CRITICA

Esperando la Carroza 2

Los Nuevos Ricos

Casi veinticuatro años pasaron de aquel inesperable éxito comercial que fue Esperando la Carroza. Estrenada un 6 de mayo de 1985, la película superó ampliamente las expectativas en taquilla y fue la más vista posteriormente en televisión, convirtiéndose en el gran clásico del cine argentino de los últimos treinta años. El film, con escenas memorables, identificaba del mismo modo que divertía a toda una generación de argentinos. Y lo sigue haciendo…

Valoración
3
Argentina
AM13
Comentarios

Y como no podía ser de otra manera, hoy tiene su secuela que si bien no está a la altura de la original –difícil estarlo- mantiene el tono y el estilo de aquella. Esperando la Carroza 2 transcurre unos años después de la primera, estamos en los comienzos de la década del noventa y es el período de los nuevos ricos, aquellos representantes de un pequeño sector burgués de la sociedad que empezaron a acumular riqueza del mismo modo que el resto del país a empobrecerse. En la película son el matrimonio de Antonio y Nora los nuevos ricos en cuestión.

Antonio (Luis Brandoni) y Nora (Bettiana Blum) tienen una pequeña gran mansión en Vicente López donde darán una fiesta para sus “nuevos” amigos en motivo del aniversario de su matrimonio. Como no podían faltar, por compromiso y obligación, invitan a la familia a la cual le refregarán sus nuevos privilegios.

El libro es de Jacobo Langsner, al igual que en Esperando la Carroza, y mantiene los tópicos del primer filme: la familia en el centro de escena para mostrar la idiosincrasia argentina. Todos los males del argentino medio (más bien del porteño) están representados a través de los personajes. Está el matrimonio anfitrión compuesto por Antonio, chanta y corrupto, que intenta sacar partido de cada situación, explotando a sus familiares y sobornando personas (así adquirió su riqueza). Su mujer Nora que le refriega su fortuna a la familia (por la que siente desprecio aunque aparente lo contrario). Está la familia de Susana (Mónica Villa) y Jorge (Roberto Carnaghi) que representa a la clase media, que mantienen su nivel trabajando para Antonio, la otra familia es Matilde (Andrea Tenuta) y Sergio (Juan Manuel Tenuta) que representan a los pobres y la última los marginales Rulo (Facundo Espinosa) y Dominga (Lidia Catalano).

Toda la situación busca simbolizar a la argentina menemista, de la plata fácil y para pocos, donde se institucionalizó la viveza criolla, dejando de lado el esfuerzo haciendo un culto de no trabajar. Mediante el estilo grotesco y el humor ácido, esta comedia costumbrista construye una mirada mordaz de aquellos años, riéndose de nosotros mismos mediante la familia como núcleo base de la sociedad. A diferencia del primer filme, tal vez le falte a Esperando la Carroza 2 un par de escenas memorables, pero tiene la virtud de exponer la idiosincrasia argentina. Y no es poco…

Enviar un comentario nuevo

El contenido de este campo se mantiene privado y no se mostrará públicamente.