Juan Pablo Russo
14/01/2010 21:30

El director de Pulqui, un instante en la patria de la felicidad (2007) estrenó en la sala del Malba su último opus sobre la resistencia peronista de 1955: Los resistentes (2009). Un diálogo inteligente con Alejandro Fernández Mouján, uno de los documentalistas más lucidos de la Argentina actual.

Los resistentes

(2009)
6.0

¿Desde dónde nace la idea de hacer Los resistentes, que de manera formal funciona como una continuación de Pulqui, un instante en la patria de la felicidad?
Nace de un grupo de resistentes que se reúnen desde hace años todos los días jueves en el taller de uno de ellos. En principio su idea era hacer una película de ficción centrada en la vida de una familia de resistentes. A partir de que me convocan empiezo a ir a sus reuniones y les digo que un largo de ficción, con todo lo que implica, no estoy en condiciones de hacer en ese momento. Les propongo empezar a registrar, a grabar en video, lo que tienen para contar ellos y quienes ellos conocen que participaron de la resistencia.
En ese momento yo estaba por estrenar Pulqui en sala y este proyecto apareció como la continuidad natural, pensando en que estos obreros y obreras que llevaron adelante la resistencia eran los jovenes que habían vivido el período más cercano a la felicidad que hasta entonces había tenido el pueblo argentino. Los resistentes son esos primeros obreros y obreras que salen a defender algo que les está siendo arrebatado, y por lo que en ese momento ni la dirigencia política, ni la dirigencia sindical llaman a movilizarse.

Los resistentes propone una radiografía sobre los pensamientos de los militantes que lucharon por el retorno de Juan Domingo Perón. ¿Podríamos considerarla como una película peronista o sobre las ideas peronistas de una época?
Creo que la película habla por sí misma y, como pasa siempre, habrá quienes la consideren peronista y quienes no. Lo de peronista o no, no es algo que yo haya pensado al hacerla, nunca fue una preocupación, mi preocupación simpre es hacer una pelicula lo mejor posible y en la medida que es hecha con personas que cuentan su vida, que sea lo más honesta posible.
Más que sobre las ideas peronistas de la época es sobre las vidas de quienes deciden salir a pelear en ese momento y lo que eso significó entonces para ellos y lo que significa hoy después de tanto tiempo. Lo que plantean los resistentes son discusiones que siguen teniendo validez hoy. Lo que plantean es recuperar el valor de la política, el valor que tenía en ese momento frente a lo desvalorizada que está hoy gracias a los políticos “profesionales” y los grandes medios de comunicación.

¿Por qué creés que el cine nunca se interesó por esta parte de la historia peronista o al menos desde esta óptica?
El cine se interesó a través de La hora de los hornos de Solanas y Getino, de películas como Operación Masacre de Jorge Cedrón. Lo que planteamos con esta película es contarla desde quienes la hicieron, lo que planteamos es el valor del relato como forma de recuperar esa historia, el valor del recuerdo, el cómo lo vivió cada uno. Y no, como pasa muchas veces en el documental, partir de una concepción a priori acerca del tema, en este caso la resistencia, conformar un coro que reafirme la concepción y la interpretación que del tema hace el realizador. Por eso no pretendemos que esta sea la única historia de la resistencia, sabemos que es parcial y que hubo muchos más resistentes que la vivieron a su manera. El único requisito que pusimos fue que debían ser resistentes que no hubieran claudicado, que no hubieran pasado al otro lado, al lado del aparato político o sindical que se se benefició personalmente de la política y de la lucha de los demás, los que terminaron siendo cómplices de quienes decían combatir.

La película tiene una visión histórica sobre los acontecimientos políticos de una época manejados de manera neutral. ¿Creés que si la misma llega a los colegios como material de estudio se pueda desacartonar la historia argentina haciendo que los jóvenes se vuelvan a interesar por la política?
Intentamos en parte eso, que los jóvenes tengan otra visión de la historia y de las formas de hacer política, de la política como la entendían jóvenes como ellos pero hace 50 años.

¿A partir de este de cine se puede reabrir el debate y generar conciencia política?
Abrir el debate sí, es nuestra idea, lo más posible y en eso creo que la película cumple. Generar conciencia, no creo, tal vez el debate y la reflexión acerca de este momento histórico ayuden a lo que se entiende en general por tomar conciencia de una realidad.

¿Las ideologías siguen existiendo o la corrupción política las mató?
La ideología siempre existe. Si te referís a la izquierda o a las ideas de izquierda o al ideal de revolución o de cambio social, pienso que hay mucha confusión y nosotros desde nuestro humilde lugar con esta película intentamos echar luz sobre un período en que estas ideas eran centrales.

¿Cómo resultó la elección de quienes participaron en Los resistentes? ¿Fue fácil encontrar a aquellos militantes que por ahí, hoy en día, sus vidas han cambiado radicalmente?
Justamente buscamos a los que no cambiaron de vida ni de ideas radicalmente, a los que mantienen esos principios por los cuales salieron a pelear a partir de 1955. Como ellos dicen: “los que siempre dijeron que no”. A diferencia de los que negociaron, se enriquecieron, se profesionalizaron en política a través de los aparatos (políticos y sindicales) y se olvidaron de sus compañeros.

Los resistentes dura más de 2 horas y media, ¿no es un riesgo la duración para el espectador actual acostumbrado al zapping y a la cultura MTV, sobre todo si se quiere llegar a un público joven?
Creemos que dura lo necesario como para dejar claro lo que quisimos expresar. No pretendemos competir con los productos comerciales, es también mostrarles a los jóvenes y no tan jóvenes que hay otras formas de expresarse y que la experiencia no se transmite con golpes de efecto, hay que aprender a escuchar, hay que permitirse escuchar, después se puede disentir.

¿Quedó mucho material fuera a la hora de editar el film?
Quedó bastante y para eso estamos armando una pagina web www.losresistentes.com.ar donde estará todo el material. Además se podrá bajar.

Por último, Pulqui era el reflejo del ascenso del peronismo, mientras Los resistentes marca la decadencia. ¿Se viene una tercera parte para completar la trilogía?
Me parece que es más complejo que eso, porque en Pulqui también hay una pérdida, es el sueño de un país que se frustra con el golpe del 55. Y Los resistentes también es la respuesta esperanzada con la victoria, con traer a Perón de vuelta, con derrotar a los dictadores, con volver a recuperar lo perdido. En ambas hay las dos cosas.
No pienso en una tercera, no descarto tampoco la posibilidad, tampoco se me ocurre ahora sobre qué, como para formar una trilogía. En Canal 7 este año hice un documental sobre el último año de vida de Eva Perón, tal vez con esa en el medio se pueda armar, no sé.

Comentarios