CRITICA

Julie & Julia

!Bon Appétit!

Luego del fracaso artístico y comercial que significó la adaptación de la serie televisiva Hechizada (Bewitched, 2005), Nora Ephron vuelve a las grandes ligas con Julie & Julia, una comedia que mixtura la excelencia culinaria francesa con grandes pinceladas de humor físico y de situación.

Valoración
4
Nora Ephron
Estados Unidos
AM13
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Basada en el libro homónimo y en My Life in France, la película transcurre en dos tiempos narrativos: uno de ellos cuenta la historia de Julia Child, simpática y vervorrágica amante de la cocina que en los 50 logró cercenar la brecha entre las complejidades de la gastronomía gourmet francesa y las amas de casa norteamericanas. Medio siglo después, Julie Powell es una frustrada escritora que reparte su tiempo entre un frustrante trabajo burócrata y su matrimonio. Harta de la monotonía, empieza a catalizar sus aspiraciones letradas escribiendo un blog donde se propone narrar a diario las vivencias que impliquen la preparación de las 500 recetas del libro de Julia a largo de un año.

A partir de ahí, Julie & Julia muestra las vivencias paralelas de las mujeres: las crisis con sus parejas, los factores extraculinarios que intervienen en la elaboración de una receta y el amor como motivador escencial: la importancia del qué cocinar radica en a quién se le cocina.

Las películas de Nora Ephron, en tanto directora o guionista, se caracterizan por el profundo cariño que despiertan sus personajes. Desde las películas que convirtieron a Meg Ryan en el máximo exponente de las comedias romanticas de la década pasada (Cuando Harry conoció a Sally, Sintonía de amor, Tienes un e-mail) hasta Julie & Julia, todas rebosan ternura. Es imposible no querer a Julia, esa especie de Doña Petrona primermundista dispuesta a llevarse el mundo por delante con su desfachatez y desparpajo, ni a Julie, la joven desencatada con el mundo que encuentra en las recetas de Julia el faro para iluminar el sinuoso camino hacia la felicidad marital.

En una comedia protagonizada por mujeres y apuntada hacia ese género, es de esperar la caricaturización de los hombres. Ephron no sólo evita el lugar común sino que les da un rol preponderante. Desde el apoyo simbiótico e incondicional entre Julia y Paul (Stanley Tucci, lamentablemente eterno secundario) hasta los cortocircuitos propios de la inexperiencia entre Julie y Eric (Chris Messina), los hombres no son seres unidimensionales ni argumentalmente decorativos ya que tienen una construcción similar a las protagonistas.

Por otra parte, Julie & Julia debe ser una de las pocas películas (quizás desde Fuego contra fuego de Michael Mann, aunque Robert de Niro y Al Pacino compartían una escena) donde dos personajes que no comparten ningún fotograma muestran una química y complementación tan grande: a cada gesto de la futura figura repetida en las ternas a mejor actriz durante la temporada de premios 2009-2010 que es Meryl Streep le corresponde otro de Amy Adams; cada berrinche culinario, cada mohin, cada actitud de una es espejado por la otra.

Película sobre la cocina, la perserverancia y la superación, Julie & Julia se paladea con suavidad y delicadeza. Es una historia pequeña, querible, entrenida y, por sobre todas las cosas, que da mucho, pero mucho hambre.

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