Noticine
23/06/2010 14:09

El productor y cineasta Gerardo Herrero acaba de recibir otro premio, esta vez de sus colegas de profesión, por El Secreto de sus Ojos como la cinta más difundida en el extranjero. Durante muchos años gestor de numerosas coproducciones con América Latina sobre todo, el responsable de Las viudas de los jueves o ahora de Balada triste de trompeta, lo último de Alex de la Iglesia, forma parte de las voces discrepantes respecto de la orden ministerial que -recientemente modificada a la baja en cuanto a dotación- desarrollará la Ley de Cine. NOTICINE.com dialogó en exclusiva con él para conocer su visión sobre el presente y futuro del cine español, que -como verán- no es precisamente esperanzadora.

El Secreto de sus Ojos

(2009)

¿Cuando llegó a sus manos el proyecto de "El secreto de sus ojos" pensó que tenía entre manos el éxito que luego ha resultado?
Si, sin duda... Intento aplicar la experiencia para saber si una película tiene éxito o no, pero es imposible de prever casi siempre, porque la mayoría no lo tienen. Pero encontrar un guión tan perfecto, bien estructurado, con tantas posibilidades y que reunía un "thriller", una historia de amor, comedia... Yo lo vi clarísimo. De las pocas veces que he tenido claro que un proyecto va a afuncionar. Ha habido tres guiones que han pasado por mis manos y he tenido la seguridad de que funcionarían, Guantanamera, El Hijo de la Novia y últimamente este de El Secreto de sus Ojos.

Va a haber menos dinero para el cine por el recorte general de presupuestos, consecuencia de la crisis y el déficit público. ¿Qué consecuencias traerá todo esto?
Con la nueva rebaja de la orden me parece imposible hacer películas de 10 millones de euros, porque ni las televisiones pagan por los derechos de emisión unas cifras que te permitan producir esas películas ni con el dinero que va a haber en el Ministerio se podrán hacer. El modelo de cine español al que en este momento, tal y como va a quedar la reglamentación de la Ley de Cine, se va es de películas de no más de 3 o 4 millones de euros. Para algo más ambicioso o consigues mucho dinero fuera de España o tiras el dinero, como a veces han hecho algunas cadenas de televisión. De lo que yo particularmente me he quejado es en relación con Balada triste de trompeta, la nueva película de Alex de la Iglesia, porque mientras la hacía me han cambiado las reglas del juego. Empecé con unas reglas, con un plan financiero acorde a ellas, y luego me las cambian y con efecto retroactivo. Me parece injusto. Entiendo que si las reglas son esas, la situación económica es la que hay por la crisis, y posiblemente las rebajas para el cine sean aceptadas por los que hacemos el cine, pero no el efecto retroactivo.

Usted sabe que hay quien opina que lo que el estado invierte en cine es un despilfarro...
Siempre se lanza una imagen del cine equivocada. No se dice que el estado recauda más del dinero que nos da. Si mañana nos deja de dar subvenciones y se dejan de hacer películas, el estado dejará de recaudar seguridad social, impuesto de la renta..., y miles de trabajadores de empresas auxiliares y de servicios quedarían en el paro, y tendrían que costarle al estado mucho dinero en prestaciones por desempleo. Hablamos de al menos 50.000 familias. En mi opinión eso que se puede perder es mucho más que lo que te dan. Yo lo que he intentado convencer a mis compañeros y a los medios de comunicación es que con el dinero que había para el cine no se podían hacer películas competitivas, porque para tener taquilla hace falta más dinero en producción, publicidad, marketing... para que la gente vaya a verlas.

También es vox populi que sobran películas en España, que se producen demasiadas...
Cuando se dice que el cine español hace demasiadas películas se está mintiendo. En España se estrenan cada año alrededor de 550 películas, y de ellas ni siquiera el 15% son españolas. Casi todas son de otras nacionalidades. El cine francés en cambio sí es competitivo porque de cada diez películas que se estrenan cinco son francesas. Y claro, hace falta tener dinero para invertir en que se sepa que se estrenan. El cine español no puede hacer grandes producciones, de aventuras, históricas... El modelo que va a quedar en España es de un cine como mucho de películas medianas, pero siempre si logras venderla a las televisiones y consigues dinero fuera como coproducción. Porque una película española que cuesta más de tres millones y medio es un riesgo enorme. Como toda industria, el cine tiene unas reglas. Si cambias las reglas en mitad de los procesos haces daño a quien hace este trabajo. Esa es mi queja. Y después también de no aceptar o no incentivar por parte del estado para que se haga un cine español competitivo.

¿Puede esperarse tras el recorte en las subvenciones una reducción sustancial en el número de títulos?
Sí, se van a hacer muchas menos películas. Es evidente, porque a lo que hemos hablado hay que añadir algo aún peor y más grave, la crisis bancaria, a la hora de conseguir créditos para financiar las películas. Creo que con los numeros y las estadísticas se hacen muchas trampas. Cuando se dice que en España se hacen muchas películas se está ocultando que en realidad se hacen muy pocas competitivas, que vayan a estrenarse con suficiente número de copias, una buena promocíón... Se han hecho muchas producciones, entre otras cosas por el fenómeno autonómico, entre los gobiernos y las televisiones autonómicas, pero que luego no compiten en el panorama del cine español, no se estrenan con buena publicidad y copias, no van a festivales... Cuentan mucho en la lista numérica pero no en nivel industrial. Con muy pocas películas se hace la recaudación del cine español. Hacemos muy pocas películas competitivas. Es mi queja y mi lucha aunque ya dudo que vaya a pasar alguna vez. (J.A.)

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