2010), film basado en una novela de Martín Kohan.

La mirada invisible

(2009)

¿Cómo fue que te acercaste a la novela Ciencias Morales de Martín Kohan?
Llegué a ella como lector. La leí durante unas vacaciones en el año 2008 y me cautivó, me cautivó la historia absolutamente singular que Martín (Kohan) creo ahí. Me interesó el momento histórico que abordaba y el lugar de condensación que lograba a través de esa historia particular que transcurría en el Colegio Nacional Buenos Aires y como a partir de eso surge un fuera de campo muy llamativo para narrarla.

¿Qué fue lo que viste de cinematográfico en el libro para convertirlo en película?
Me gustaba el punto de vista, me parecía atractivo todo el contexto de la subjetividad de un personaje como el de María Teresa. A partir de ahí fue mi decisión de hacer una adaptación de su novela, me junté con Martín a tomar algo y ahí el me confesó que deseaba secretamente que yo hiciera una película de esta novela.

¿De qué manera trabajaste el guión para que no perdiera la esencia de la novela?
Lo escribimos con María Meira con quién ya trabajamos juntos en el guión de Tan de repente, también habíamos dado clases y escrito algunas otras cosas. Fue tomar algunas decisiones que surgieron de la adaptación a la que yo llamo una saludable traición, en el sentido que yo a la adaptación la entiendo como tomar elementos de un punto de partida para llegar a otro lugar que es la película y apropiarse de ese material.

¿Qué cosas decidieron cambiar y cuales dejar del libro original?
Se cambió la época y algunos personajes. María Teresa es bastante más expansiva en la película de lo que es en la novela. Se fueron tomando decisiones más intuitivas a medida que íbamos apropiándonos del material. Se tomaron aquellas cosas que nos parecían seductoras y se cambiaron aquellas que por ahí preferíamos que vayan para otro lado.

¿Es decir que es una versión bastante libre de Ciencias Morales?
Si. En ese sentido la única manera de poder trabajar una fuente como la literatura, en este caso, es desde lo viable. Si es rígida y ese “respeto” implica no poder trabajar sobre ella yo creo que no tiene sentido hacerlo. La película no es la novela. La película es la película y la novela es la novela.

¿Cómo fue la selección actoral?
Fue medio intuitivo. Tanto en el caso de Osmar (Núñez) como el de Julieta (Zylberberg) a partir de leer la novela lo primero que se me apareció eran que tenían que ser ellos. Fue transmitírselos y a partir de ahí empezar a escribir el guión.

¿Escribieron el guión pensando en ellos?
Recién estaba arrancando con el proyecto y yo ya los tenía en mente. Lo primero que hice fue juntarme con cada uno de manera separada y decirles que tenía esta película para hacer y que estaba pensando en ellos. Así que ya desde el inicio estaban los actores, que es un sistema que a mí me funciona mucho.

¿Por qué motivo no les cedieron las instalaciones del Colegio Nacional Buenos Aires para la filmación?
No lo sé, por ahí lo tendría que explicar quién era la rectora. De mi lado nunca lo entendí. Recibí un maltrato bastante elocuente y evidente y nunca entendí que había atrás o porqué no se nos permitía filmar ahí. Hubo un maltrato terrible desde un lugar de autoritarismo absoluto en el que continuamente se cambiaba la escusa para que finalmente dijera que no.

¿Fue difícil conseguir financiación para una película de estas características?
No la verdad que no, tengo que confesarlo así abiertamente. Para mis otras películas fue todo un tema, la primera ni hablar, la segunda me llevo un tiempo largo y esta la encaré distinto. En este caso el proyecto interesaba por sí solo. Para los tiempos del cine el proyecto se armó rápido. Fueron dos años desde que empecé con el guión hasta terminar de filmarla.

La película estuvo en Cannes y ahora va a San Sebastián, ¿ya tiene venta internacional?
En Suiza se estrena en noviembre, se vendió a Bélgica, Holanda, Estados Unidos, Canadá, Israel, Perú, países bastantes distintos. También en Francia que va a tener un lanzamiento importante, el distribuidor de allá quiere salir con más de 50 copias y acá vamos a salir con 11. Así que por más pesimistas que seamos en Francia…

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