CRITICA

La Piedad del Diablo

El Diablo en Mr. Rea

A partir de elementos bastante habituales dentro del género terrorífico, la directora Melanie Orr se las arregla para proponer con La Piedad del Diablo (The Devil's Mercy, 2008), un film tenso y atrapante de principio a fin.

Valoración
4
Melanie Orr
Estados Unidos
AM13
Comentarios

El matrimonio Winter y su hijo Calvin (Dylan Everett) se mudan a Connecticut, donde le alquilan una amplia y confortable casa a Tyler Grant (Stephen Rea), un hombre solitario y atento que vive en la planta baja con su sobrina Kayla (Hannah Lochner). Progresivamente, la actitud de Tyler y Kaila hacia los Winter comenzará a tornarse extraña, dando la pauta que tras su aparente amabilidad se esconden muy oscuras intenciones.

Más allá de partir de fórmulas harto conocidas, el film funciona gracias a un correcto guión y un muy buen tratamiento visual y sonoro. Es particularmente destacable el trabajo de fotografía en los espacios de la casa, marcando un notable contraste entre el ámbito de los Winter y el de Tyler y Kaila; contraste que irá desapareciendo en favor de la oscuridad a medida que avanza la trama.

Las interpretaciones son sólidas, verosímiles y aportan fluidez a este relato de suspenso creciente, que insinúa mucho más de lo que muestra, ciñéndose a los criterios del Terror Psicológico. Excelente trabajo de Stephen Rea en la piel del ambiguo y siniestro Tyler, dejando en claro que es una actor de un talento y una versatilidad admirables.

Con una evidente influencia de films como La profecía (The Omen, 1976) o El Bebé de Rosemary (Rosemary's Baby, 1968), La Piedad del Diablo ofrece un ameno producto de género con una que otra interesante vuelta de tuerca.

Mejor un monoambiente en Tortuguitas...

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