La Próxima Estación
El viajar es un placer, que no suele suceder...
Por Emiliano BasileCon Memoria del saqueo (2004), Fernando "Pino" Solanas inaugura una serie de documentales (que hasta ahora es una tetralogía, dicen que hay un quinto) que tienen como centro temático al arrasado patrimonio nacional. En defensa de él, el director emprende este documental dedicado a los trenes.
La Próxima Estación (2008) mantiene la misma estructura narrativa de los anteriores documentales; está dividida en diez capítulos y narrada por el propio Solanas. En los primeros capítulos nos adentramos en la historia de los ferrocarriles en Argentina para luego pasar a las causas de su inminente desaparición. El mal estado del servicio, las galpones abandonados y luego rematados a bajo costo, los pueblos fantasma producto de la eliminación de ramales; son temas que plantea la película, así como también la necesidad de un ferrocarril no privatizado, no subsidiado, nacional y argentino.
Al igual que Memoria del saqueo, La Próxima Estación no sólo describe sino también denuncia el saqueo del patrimonio nacional, discurso con el que Solanas defendió su candidatura presidencial en 1997. Muchos le critican al director que su visión de la realidad condiciona los hechos en sus documentales –desde La hora de los hornos (1968) en adelante- y es porque sus filmes son discursos políticos. Pero también este “tomar partido” le permite denunciar con nombre y apellido a quienes fueron responsables de dicho saqueo.
En este caso, aparecen todos lo involucrados en las privatizaciones que desmantelaron el sistema ferroviario en la Argentina. Desde sindicalistas hasta políticos, pasando por empresarios y funcionarios públicos. Y es allí donde radica la fuerza de su documental, una visión dura y pesimista de los hechos, pero la única posible si de denuncia hablamos.
Es cierto que Pino divide sus historias en buenos (soñadores, honestos, trabajadores) y malos (corruptos, vende patrias, estafadores) pero también es cierto que el demonio existe y no está en el infierno como nos dijeron, sino ocupando una banca en el senado.

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